Legado de Nahuel Moreno a la altura de la crisis capitalista mundial del siglo XXI

 

MORENOCONMEMORAR2.jpg

 

Escrito por: Ricardo Brentano, 2/02/2020.

 

La construcción de un partido revolucionario mundial de los trabajadores es, ya lo hemos dicho, la más grande tarea que se haya planteado nunca al ser humano[1].

El método marxista es el método por excelencia que relativiza absolutamente todo. Es el método de la relatividad, de las relaciones, de los cambios. El marxismo sostiene que no hay ninguna verdad absoluta (…) Es una expresión de esta dialéctica infernal de que la realidad siempre supera absolutamente cualquier esquema[2].

 

I. Vida internacionalista de lucha y logros

 

Discusión de Nahuel Moreno el 25 de mayo de 1974, sobre la Masacre de Pacheco: asesinato de la Triple A a 3 militantes del PST Argentino. Fuente: http://www.nahuelmoreno.org/Discurso-por-la-masacre-de-Pacheco.html

En el 2021 comenzará la tercera década del siglo veintiuno y la lucha de clases global será cada vez más convulsa. El 25 de enero de 2020, como es tradición anual y aniversario rutinario, algunas pocas fuerzas sociales y políticas minoritarias de izquierda con algunos pocos miles en un puñado de países de América Latina (en especial, Argentina), Estados Unidos y Europa[3], homenajearon el legado de Nahuel Moreno (1924-1987), fallecido hace tres décadas con un sepelio en Buenos Aires que congregó alrededor de 10 mil personas, delegaciones de varios países y mensajes de condolencias de todos los rincones del mundo[4].

¿Quién fue Moreno? Pese a ser un desconocido por el gran público en este siglo XXI, lo mismo en el siglo XX, Hugo Miguel Bressano, alias Nahuel Moreno (pseudónimo indígena araucano que traduce “tigre marrón”, puesto por Liborio Justo), fue un dirigente político socialista internacionalista de la Cuarta Internacional e intelectual marxista latinoamericano de origen argentino. Un militante neto de los trabajadores y revolucionario profesional, preso (58 en Argentina y 62 en Perú) y exiliado en varias ocasiones (en el 76 Bogotá y 78 Brasil), debido a la dictaduras militares binacionales. En efecto, después de tantos años sigue habiendo una disputa política en torno a la tradición de Moreno y su pensamiento, en función de intereses de clase de los vivos, político-organizativos y la lucha de clases histórica concreta.

El dicho popular nos dice que “No hay muerto “malo”. Pero lo cierto es que existen corrientes de izquierda heterogéneas que no comparten las ideas de Moreno, se apartaron de ellas, estuvieron en contra de este desde el comienzo o simplemente son de otras experiencias socialistas distintas. No obstante, reconocen su trayectoria, han hecho semblanzas críticas y desde distintos flancos realizan duras polémicas democráticas (teóricas, politicas e históricas) en torno a este, no exentas en algunos casos de calumnias, tergiversaciones, falsificaciones y oportunismo. Esto como parte de la formación de cuadros, la diferenciación del perfil político-teórico, la lucha ideológica y su propia construcción partidaria[5]. Lo cual muestra de que sus contradictores y enemigos lo leen subrepticiamente, aprenden de él y le cuestionan, intentando estar a su altura o superarlo. Los muertos siguen atormentando la cabeza de los vivos.

Nahuel Moreno fue un dirigente revolucionario de la segunda posguerra del siglo XX. Un impulsor y constructor de numerosos partidos proletarios revolucionarios (pequeños, medianos y grandes), sindicatos y organizaciones gremiales, en su obsesión vital por la inserción en el movimiento obrero y de masas en decena de países latinoamericanos, en mucha menor medida, en el norte de América y Europa. Asimismo, Moreno fue un forjador de una corriente política internacional que propugnó por la reconstrucción internacionalista de una Internacional obrera y socialista con influencia de masas, en unión y fusión con otras corrientes diversas para la revolución permanente mundial, por ende, por la derrota del imperialismo y el stalinismo (este último, su correa de transmisión, en aquel entonces tenía congelados los procesos socialistas en 15 estados y llegó a dominar un tercio del globo demográfico, pero a la postre fue un agente contrarrevolucionario burocrático de la restauración capitalista).

Entre los logros políticos mesurados de Moreno y su corriente, no exentos de limitaciones, fruto de su arsenal experiencial de flexibilidad táctica (sindical, social y gremial, electoral, política y militar) e inserción de masas, audacia y principismo, están:

El Partido Socialista de los Trabajadores de Argentina (PST-A, 1972-1982), el Movimiento al Socialismo de Argentina (MAS, 1982-1992/1999), en su momento, uno de los importantes en ese país y uno de los más grandes de los partidos trotskistas del mundo. La conformación de la Tendencia-Fracción Bolchevique, el SLATO, el CI, TLT, etc., y la Oposición de Minoría prolongada en el Secretariado Unificado reunificado de la Cuarta Internacional oficial contra el revisionismo (SU, 1964-1979) y su participación en el trabajo internacionalista desde el II Congreso de la 4ta en Paris, Francia (1948).

La construcción del Liga Internacional de los Trabajadores (LIT-CI, 1982-1995, 1995-hoy) en vida de Moreno con diversos sectores (lambertistas, morenistas, independientes, ex mandelistas, etc.) y su preservación en la nueva LIT sin Moreno, luego de su muerte. Pese a que la LIT quedó prácticamente destruida y perdió más de 5 mil militantes y el 80% de sus cuadros de más experiencia, pudo ser reconstruida, con la incorporación y unificación con nuevos y viejos sectores (CITO, Bill Hunter, los italianos, independientes centroamericanos, etc.) y mantener el legado en condiciones adversas[6]. Aunque siguió la diáspora morenista y el fenómeno mundial de la división y disolución de las izquierdas, otras corrientes, con bases honestas y luchadoras, también lograron sobrevivir y tener presencia social.

La directrices políticas y analíticas de Moreno, seguimiento, intervención y participación en procesos históricos y gremiales locales de la lucha de clases argentina, latinoamericana y mundial como la Revolución Nicaragüense –la Brigada Simón Bolívar–, la Revolución de los Claveles, la Revolución Boliviana de 1952, entre otros, fueron importantes. Aun así, él mismo reconoció autocríticamente, con humildad, no haber dirigido ninguna revolución triunfante, antes bien identificó y luchó toda su vida contra la marea de la marginalidad del socialismo revolucionario, frente al poderío estalinista y reformista. Un camino militante de cinco décadas, desde los 15 años, sin ningún apoyo político “crítico” a cualquier dirección oportunista (eso sí, sabiendo diferenciar estas de las bases luchadoras y el proceso social progresivo) ni gobierno burgués (nacionalista, frente populista, etc.) o burocrático (castrista, soviético, maoísta), preservando el principio irrestricto de independencia de clase y la flexibilidad táctica en la construcción política.

Entre los logros teóricos mesurados de Nahuel Moreno están la publicación de cerca de 10 libros en más de 4 idiomas (español, inglés, portugués, francés) y decenas de textos sobre marxismo, luchas sociales y políticas en publicaciones editoriales diversas, boletines y periódicos, dando numerosas charlas, escuelas de cuadros y formación, conferencias. Sus obras siguen siendo editadas en físico y digital. De hecho en Marxist Internet Archive, el más importante archivo digital del marxismo mundial, están algunas obras de este y hace parte la seleccion de 21 autores marxistas, en español. De igual modo, hay una página web dedicada a su vida y parte de su obra completa[7], al igual que varios videos documentales, actos conmemorativos y biografías[8].

A nuestro juicio, los escritos más valiosos de Moreno, algunos en coautoría, enlazados con contextos políticos particulares, polémicas ideológicas situadas y construcción colectiva de conocimiento y por supuesto militante, son los siguientes:

Las Tesis de Fundación de la Liga Internacional de los Trabajadores (1982), El partido (1943), El partido y la revolución: Teoría, programa y política. Polémica con Ernest Mandel (1973-79), La dictadura revolucionaria del proletariado (1979), Actualización del Programa de Transición (1980) y Conversaciones sobre Trotskysmo (1986), La moral y la actividad revolucionaria (1969), La traición de la OCI (U) (1982), El materialismo dialéctico y el desarrollo histórico del hombre (1959), Lógica marxista y ciencias modernas (1973), Conceptos elementales del materialismo histórico (La visión marxista de la sociedad) (1984), Método para la interpretación de la historia argentina (1975), Revoluciones del siglo XX (1984), Dos métodos frente a la revolución latinoamericana (1964) y Tesis sobre el guerrillerismo (1986), Conceptos políticos elementales (1986), Problemas de organización (1984), Escuela de Cuadros (1984) y Escuela de Cuadros en Venezuela (1982).

La corriente de Moreno fue una de las más dinámicas y más grandes del movimiento trotskista mundial, cuyas figuras políticas más importantes fueron: James Cannon, Ernest Mandel, Pierre Lambert, Ted Grant, Pierre Frank, Gerry Healy, Peter Camejo, Livio Maitan, Joseph Hansen y Farrell Dobbs, Stéphane Just, Peng Shuzhi, Tạ Thu Thau, Chen Duxiu, George Novack, Jean Heijenoort, Abraham Leon, Leon Sedov, Jorge Altamira y Guillermo Lora, Tony Cliff, Michel Pablo y Juan Posadas.

Hoy el legado político y teórico de Nahuel Moreno, con posiciones a favor y en contra, sigue influenciando y repercutiendo en el siglo XXI en algunas franjas muy minoritarias del movimiento obrero, de masas y la izquierda. El futuro socialista podrá vindicarlo y ponderar mejor sus errores, defectos y aportes.

 

II. Vigencia contemporánea y dos aportes

 

RGGDFGD.JPG

 

La vigencia de un pensamiento se determina por la capacidad metódica para dar cuenta de los problemas del presente, la comprensión de la historia humana y el conocimiento cultural como cosmovisión. Es decir, si ayuda y es útil a la transformación del mundo y la reivindicación que los mortales hagan del mismo en su vida práctica.  En este órden de ideas, creemos que el marxismo revolucionario en general, en particular, los aportes de Moreno a este han pervivido en una muy pequeña parte de la izquierda y el movimiento obrero-social, pasando la prueba de la historia y lo añejo.

Su biografía y obra resulta útil para encarar los avatares de nuestro tiempo y siglo, eso sí, para pensar con nuestra cabeza propia, así como para comprender los dilemas y escollos en los que se desenvolvió este dirigente revolucionario e intelectual materialista en la lucha de clases de la segunda posguerra del siglo XXI. Nahuel Moreno, pese a su escasa notoriedad y marginalidad dentro de la cultura marxista y hegemónica de izquierdas, un ostracismo al que se ha condenado al rico y dinámico pensamiento trotskista, lo cual es una muestra de la correlación histórica de las fuerzas entre las clases, de todos modos ha sido, puede y debe ser una referencia obligada a todos los luchadores, activistas y las nuevas generaciones obreras y populares que desean transformar el mundo en el siglo XXI.

En este homenaje atípico, lejano de las efemérides estériles y pomposas, las pueriles y patéticas vindicaciones argentino-nacionalistas (actos simbólicos en su tumba[9], discursos prestigistas rememoradores[10], etc.), mencionamos apenas dos puntos estratégicos internacionalistas que, a nuestro juicio, son cruciales y muestran la vigencia del pensamiento marxista de Moreno, su actualización y desarrollo. Aunque, para ser francos, absolutamente todas las corrientes que provienen del mismo tronco y de otras experiencias sociopolíticas de izquierda, no estén a la altura histórica. Es nuestra tragedia común.

El primer aporte de Moreno es la teorización sobre la lucha internacional de los trabajadores y los pueblos oprimidos por la derrota y superación del imperialismo y por la segunda y definitiva independencia, los eslabones fuertes y débiles de los países, según la revolución permanente (léase Nahuel Moreno sobre la Segunda Independencia contra el imperialismo mundial). 

El segundo aporte, indisoluble del primero, es la destrucción ambiental por el imperialismo, la barbarie socioecológica en curso que Moreno alcanzó a identificar someramente y, por consiguiente, el método de actualización del programa de transición para responder a la realidad concreta de los tiempos y las etapas históricas (léase Nahuel Moreno sobre la ecología y la crisis del capitalismo mundial).

Para ser más obreros, internacionalistas y marxistas militantes que nunca, divisa de Moreno, hay que sortear el problema de la marginalidad ante las masas y los procesos políticos históricos, el problema de las presiones nacionales localistas (incluidas las latinoamericanistas) y la estrategia mundial. De igual modo, afrontar el problema de la teoría revolucionaria científica ante el movimiento de los problemas centrales de la lucha de clases de la historia contemporánea, la actual etapa y la cultura (compendio de ciencias, artes, experiencias), entre ellos, la profundización del cambio climático antropogénico y otros fenómenos socioecológicos interconectados de la crisis capitalista.

Vivimos en una etapa histórica post-stalinista, cualitativamente diferente a la que vivió Nahuel Moreno y todos los maestros marxistas del siglo XX y XIX. Algo que todavía no somos conscientes. Y no es por un un capricho formal de cambio de siglo, sino desarrollo desigual y combinado.  Mucha agua ha corrido desde entonces. El símbolo del derribamiento del Muro de Berlín del 89 nos mostró que ya no existe ningún estado obrero burocrático en el mundo en que hacer la revolución política, a pesar que las masas hubieran derribado los gobiernos stalinistas. La restauración capitalista triunfó, debido al agudo proceso de burocratización y penetración imperialista que Moreno, siguiendo a Trotsky, previó, configurándose una derrota histórica de la clase obrera cuyas repercusiones contradictorias (regresivas y progresivas) seguimos viviendo con el neoliberalismo en crisis desde el 2008, agravamiento de la crisis ambiental, la guerra contra el terrorismo y contradicciones del imperialismo angloamericano (fragmentación de la UE, Brexit, Bush y Trump, etc.). De ahí que siga siendo objeto de debate democratico el balance y significado de los procesos del Este 89-92 y su impacto contradictorio en el presente.

Desde entonces, la mayoría de la izquierda y la intelectualidad se pasó al campo del reformismo más vulgar y sofisticado. Se abandonó el marxismo y la noción más importante de sus fundadores, la dictadura del proletariado, la construcción orgánica de partidos nacionales de los trabajadores y la Internacional en la lucha por el socialismo mundial y el poder político. Se instaló nuevos sentidos comunes “antineoliberales” y “democráticos”. Toda una cruzada ideológica burguesa, edad obscurantista y desorientación reinante.

Aunque el stalinismo en todas sus variantes gobernantes y sus partidos comunistas tradicionales (hoy aglomerados en el EIPCO) entraron en una profunda crisis como aparato mundial, de la que ya nunca más se repondrán. Algunos desaparecieron, otros decrecieron y dividieron, se socialdemocratizaron y reciclaron, otros emergieron y se mantienen. En términos relativos planetarios, este sigue siendo más fuerte que el trotskysmo, por ende, nosotros seguimos siendo marginales relativos y dividiéndonos por complejos factores objetivos y subjetivos de la lucha de clases[11].

Mientras tanto, la capitalización del descontento social se hizo a través de nuevos reformismos (chavistas y progresistas Evo-Correa-Kirchner, Syriza, Podemos, Bernie Sanders y Ocasio Cortes, Corbyn, Petro, etc.) y la emergencia de direcciones contrarrevolucionarias ante el vacio de opciones (islamistas radicales, nuevas derechas, etc.). El vendaval oportunista y el revisionismo, fruto de la lucha de clases, generaron y profundizaron este colosal retroceso, a la par que abrieron un nuevo arco de posibilidades históricas para avanzar. Son tiempos de reconstrucción y tránsito a una contraofensiva. Sin embargo, tanto Nahuel Moreno como nosotros, en términos históricos, vivimos una misma época común imperialista, de crisis estructural del capitalismo en su último estertor de existencia y resiliencia, con sus colosales fuerzas destructivas de barbarie.

Los revolucionarios socialistas y trabajadores del siglo XXI, siguiendo el método marxista de Moreno y los maestros de él, en sus vectores principales, tenemos que estudiar en profundidad y científicamente la crisis climática y ambiental del capitalismo. Esto sin caer en el centrismo y reformismo ecosocialista europeo, de la corriente heredera de Mandel y otros (John Foster y Kohei Saito, Paul Burkett, Ian Angus, Michel Löwy, Daniel Tanuro, Jorge Riechmann, Joe Kovel y James O’Connor, etc.) pero tampoco en el derrotismo de las corrientes ecologistas radicales y las variantes del colapsismo[12]. Es hora de estudiar los fenómenos reales y las teorías ideológicas en profundidad, reconociendo sus aportes analíticos y polemizar mientras se interviene, para avanzar. Estamos en deuda con ello y estamos pagando caro, muy caro, nuestros errores, tanto la humanidad explotada como la vanguardia heterogénea de izquierda.

Para ello urge recuperar el método de Moreno sobre la actualización del programa revolucionario de transición socialista mundial frente a la cuestión ecológica y sus derivaciones objetivas de las relaciones triádicas naturaleza-humanos-animales, las opresiones, las libertades democráticas y las condiciones materiales de existencia de la clase obrera y las mayorías populares en nuestros tiempos históricos. Asimismo, debemos ser apasionados estudiosos y participantes de las Revoluciones del siglo XXI y todos los procesos de resistencia sociales y fenómenos nuevos de nuestro siglo. No solo quedarnos en las enseñanzas de las revoluciones del siglo XVIII-XIX y XX, la más importante de todas y faro, el Octubre rojo y la Revolución rusa permanente de 1917 y la contrarrevolución en la URSS y su crisis (1929-1991).

Hay que estar polo a tierra con nuestra realidad histórica, comprender para transformar. Estudiar con seriedad científica y militar con entrega política y pasión. Luchar a muerte contra el imperialismo, sus cadenas influyentes en el movimiento de masas con las manifestaciones reales del reformismo, el centrismo y el revisionismo en todas sus variantes pero sin caer en posiciones sectarias y autoproclamatorias, pues nos guste o no, seguimos siendo minoría y, como nos enseñó Moreno, hay que propugnar por tácticas de unidad-enfrentamiento. Trotsky decía con justeza: “Existen mucho más reformistas que revolucionarios en el planeta; mucho más adaptados que irreductibles. Se necesitan épocas excepcionales de la historia para que los revolucionarios salgan de su aislamiento y para que los reformistas hagan el papel de peces fuera del agua[13].

A tres decenios de la muerte de Moreno y apertura de la tercera década del siglo XXI, no nos autoengañemos, seguimos siendo bárbaros de cultura y tenemos déficit de proletarización e influencia de masas. Debemos reconocer nuestro rezago programático e ignorancia con toda su severidad, realizar una autocrítica objetiva frente nosotros mismos y ser implacables, dentro de los marcos de la democracia interna, con nuestras direcciones políticas que nos han conducido en estos últimos treinta años, pero ahora estamos en una sin salida y apertura contradictoria de un tránsito.

El único y colosal mérito de los herederos de Moreno y otras corrientes socialistas ha sido resistir y sobrevivir manteniendo el legado marxista pero, hay que ser francos, las direcciones, pese a su entrega y anhelos, hasta el momento han sido incapaces de ejercer el método actualizador de la teoría-programa-historia de Moreno y el marxismo revolucionario, formar una nueva camada con síntesis generacional y una construcción sociopolítica eficaz. Precisamos entonces de una revolución antiburocrática interna en el movimiento de masas y la izquierda, además de una revolución ideológica como parte de la revolución permanente mundial.

Avanzar en estos dos puntos centrales de la infraestructura material y la superestructura subjetiva, la actualización teórico-programática y militancia consistente frente a la cuestión ambiental como parte de la crisis global capitalista y las resistencias-revoluciones de nuestro siglo, es el mejor homenaje que podemos hacerle no a solo a Nahuel Moreno sino al marxismo revolucionario y a la clase obrera mundial. Un pequeño paso para nosotros, puede llegar a ser un gran paso para la humanidad.

La Huelga Climática Global del 2019 [14], las Revoluciones antineoliberales latinoamericanas (1999-2006) y la Revolución Chilena (2019-2020), las Primaveras Árabes (2011-2015, hoy), marcan la pauta fundamental para desarrollar los aportes de Moreno en la comprensión de la crisis capitalista global y una estrategia transformadora antiimperialista.

 

III. Conclusiones: actualización, partido mundial y revolución anticapitalista global

 

morenosocialista.jpg

 

Nahuel Moreno recibió notoria influencia de Karl Marx y Friedrich Engels, León Trotsky y Vladimir Lenin, al igual que George Hegel, a los que consideró sus maestros. Pero distó de ser un “sirviente mental” de éstos y mero “publicista” repetidor. Antes bien, buscó adoptar un método dialéctico materialista frente a la cognición de fenómenos y teorías, su falsación, corrección y desarrollo contradictorio y relatividad, igual de vivo a la experiencia obrera en su lucha histórica. Como dijo Moreno en 1982 y 1986, frente al dogmatismo idealista y el sectarismo oportunista, pasado erronemente por ortodoxia marxista, pero incapaz de actualizar la teoría y el programa transicional mundial acorde a los tiempos, es decir, de seguir un método ortodoxo:

Empecemos por entender qué significa ser verdaderamente marxista. No podemos hacer un culto, como se ha hecho de Mao o de Stalin. Ser trotskista hoy día no significa estar de acuerdo con todo lo que escribió o lo que dijo Trotsky, sino saber hacerle críticas o superarlo, igual que a Marx, que a Engels o Lenin, porque el marxismo pretende ser científico y la ciencia enseña que no hay verdades absolutas[15].

Estamos aterrorizados: por un lado nos dicen, con toda razón, que un verdadero militante revolucionario es un rebelde, discute con su dirección, discute con Trotsky, discute con Lenin, discute con todo el mundo; y después nos llaman a una sumisión pasiva, total, a un servilismo absoluto, no a todas las citas del marxismo (porque se verían en un lío al encontrar que hay citas de todo tipo y contradictorias), no al Secretario General, sino a dos o tres citas. Y yo digo que el que vive pendiente de dos o tres citas es un sirviente burocrático mental[16].

En El desarrollo del capitalismo en Rusia (pref. 2da ed., 1899), Lenin se pronunció en un sentido parecido sobre las particularidades de un régimen e historicidad, lo concreto de los fenómenos, su universalidad y movimiento: “Naturalmente, son posibles las más variadas combinaciones de elementos integrantes de uno u otro tipo de evolución capitalista, y sólo unos pedantes incorregibles pretenderán resolver las cuestiones peculiares y complicadas que surgen en tales casos con citas de tal o cual opinión de Marx que se refiera a una época histórica distinta”.

Queda pendiente realizar, entonces, por parte de sus seguidores y detractores, como parte de la lucha concéntrica de Lenin en torno a la lucha de clases, que incluye la lucha ideológica, la realización de un dossier de revista y libro, artículos y ensayos, tal vez videos y charlas, producción bibliográfica diversa sobre la sistematización teórica (de ningún modo esquematización escolástica y reduccionista) y polemización sobre el marxismo revolucionario de Moreno, sus raíces ideológicas, contextos y planteamientos. Una edición virtual y física de sus Obras completas, sin excepción de los textos desafortunados, como muestras de la evolución contradictoria de su pensamiento y praxis.

Entre los temas, estaría su aportación a debates en lógica y epistemología; moral revolucionaria y ética; política, partido e Internacional; historia de las revoluciones y caracterización marxista de las direcciones políticas, las clases sociales y sectores; materialismo histórico e historia; guerrillerismo y vanguardismo, formas de lucha, cuestión militar y lucha armada y social; teoría de la revolución permanente y del desarrollo desigual y combinado, la teoría de la crisis del capitalismo; dialéctica materialista y filosofía; historia de la tradición trotskysta y la morenista, biografías historiográficas sobre este; actualización teórica y programática; ecología y barbarie imperialista; su visión de la sociedad socialista global y perspectivas de la humanidad, etc.

Igualmente, Moreno en debate y diálogo con otros reconocidos marxistas e izquierdistas y personalidades disímiles del siglo XX: Stalin, Mariátegui, el Che y Castro, Mario Roberto Santucho, Mandel, Jean Paul Sartre, Della Volpe, György Lukács, Marcuse, Roger Garaudy, Pierre Naville y Henri Lefebvre, Louis Althusser, Lucien Goldman, Maurice Godelier, el mismo Mao, Gerry Healy, André Gunder Frank, Liborio Justo Quebracho, Farell Dobbs, Isaac Deustcher, Gramsci, Milciades Peña y Luis Franco, Jean Piaget, Eduardo Pavlosky y Peter Fryer, etcétera.

Queda todo un camino hermenéutico e historiográfico pero sobre todo militante político internacionalista por hacer y recorrer. Pero no para hacer culto a la personalidad y fetiche a la vida y obra de este ni ningún autor clásico o dirigente mortal, de ayer y hoy, ni para una erudición académica de cafe (el GOM de Moreno en los 40’s rompe con el propagandismo-trotskysmo intelectual, y se muda al barrio Villa Crespo y Avellaneda para hacer trabajo obrero e inserción en la clase) ni espíritu dogmático y autoproclamatorio de tal o cual secta “morenista”, “trotskista” o “marxista”, como recetario y respuesta automática de “Morenazo” a todos los problemas habidos y por haber de lo real. Tampoco para caer en el mal de la denegación revisionista. Se trata de algo que nos enseñó él, superar a Moreno mismo –sus inevitables errores teórico-políticos, limitaciones objetivas-subjetivas y deficiencias históricas[17]– debido a la relatividad de la realidad histórica y las teorías, la lucha de clases en curso y las nuevas etapas históricas, tal como propugna el método materialista histórico dialéctico. En pocas palabras: el proceso de la negación de la negación.

La actualización programática y teórica con un programa de combate frente a la crisis socioecológica del imperialismo y la estrategia antiimperialista de transición, es una necesidad histórica y debería ser la prioridad ideológica-política-gremial de todos los revolucionarios y trabajadores del mundo. Esto independiente de si están a favor, en contra, neutrales o simplemente desconocen a Moreno, como ocurre con la mayoría del movimiento social y político global. Hay que adecuar los instrumentos propagandísticos y agitativos de la prensa, las redes sociales, las revistas y libros, los videos, escuelas y charlas, a la teorización revolucionaria y la estrategia permanentista, con planes sistemáticos de elaboración teórica-política, inserción práctica y construcción de colaterales en los frentes de la luchas obreras y populares más dinámicas para la movilización contra los gobiernos, regímenes y el sistema mundial de barbarie.

Asimismo, siguiendo a Moreno, ante la crisis socioecológica agónica final del capitalismo imperialista, para desarrollar la teoría-praxis de la revolución socialista mundial del proletariado y sus aliados populares y la construcción política común del partido internacional para dicha tarea militante por el poder y una nueva sociedad, que como nos enseñó el tigre Moreno, es la más grande gesta que se haya planteado al ser humano y en la cual podemos vencer.

La crisis histórica de la humanidad se reduce a su dirección revolucionaria, sostuvo Trotsky en 1938, dos años antes de ser asesinado por la contrarrevolución. De no lograr victorias revolucionarias permanentes en el próximo periodo, está en severo peligro el destino humano. De no lograr el proyecto de proyectos, la materialidad del navío de sueños puede ser altamente probable que la especie humana y su civilización se degrade, colapse y se extinga (el holocausto). Como dijo Moreno: “En su agonía, el capitalismo amenaza llevar junto con él la humanidad a la tumba”[18]. La responsabilidad histórica de nuestra generación, en seguir llevando la antorcha roja y la lucha a muerte del “todo-nada” de los trabajadores y oprimidos contra los amos del mundo, lo cual es crucial, pues lo más hermoso nos cuesta la vida y nos hace felices, dando sentido a nuestra existencia mortal finita.

La Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional y el Partido Socialista de los Trabajadores de Colombia, seguidores críticos del legado marxista de Moreno y de toda la tradición marxista revolucionaria diversa y obrera en estos tres siglos de luchas, antes mencionada y forjandose a nuestros ojos. Nos ponemos al servicio común de esta estrategia de unión y fusión de los revolucionarios y trabajadores provenientes de todos los orígenes bajo un programa revolucionario anticapitalista. Una concepción partidaria bolchevique y moral revolucionaria, discusión paciente, trabajo en común, régimen sano y dinámico de funcionamiento centralista democrático en los procesos complejos de uniones/fusiones/rupturas e intervención práctica en la lucha de clases realmente existente de nuestro siglo y los ascensos.

Frente a la hipotética resolución histórica de la crisis de dirección, Moreno pronosticó la unidad obrera revolucionaria, un año antes de morir: “Yo creo que ese es el futuro del trotskismo. Va a haber muchas unificaciones, cuando hasta ahora su historia se había caracterizado por las divisiones”. A la altura del siglo XXI, lo invitamos a conocernos y aportar, unirse y militar con nosotros por un mundo nuevo socialista como el que soñó y luchó Moreno y sus maestros.

 

Notas

 

[1] Nahuel Moreno (1979/2001). “Cap. VII. El mayor peligro es la tendencia mayoritaria”. En: El partido y la revolución. Teoría, programa y política. Polémica con Ernest Mandel.  Disponible en Marxist Internet Archive (MIA): https://www.marxists.org/espanol/moreno/obras/escandaloso/10_8_nm.htm

[2] Nahuel Moreno (1985). Parte II, Primer Congreso de la LIT-CI, Segundo Congreso Nacional del Movimiento al Socialismo de la Argentina. Disponible en Archivo León Trotskyhttps://archivoleontrotsky.org/view?mfn=19732

[3] Entre los conmemoradores están: la Liga Internacional de los Trabajadores y sus 14 partidos (el principal, el PSTU Brasil), la Unión Internacional de los Trabajadores y sus partidos (el principal, Izquierda Socialista – Argentina), la Liga Internacional Socialista y sus partidos (en especial, el MST Argentina), Perspectiva Marxista Internacional, partidos nacionales como el MES-PSOL, Convergencia Socialista, Resistencia PSOL (ex MAIS), PSOCA Centroamérica, entre otros.

Los textos más recientes son: A 33 años de la muerte de Nahuel Moreno (Leandro Aznar, 26/01/2020, LIT.CI), Nahuel Moreno. A 20 años de su muerte, algunas reflexiones sobre el “Morenismo” (Martín Hernández, 2007, Revista Marxismo Vivo), Nahuel Moreno: un militante por la clase obrera, el socialismo y el internacionalismo (Alejandro Iturbe, 25/10/2012, Correo Internacional), Homenaje a Nahuel Moreno (Alejandro Iturbe, 25/01/2018, LIT-CI), Acto a 25 y 30 años de la muerte de Nahuel Moreno (Canal YouTube, PSTU Argentina, 2013 y 2017), 33 aniversario recordamos a Nahuel Moreno. Charla debate: la vigencia del Partido y la Internacional (Guillermo Pacagnini, 25/01/2020, MST), A 33 años de su fallecimiento: Nahuel Moreno y el partido revolucionario (Francisco Moreira, Diego Martínez, 22/01/2020, IS); Debate con La Izquierda Diario/PTS: Nahuel Moreno fue el dirigente más importante del trotskismo latinoamericano (Gabriel Schwerdt, 5/2/2020, IS), Nahuel Moreno (1924-1987): A treinta años de su muerte (José Castillo, 11/01/2017); 33° aniversario de su fallecimiento. Nahuel Moreno y la organización revolucionaria (Gustavo Jiménez, 23/1/2020, MST), Importância de reivindicar Nahuel Moreno, após três décadas de sua morte (André Freire, 25/01/2017, Esquerda Online), A batalha do “Tigre”, em memória de Nahuel Moreno (Gabriel Santos, 29/01/2019, Esquerda Online), Nahuel Moreno, a 33 años de su desaparición física, un artículo histórico: “Medio siglo de pasión y lucha revolucionaria”. Su obseción en la lucha contra el revisionismo y por la reunificación del movimiento trostquista internacional (Carlos Amarilla, 25/01/2020).

[4] Véase Nahuel Moreno (1924-1987). En: Revista Correo Internacional (Año III, #25, marzo-abril 1987). Pág. 11.  Disponible en Archivo León Trotsky: https://archivoleontrotsky.org/view?mfn=886

[5] Entre los detractores están: la Fracción Trotskysta y sus 12 partidos (el principal, el PTS Argentino), la corriente Socialismo o Barbarie y el Nuevo MAS Argentina, la Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional del Partido Obrero y su escisión Partido Obrero Tendencia, el Secretariado Unificado o Cuarta Internacional europea, otros menores, etc.

Los textos más importantes son: Nahuel Moreno, crítica y reivindicación. A 33 años de su muerte (Roberto Sáenz, 9/3/2007, 27/01/2020, Izquierda Web). ¿Quién fue Nahuel Moreno? (Gabriel Liszt, La Izquierda Diario, 25/01/2014), Polémica con la LIT y el legado teórico de Nahuel Moreno (Manolo Romero, 1993, Revista Estrategia Internacional), La estrategia soviética en la lucha por la república obrera (Emilio Albamonte, Freddy Lizarrague, Manolo Romero, 1995), Crítica a Nahuel Moreno desde el Trotskismo (Rolando Astarita, alias Osvaldo Garmendia, 1991-1995), Una carta de Nahuel Moreno a Perón (Daniel Gaido, 20/01/2017, Revista En Defensa del Marxismo # 49), Moreno y Trotsky: compare y contraste. Notas para una crítica revolucionaria al Morenismo (Marcio Torres, Icaro, Kaleb, 2016), Nahuel Moreno: “La dictadura revolucionaria del proletariado” (Aníbal Romero, Revista Internacionalism #2, 1980), First Comments on Nahuel Moreno’s The Revolutionary Dictatorship of the Proletariat (Ernest Mandel, 15/6/1979), Message to Nahuel Moreno Funeral Ceremony (Ernest Mandel, 1987), Nahuel Moreno, tragedia y partido (Guillermo Pessoa, 1998), 25 de enero, nuevo aniversario de la muerte de Moreno (Claudio Colombo, 20/01/2020), Morenismo, scuola di un trotskismo deviato (Salvo Lo Galbo, 13/7/2018), Contribución a un balance del Morenismo (Sergio Bravo M, 4/6/2007), A 31 años de la muerte de Nahuel Moreno (LCR, Juan Blunkin, 25/01/2018), Nahuel Moreno, a 31 años de su partida (Manuel Martínez, Patria Grande, 24/01/24), Barbaric Trotskyism: a history of Morenoism (Parts I & II, Jack Tully Weed et.al, 1989, 1992), Elementos para un balance de la LIT y el morenismo (Jean-Philippe Divés, 1999), La verdad sobre Moreno (Spartacist, num.4. ed. español, 1982).

[6] Alicia Sagra (2008). Un esbozo de la historia de la LIT-CI. Disponible en https://litci.org/es/menu/lit-ci-y-partidos/un-breve-esbozo-de-la-historia-de-la-lit-ci-2/

Para una historia de la corriente de Nahuel Moreno y el método de desviaciones-correcciones, escrita por él mismo en 1985 (dos años antes de morir), véase, “Trazos gruesos de una trayectoria” y “Prólogo” al libro de crítica marxista de Mandel de 1973:  http://www.nahuelmoreno.org/escritos/trazos-gruesos-de-una-trayectoria-1985.pdf, http://www.geocities.ws/moreno_nahuel/10_0_nm.html#_Toc535727384http://www.nahuelmoreno.org/escritos/el-partido-y-la-revolucion-1973.pdf

[7] http://www.nahuelmoreno.org/

[8] Véase Nahuel Moreno: una vida, infinitas luchas (Dir. Mariano Manso, 2017, IS, documental YouTube 48 mins), El trotskismo bárbaro: una biografía de Nahuel Moreno (Marcel Gonnet Wainmayer, 2015, Festival de Cine de Lima, documental 101 minutos), Nahuel Moreno: El Trotskismo criollo (Hernán Brienza, Ed. Capital Intelectual, 2006, prólogo Vilma Ripoll), Nahuel Moreno: Esbozo biográfico (Carmen Carrasco, Hernán Félix Cuello, Ed. Correo Internacional, 1988, prólogo 2016, Mercedes Petit), Síntesis biográfica de Nahuel Moreno (1924-1987) (Patricio Vallejo, Ed. Correo Internacional 1988, Marxist Internet Archive), Nahuel Moreno, una biografía reciente (Julio Magri, 25/01/2007, Prensa Obrera PO, # 979), Nahuel Moreno (Biografía Wikipedia – Enciclopedia universal digital, con varios usuarios colaboradores y foro de discusión sobre fuentes).

[9] Homenaje a Nahuel Moreno a 31 años de su muerte (25/01/2018, MST Argentina):
https://www.youtube.com/watch?v=T6parjIeoXg

[10] Acto Homenaje a Nahuel Moreno – 30 años (28/01/2017, Izquierda Socialista): https://www.youtube.com/watch?v=ubxDdIBOk34

[11] Véase Valerio Arcari, Uma nota sobre a fragmentação no movimento trotskista internacional (Esquerda Online, 20/11/2019). Este ex dirigente de la LIT y el PSTU, doctor en Historia, hoy miembro de la corriente interna Resistencia del partido reformista PSOL, analiza la reciente división de seis partidos socialistas de vanguardia que llegaron a tener influencia notoria de miles en estos inicios del siglo XXI: el PSTU Brasil, el PO Argentino, la disolución de la ISO en USA, el SWP inglés, el Socialist Party de UK y la corriente CWI, la división del POI francés (?). El autor plantea al menos “cinco hipótesis endógenas” que hacen énfasis sobre el régimen interno de funcionamiento y concepciones ideológicas, aunque sin ser dialéctico en vincular lo objetivo-subjetivo, la historia y la lucha de clases, de todos modos, es menester tenerlas en cuenta para la discusión democrática mundial y el mérito de plantear el problema. Este autor analítico fue a la vez un activo agente politico fraccional en 2016.

[12] Laura Monteblanco (2019). Crítica marxista del colapsismo ecológico de Miguel Fuentes y la nueva ola global. Disponible en Blog Socialist XXI: https://blogsocialist21.wordpress.com/2019/11/10/critica-marxista-del-colapsismo-ecologico-de-miguel-fuentes-y-la-nueva-ola-global/

[13] León Trotsky (1936/2001). “APÉNDICE: 2. Los “amigos de la URSS”. En: La revolución traicionada: ¿Qué es y adonde va la URSS? Disponible en Fundación Federico Engels: https://www.fundacionfedericoengels.net/images/PDF/La%20revolucion%20traicionada.pdf

[14] Nubia Guerrero (2019). Huelga Climática Global: este solo es el comienzo. Disponible en LIT-CIhttps://litci.org/es/menu/mundo/latinoamerica/colombia/huelga-climatica-global-este-es-solo-el-comienzo/

[15] Nahuel Moreno (1985). Ser trotskista hoy. Disponible en Marxist Internet Archivehttps://www.marxists.org/espanol/moreno/1985sert.htm

[16] Nahuel Moreno, 1982, op.cit. pags. 43-44.

[17] Entre los posibles errores-desviaciones y correciones, balances y debates históricos e ideológicos principales, polémicas actuales y defensas en torno a la vida y obra de Moreno y el Morenismo, de parte de seguidores y enemigos, se encuentran:

(i) El entrismo en el peronismo (sus sindicatos) y otros procesos frente a direcciones no obreras (castrismo, etc.) u obreras reformistas, desviaciones oportunistas y centristas.

(ii) El balance de la crisis del MAS y la LIT a finales de los 80´s y 90´s. Igualmente, el balance y análisis trotskysta ortodoxo de la restauración capitalista y lucha antiburocrática en la URSS, Europa del Este y el resto de estados obreros (China, Vietman, Corea del Norte y Cuba) y su repercusión en la actual etapa histórica.

(iii) La experiencia de la táctica y concepción del Frente Único Revolucionario con organizaciones “centristas”, acuerdos con otras organizaciones y procesos de reorganización y salidas de la marginalidad.

(iv) La lucha contra dictaduras capitalistas y regímenes autoritarios burgueses, stalinistas y la noción “permanentista” o no de la revolución democrática, revolución de febrero y socialista inconsciente, como expresion actualizada y desarrollo de la teoría de la revolución permanente sobre el análisis científico de las revoluciones históricas existentes.

(v) El objetivismo de la tercera etapa y en los análisis de la situación mundial y nacional, su pervivencia o no en los análisis y caracterizaciones actuales.

(vi) El trotskysmo bárbaro endogámico y provincial morenista, el empirismo y el déficit de actualización teórica y programática, método de actualización del programa transicional.

(vii) El régimen del centralismo democrático, el trabajo colectivo y el método de funcionamiento partidario de la Internacional y equipos de conducción, frente a tensiones personalistas o de otra índole.

(viii) Errores en la historización del marxismo y conceptos de clase obrera, etapas, teoría marxista del valor e ignorancia de la ciencia económica, la ecología y las ciencias naturales, perspectivas civilizatorias y la “conquista del cosmos”, dialéctica e intuiciones de problemas de barbarie.

(ix) Moreno y la relación entre la clase y las opresiones de raza, género, sexo, juventud, etcétera.

[18] Citado en Juana Ceballos (2019). La clase trabajadora y la izquierda ante el colapso social y ecológico del capitalismo. Disponible en LIT-CI: https://litci.org/es/menu/mundo/latinoamerica/colombia/la-clase-trabajadora-la-izquierda-ante-colapso-social-ecologico-del-capitalismo/

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Debate Bicentenario por la Segunda Independencia: Simón Bolívar, Karl Marx y sus herederos

 

SEGUNDA INDEPENDENCIA SOCIALISTA (1).jpg

Escrito por: Sergio Ch, 17/12/2019.

 

Mensaje decembrino

 

No soy historiador, pero aquí sustento que Karl Marx, la mayoría de los marxistas de ayer y hoy, también los bolivarianos, se equivocaron al dar cuenta de la vida y obra de Simón Bolívar –fallecido un 17 de diciembre en Santa Marta, Colombia–. Paso factura a las “posturas marxistas” en contra de Bolívar, a favor e intermedias (esta última, la que defiendo). Los invito a leerlas. Feliz diciembre. Qué viva la América[1], ¡vamos por la segunda y definitiva independencia latinoamericana!

Más allá de estos dos personajes históricos, Marx y Bolívar, la discusión bizantina y muerta, en este bicentenario “nacional” (1819-2019) y continental (1804/1810-2025), luego del Paro Nacional 21N, con los ojos y pies bien puestos en este siglo XXI, sigue más que vigente la gesta revolucionaria de los trabajadores por nuestra Segunda y Definitiva Independencia de Colombia, de América Latina y el mundo semicolonial. La liberación del yugo neocolonial yanqui-europeo y burgués nacional de las oligarquías locales y criollas, con la solidaridad y unión de clase con los trabajadores de los países imperialistas del Norte, por la victoria final global. De lo contrario, no seremos libres sino esclavos y pereceremos, ya no metafóricamente, sino en toda su crudeza física y ecológica. ¡Que viva la revolución socialista global, latinoamericana y caribeña, norteamericana, europea, africana y asiática!

El 10 de agosto de 2019 se realizó un Acto político en la Plaza de Bolívar de Tunja (Boyacá), Colombia, cuando tres centrales sindicales burocráticas (CUT, CTC, CGT) y algunas organizaciones de izquierda reformista, conmemoraron el bicentenario alternativo y se diferenciaron de la demagogia gubernamental uribista, bajo el lema correcto por una segunda independencia: “Con la primera independencia Colombia dio un salto cualitativo hacia adelante en la consolidación de su soberanía. Pero hoy sucede que necesitamos una segunda independencia de la misma España, Estados Unidos y otras potencias que, con sus políticas de libre comercio, los mecanismos internacionales del crédito y la deuda externa nos siguen extrayendo nuestra riqueza para satisfacer las ganancias de las grandes compañías, mientras a nosotros nos van quedando las ruinas. Por eso este Bicentenario hay que conmemorarlo enarbolando la bandera por la segunda independencia”[2].

Esta lucha bicentenaria multicolor (afro, indígena, lgbti, etc.) no tiene otro nombre que el socialismo mundial con democracia obrera y popular, en la medida de lo posible, la liberación integral de nuestras vidas humanas y la de otros seres de la naturaleza o, de lo contrario, la más inimaginable barbarie de la crisis social y ambiental, en curso, que pone en riesgo real nuestra existencia como especie y la de otros seres vivos. Y esto no es castrochavismo ni un populismo latinoamericanista ni utopismo bolivariano, más bien es su antítesis de amplias miras, bajo la égida del internacionalismo proletario y el antiimperialismo obrero revolucionario.

A 40 años de la Revolución Nicaragüense, dedicamos este texto de homenaje a la Brigada Internacional “Simón Bolívar”, de igual modo, 200 años después, al Bicentenario Revolucionario del despertar de Colombia y América Latina. A las futuras brigadas e iniciativas solidarias y gestas de los pueblos oprimidos y los trabajadores, con nombres reivindicativos de los héroes de abajo e íconos populares.

 

Introducción

 

“Un hombre ¡y un hombre como yo! ¿Qué diques podría oponer al ímpetu de estas devastaciones? En medio de este piélago de angustias, no he sido más que un vil juguete del huracán revolucionario que me arrebataba como a una débil paja. Yo no he podido hacer ni bien ni mal: fuerzas irresistibles han dirigido la marcha de nuestros sucesos: atribuírmelos no sería justo, y sería darme una importancia que no merezco”,

Simón Bolívar, Discurso de Angostura, 1819[3].

 

Se cumplen los doscientos años del natalicio de Karl Marx (1818-1883), así como la conmemoración del proceso de independencia de Colombia y América Latina, cuya figura recurrente es Simón Bolívar (1783-1830). Sea este un tiempo propicio para un debate bicentenario sobre el rol del sujeto-individuo en la historia y las versiones a favor, en contra e intermedios dialécticos, que Marx y sus herederos, hemos planteado sobre Simón Bolívar en distintos periodos históricos de la lucha de clases. En efecto, como corresponde a la política y a la ciencia viva, lejos de todo estereotipo monolítico, propio de un espíritu anticomunista, no ha habido atisbo alguno de homogeneidad entre los seguidores del padre de las ciencias sociales modernas y sí doscientos años de ricos e intensos debates de ideas. Lenin decía al populista Nicolás Mijailovski que la carencia de unanimidad no era una debilidad sino una fortaleza y vitalidad del marxismo revolucionario[4].

En Tunja, Boyacá, por ejemplo, se realizó en noviembre de 2019 el I Seminario Internacional “Bolívar Vive”, con sectores que reivindican el reformismo bolivariano. En la cultura popular, allende de la teoría marxista, Caracol Televisión realizó la serie novelada Bolívar (2019, 60 episodios), difundida en Netflix Latinoamérica, con el acompañamiento de los historiadores Camilo Uribe e Isabel Arroyo y el libreto de Juana Uribe. Igualmente, la República Bolivariana de Venezuela del militar nacionalista burgués, Hugo Chávez Frías, ad-portas de morir y en sus momentos de gloria –o augurio de su ruina capitalista y reemplazo por el hoy proto dictador y hambreador, Nicolás Maduro– produjo una película propagandística con yerros históricos, pero de buena calidad, titulada Libertador (2013), con el acompañamiento sonoro de la música sinfónica de Gustavo Dudamel.

Los escritores colombianos, Gabriel García Márquez, socialdemócrata con simpatías socialistas, y José María Vargas Vila, liberal radical antiyanqui, también elogiaron a Bolívar en El general en su laberinto (1989) y Ante los bárbaros: el yanqui, he ahí el enemigo (1917). Sin contar que, en varias  Plazas Centrales de América Latina (incluso en Sevilla, España, en total 30 países), centro político de las manifestaciones, está una estatua y busto de dicha figura. Parafraseando a Marx, su 18 Brumario de Luis Bonaparte (1852) y el Manifiesto Comunista (1848), Bolívar podría ser, aparte de una supuesta reedición “bonapartista”, sobre todo, un fantasma liberador de cadenas e instaurador de la moderna sociedad burguesa, latinoamericana, que no cesa de atormentar el cerebro de los vivos…

¿Cuál es la utilidad de hablar sobre la vida de uno o dos muertos? ¡Dos grandes revolucionarios! La figura simbólica de Bolívar, más allá del mito y la persona, remite a la comprensión de la primera revolución latinoamericana, su dirección político-militar e ideológica, lecciones y limitaciones. Mientras que Marx, la cabeza de la revolución proletaria, nos remite a un asunto estratégico para una segunda revolución, esta vez de corte socialista y de segunda y definitiva independencia en el Sur, el Caribe, Centroamérica y el norte mexicano, frente a la opresión imperialista e interna burguesa nacional, pero igualmente, de extensión global, como lo fue la primera revolución burguesa intercontinental, de la que participó Bolívar.

Por eso, lo nuestro es un diálogo vivo y entre vivos: lejano de los anaqueles y baúles de la erudición historicista y la especialización de los estudios coloniales y republicanos, aunque esta sea una de las polémicas biográficas de la historiografía marxista, la ciencia de la historia y las ciencias sociales, en general. Nuestro interés es y será nuestro presente vivo, el siglo XXI y sus avatares. Aunque parezca contra intuitivo, traer a colación las distintas miradas materialistas sobre Bolívar, la de Marx y sus discípulos heterogéneos, es proyectar la nueva figura y el nuevo liderazgo político-ideológico revolucionario y partido que necesita la clase trabajadora del continente y el mundo, en la lucha por el socialismo. Lo demás, decimos, ya es historia.

 

En contra 

 

En el artículo “Bolívar y Ponte” (1858), el Marx maduro –estaría próximo a iniciar los borradores preliminares de El Capital y los Grundisse, en el Museo Británico de Londres– escribe en enero, a pedido del director del periódico New York Tribune, Charles Dana (entradas con la letra B, entre la que se cuenta, Bolívar[5]), una reseña biográfica crítica sobre Simón Bolívar publicada en el tomo III del The New American Cyclopaedia (1858-1863, en total fueron 67 artículos de colaboración de Marx & Engels). Se trata de una caracterización negativa, que enfatiza sus errores y devela sus reales intereses de clase y la fisionomía política y militar del mismo.

Las razones que da Marx, basadas en hechos reales y tres fuentes centrales (las del general francés Ducoudray Holstein, el coronel británico Gustavus Hippisley y el general inglés en Perú, William Miller[6]), es que Bolívar era un mal estratega militar y cobarde, que en ocasiones se vendió a los españoles, traicionando la causa, y huyendo de batallas. Además, que era proclive al colonialismo inglés y admirador de Napoleón Bonaparte, venía de una cuna de clase acomodada como lo fue la élite caraqueña de los mantuanos terratenientes-comerciantes. Bolívar tuvo gestos racistas frente a los pardos, pese a la promesa antiesclavista al presidente Alexandre Pétion y la gran revolución haitiana de 1804, la chispa que incendió todo el vecindario continental. Que su proyecto político para el continente no fue democrático o republicano sino consistió en erigirse como nuevo dictador bonapartista, como se vio con la Constitución Boliviana. Y que la Gran Colombia no fue sino un deseo oligárquico, semejante a España y Europa, de un gran imperio, o al menos, de una sujeción y alianza respecto a la Gran Bretaña, la gran Legión Británica, que colaboró con la independencia, con una América sudamericana fuerte.

En concreto, entre los hechos objetivos y las valoraciones subjetivas fundamentales de Marx sobre Bolívar[7], están los siguientes acontecimientos:

Cobardía militar y carencia de liderazgo: Bolívar rehúsa participar supuestamente en la revolución de Caracas del 19 de abril de 1810 y su compromiso temprano con la independencia es dudoso y sí comercial y oportunista, con Inglaterra. Huida del combate, exilio forzado y oportunista (abandonando a su tropa o a sus generales delegados, mintiendo o con justificaciones altisonantes, como la Carta de Jamaica, 1815) en las batallas de Puerto Cabello (1811), con la sublevación de los presos españoles y la posterior ocupación de Monteverde. Huye a Caracas y Barcelona, luego de la batalla con José Tomás Boves (1814). En la Batalla de Santa Marta y Cartagena (1815) con el reconquistador Pablo Morillo, huye de manera previa en un barco inglés, un 10 de mayo, rumbo a Jamaica donde reside por ocho meses, al enterarse del avance realista previo, mientras sus militares combaten en Venezuela y en la Isla Margarita. En la Batalla de Ocumare (1816) con el español Morales, pese a que era un ejército mucho menor el que hostigó al suyo, Bolívar huye a la isla de Bonaire con su escuadra, y es acusado de desertor y cobardía, para un consejo de guerra, por el general Padilla. En la Batalla de Barcelona (1817) de la reconquista española, huye la noche del 5 abril, delegando el mando en Freitas, quien sería degollando, prometiéndole ir en busca de refuerzos, mintiéndole.  Pérdida de batallas en Angostura (1819), obligan a Bolívar a dejar la guerra en manos de Páez y huir. En la Batalla contra Páez (1830), el cual quería la independencia de Venezuela de Colombia, Bolívar flaquea y presenta su renuncia al Congreso.

Ejecuciones racistas e injustas: Bolívar realiza una orden reaccionaria y draconiana de fusilamiento bajo la calumnia de conspiración contra los blancos mantuanos, en favor de los españoles y enemistad político-militar, a los generales patriotas pardos: Manuel Piar (1817), quien le llamó el “Napoleón de las retiradas” y había liberado Guyana. Una ejecución presidida por el inglés Biron. Lo mismo con el general Padilla (1828). Miedo criollo a la pardocracia y la rebelión de los esclavos en Venezuela.

Traición, clasismo criollo y oportunismo: Bolívar hace una entrega contrarrevolucionaria en 1812 al enemigo español Monteverde, al gran político, ideólogo independista y general revolucionario, el venezolano Francisco de Miranda (quien participó en tres revoluciones: la de Estados Unidos, la francesa y la venezolana e impulsó la Logia Lautaro). Miranda muere en prisión española. Bolívar justifica su acción por la acusación falsa del Tratado de la Victoria que entregaba Venezuela a dominio español, ordenada por el propio Congreso, pero vista como traición a la patria, a cambio de un pasaporte de huida de Bolívar a Curazao y conmutar su pena y salvar su vida. Otro suceso que menciona Marx es el Pacto de armisticio con Murillo en la convención de Trujillo de 1820, a espaldas del Congreso de Colombia. También la siembra de terror militar de Bolívar en la conspiración septembrina del 25 de septiembre de 1828, en que no manda a apresar y a ejecutar al criollo Santander, en cambio, sí se ensaña con el inocente Padilla y otros. Además de lo anterior, ayuda militar y sumisión político-diplomática al imperio británico.

Mal estratega político-militar, imprudencia, superposición de victorias y rol secundario: Derrota en las doce batallas de 1818 en el norte del Orinoco, pese a que Bolívar tenga mejores fuerzas militares disponibles. Bolívar prolongó innecesariamente la guerra con Morillo, 5 años, pudiendo haberlo vencido en Calabozo en 1819. En 1820 firma la convención de Trujillo de tregua temporal y desleal con los españoles, a sabiendas que estos todavía no reconocían la independencia de Colombia y el Congreso no lo autorizó en esos términos. En 1814, pese a la capitulación de Santa Fe e Bogotá a los patriotas, Bolívar autoriza a su ejército el saqueo indiscriminado de la ciudad por 48 horas.

Simón Bolívar, según Marx, cumplió un papel nominal en la revolución continental sudamericana, en las batallas militares y campañas de liberación de seis repúblicas (Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador, Bolivia, Panamá). Por eso “El Libertador” entre comillas de Marx (según este, Bolívar se autoproclama él o por el “joven inexperto” Santiago Mariño con la “Orden de Libertador” en 1814, con la retirada temprana del español Fierro, al liberar Caracas, Venezuela).

El rol protagónico y mérito de las victorias militares independentistas, la mejor preparación y audacia fue gracias a Francisco Santander, el mariscal José Antonio Sucre y San Martin, Páez, Ribas, Piar, Urdaneta, el inglés coronel Sands y Louis Biron, el general Arismendi, la Legión Británica y los ejércitos extranjeros (que, según Marx, fueron los que idearon la estrategia de liberar Nueva Granada, el genio europeo[8]). Bolívar se abrogó las victorias con una gloria apoteósica, triunfal y festiva (Caracas, Valencia, otros países, etc.), descuidando y alargando la guerra, innecesaria e irresponsablemente.

Personalismo, sed de poder autoritario, dictatorial o centralista, bonapartismo: Según Marx, Bolívar tenía “tendencias al despotismo”. Algunos ejemplos son la expedición del Código Boliviano en 1823, presicencia vitalicia, “remedo” del Código Napoleónico. Se autoproclamó, fungió y ejerció como dictador de Colombia, Perú, Venezuela, Quito, etc., con entradas solemnes. Según Marx, los bolivistas eran centralistas, no federalistas-localistas, por eso su intención real en el Congreso de Panamá (1826) era una república federal de toda América del Sur unida, para erigirse él como dictador imperial y ligar medio mundo a su nombre. Bolívar vio y celebró la coronación de Napoleón como emperador en Francia (1804). De nuevo el entrecomillado negacionista de “Libertador” y demócrata, y sí un arquetipo político-militar distinto. Marx, en por lo menos diez ocasiones y desde un lapsus que va desde 1812 a 1830, usa el adjetivo de “dictador” y símil con el tercer Bonaparte caribeño, Francisco I y los Souloque, para ejemplificar la conducta político-militar del estadista Bolívar, con su propia guarda pretoriana o corps, propio de una corte imperial (cuasi-monárquico).

Junto al artículo Bolívar y Ponte (1858), está el registro de la opinión de Marx sobre Simón Bolívar en una carta a Engels (1858) donde el autor reivindica el “tono partisano” de biografía y las fuentes usadas, fuera del canon enciclopédico y su estilo neutro: “Además  [Charles] Dana me pone reparos a causa de un artículo más largo sobre “Bolívar”, porque estaría escrito en un partisan style, y exige mis authorities. Estas se las puedo proporcionar, naturalmente, aunque la exigencia es extraña. En lo que toca al partisan style, ciertamente me he salido algo del tono enciclopédico”.

Además de ello, un libro de polémica contra Herr Vogt (1860), Marx señala de pasada que Bolívar es uno de los grandes mitos y falsos héroes creados por la fantasía popular: “La fuerza creativa de los mitos, característicos de la fantasía popular, ha demostrado su valía en todas las épocas al inventar grandes hombres. El ejemplo más notable de este tipo es, sin duda, Simón Bolívar”[9]. Marx hace el símil con Lajos Kossuth (1802-1894), un héroe nacional que es considerado como el que eliminó el feudalismo en Hungría (algo que rebate y niega Marx), cuando en realidad el papel lo cumplió, según él, Szemere, el diputado Bonis y el clérigo Jekelfalury. Finalmente, en una corta carta a Engels (1858) fechada el 14 de febrero, Marx caracteriza a Bolívar como un bonapartista caribeño (Napoléon le Petit), ya no solo semejante a Bonaparte III sino peor aún, a la copia de la copia del dictador haitiano y presidente vulgar entre 1847 y 1859, erigido príncipe monarca, el Soulouque de Francisco I (1782-1873): Hubiera sido demasiado querer presentar a Napoleón I como el sinvergüenza más cobarde, brutal y miserable. Bolívar es el verdadero Soulouque”[10].  

Tal visión marxista sobre Bolívar, de nada más ni menos que el padre del socialismo científico fue acogido primero, dogmática y canónicamente, como verídica, luego racionalizada y legitimada, en términos generales, más allá de ciertas fallas, como correcta. Desde distintas vertientes marxistas y socialistas, opuestas entre sí, tanto latinoamericanas como internacionales, se reivindicó como verdadero el texto de Marx, a lo largo del siglo XX e incluso en este siglo XXI.

El pionero fue el gran intelectual argentino y uno de los primeros marxistas latinoamericanos, Aníbal Ponce, miembro pasajero del Partido Comunista de Argentina. En 1936, durante un viaje a la URSS, en una pesquisa de los archivos inéditos del “Instituto Marx-Engels-Lenin”, gracias al rector y profesor Adoratsky, en 1936 Ponce traduce al español el texto inédito de Marx sobre Bolívar, en su revista Dialéctica. El texto lo reivindicó como científico, refiriéndose expresamente a las elaboraciones nacionalistas burguesas y bolivarianas disímiles del peruano Víctor Haya de la Torre (Por la emancipación de América Latina, 1927) y también del mexicano José Vasconcelos (Bolivarismo y monroísmo, 1935)[11], escribe Ponce:

Bajo la pluma de ciertos teóricos…los “ideales” de Bolívar han ido adquiriendo en los últimos tiempos un sentido emancipador antiimperialista. Algo así como una trompa de Rolando destinada a convocar a las huestes de la América hispánica para repeler la agresión del imperialismo norteamericano: único imperialismo [existente], por otra parte, que dichos teóricos [y políticos burgueses] enfocan. […] [E]l artículo de Marx sobre Bolívar: tan jugoso a pesar de su aspecto seco y áspero…Si se echa mano a un libro que está al alcance de todos y que ha sido compuesto con discreta intención apologética, el “Bolívar” de José María Salaverría [1930], cualquiera encontrará en él, con más retórica y menos sobriedad, una imagen del “Libertador” que a pesar de lo postizo, no consigue disimular ese rostro que Marx presenta en su agua fuerte imborrable […] Terrateniente, hacendado, propietario de minas y esclavos, Bolívar no sólo interpretó los intereses de su clase, sino que los defendió contra la pequeña burguesía liberal y las todavía inconscientes masas populares[12].

A los pioneros, como Aníbal Ponce, le siguieron el historiador soviético stalinista, V. M. Miroshevski, en la obra colectiva sobre la historia de los países coloniales y dependientes, donde reprodujo la opinión de Marx y el polémico artículo. Lo mismo en ediciones posteriores sobre la Revolución Española, de parte de los comunistas ibéricos, en 1937, lo mismo los comunistas norteamericanos. Actualmente, se reivindica el análisis y opiniones coincidentes con el original de Marx, por parte del marxista argentino Christian Rath en su texto Marx sobre Bolívar: Un texto implacable y vigente (2010), publicado en la revista En Defensa del Marxismo del Partido Obrero (PO) de Argentina, escribe el autor, influenciado por Hal Draper[13]:

El texto de Marx tiene unos 37.000 espacios y constituye una descripción aguda, descarnada y veraz, en los límites de un trabajo para un diccionario enciclopédico, sobre la lucha de clases en Venezuela y Colombia en el período de la independencia y el papel político y militar de Bolívar […] Es decir que la apreciación de Marx sobre Bolívar no es el resultado de una información errónea o “unilateral”, sino el producto de una caracterización política meditada en contra de lo que le inducían sus propias fuentes y que Marx, a posteriori, jamás cuestionó. […] Bolívar jamás formó parte del ala democrática y liberal que se desenvolvió en el proceso de la independencia y sus concesiones sociales fueron dictadas, en muchos casos, por la urgencia de la guerra y tuvieron un carácter insustancial o regresivo […] El texto de Marx, transcurridos más de 150 años, ha superado con creces el paso del tiempo. “De todas las referencias enciclopédicas del período mencionado, solamente la de Marx está de acuerdo con la verdad histórica”(14). […] A 153 años, el denostado texto de Carlos Marx sobre Bolívar tiene una absoluta e inusitada vigencia[14].

Al igual que el anterior, el Doctor en Historia, el marxista argentino Daniel Gaido y la historiadora argentina Constanza Bosh Alessio en subcapítulo El artículo de Marx sobre Bolívar para la New American Cyclopaedia (1858) (2016) para la Revista En Defensa del Marxismo, polemizan con la obra Marx y América Latina (1980), de José María Aricó. Los autores citan extensamente como fuente de autoridad la biografía de Bolívar: A Life (2006) del historiador burgués inglés y especialista latinoamericanista, John Lynch, sostienen que:

Marx consideraba a Bolívar como un hipócrita, un cobarde y un farsante, el epítome de la clase social que conduciría a los países latinoamericanos a doscientos años de atraso. El tedioso debate posterior acerca de si Bolívar fue efectivamente un fraude, tal como Marx lo creía ha ocultado la cuestión más importante de si las guerras de independencia de América Latina, de las que Bolívar se convirtió en la figura más prominente, también fueron revoluciones burguesas [o no] que allanaron el camino para el desarrollo capitalista[15].

El mismo punto común lo enarbola Gustavo Lopes Machado, economista, militante del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado de Brasil (PSTU-B) y presentador del canal de Youtube Orientação Marxista, en Simón Bolívar, un mito latinoamericano (2012), nos cuenta que:

Sin embargo, Marx describirá un Bolívar nada heroico. En el transcurso del pequeño bosquejo biográfico que escribió sobre el “Libertador”, será acusado de ser un oportunista, un cobarde, un traidor, un sinvergüenza, un dictador, un ambicioso … ¿Marx se equivocó? A pesar de su rigor e innumerables fuentes que siempre consultó antes de emitir cualquier cargo, ¿sería apresurado en este caso?… En este sentido, independientemente de las inexactitudes históricas que puedan existir en el breve bosquejo biográfico de Marx sobre Bolívar, éste se presenta como coherente, en vista del pensamiento y la elaboración teórica del autor de El Capital. Contrariamente al punto de vista histórico [tradicional], parece indiscutible la mención que Marx haría unos años más tarde en su escrito contra Herr Vogt…Si este es el caso, queda por ver que las naciones siempre han necesitado la creación de mitos y héroes”[16].

Estos cuatro últimos autores, Machado, Gaido, Alessio, Rath, Jair Antunes, otros, situados supuestamente en el campo trotskysta ortodoxo[17], como ya es común, polemizan defensiva y reactivamente con las corrientes del nacionalismo burgués chavista (la gran farsa del “socialismo del siglo XXI”, tipo de Vladimir Acosta y Inés Quintero) y pequeñoburgués, el peronismo y el progresismo latinoamericano. Pero también con cierto liberalismo y conservadurismo de la derecha burguesa tradicional. A la par que se pliegan al texto de Marx y su contenido esencial, creyendo con ello, sectaria y erróneamente, defender el marxismo científico y ganar con ello a los trabajadores y pueblos a la causa socialista.

Todo este arco de marxistas, más allá de los matices y el reconocimiento de errores menores en Marx, defienden las valoraciones subjetivas fundamentales del artículo enciclopédico y sostienen que el autor acertó en la caracterización de clase de Simón Bolívar como miembro de la clase dominante; su rol contradictorio y regresivo en el proceso de independencia y su relación con otras fracciones de clase y las masas populares; la ambigüedad de sus ideas y la incongruencia con sus acciones; la objetividad de los hechos aludidos, etcétera.

 

A favor

 

En contraposición, existe un amplio arco de otros marxistas que de una u otra manera han reivindicado y vindicado a Bolívar, demostrando la visión equivocada de Marx. Estos autores han empleado una serie de argumentos comunes, disimiles y singularidades, ya que, insistimos, no hay homogeneidad.

Primero, sostienen que Marx no hizo una investigación bibliográfica y análisis científico profundo sino apenas un artículo de prensa a las carreras, para ganarse el pan (pane lucrando) con una serie de opiniones prejuiciosas. Marx usó fuentes de historiadores reaccionarios y anti-bolivarianos, que tergiversaron o falsearon hechos, con errores históricos. Marx fue un tanto unilateral y se equivocó en la ponderación de los aspectos negativos y positivos de dicha personalidad histórica, respecto a otras oligarquías locales no integracionistas continentales y la falsa visión imperial. En Marx hubo, tal vez, un cierto aire eurocéntrico (o británico) y decimonónico, hegeliano, consciente o inconsciente, sobre los ‘pueblos sin historia’, que le impidió comprender la vida y obra del criollo caraqueño, su singularidad y el sesgo analógico con otras figuras históricas (Bonaparte o Souloque) y los pueblos en la revolución sudamericana y la propia América Latina. El método materialista dialéctico y las ciencias no tienen biblias, ni siquiera las palabras de Marx vueltas dogma, la realidad resulto ser mucho más marxista y rica que el mismo Marx y Engels, estos ni nadie son infalibles, etcétera, etcétera.

Segundo, de manera diversa sostienen que Bolívar, pese a sus errores político-militares e ideológicos, fue un gran dirigente revolucionario de una revolución anticolonialista y continental, que supero los límites de su clase y abrazó las causas populares de abolición de la esclavitud, igualdad de tributación, reforma agraria y derogación de tributación indígena, educación pública, democracia e independencia del yugo español e incluso el yanqui, supo advertir su expansionismo, etcétera. Que en la actualidad los revolucionarios deben seguir su obra de la Patria Grande, de Nuestra América, con o sin los líderes progresistas de la burguesía democrática (posiciones stalinistas vs trotskistas), con el rol activo y dirigente de las masas populares y la clase obrera en lucha, etcétera.

Veamos este trasegar. Después de Julio Antonio Mella y Carlos Mariátegui, en SOBRE LA ESTELA DEL LIBERTADOR: El criterio marxista acerca de Bolívar (1942/1980), un gran texto escrito por Gilberto Vieira, dirigente del Partido Comunista de Colombia, el autor buscó corregir la visión de Marx y mostrar el carácter contradictorio de Simón Bolívar en dos etapas de vida. Así, lo reivindicó como líder de la revolución anticolonial, clave en la derrota del imperio español, criticando su lado obscuro como dictador y aliado de las fuerzas de la reacción (conservadoras, eclesiales, militares, terratenientes, etc.), sobre todo, en el último periodo de su vida iniciado en 1827 o antes. El texto de Vieira también se inscribe en la coyuntura de la Segunda Guerra Mundial y la política antifascista del Frente Popular, pregonada por el Komintern stalinista[18].

Más tarde, el PCC, en su XIII Congreso (1980), en plena crisis del aparato stalinista mundial, quiso colombianizarse y latinoamericanizarse, perdiendo el carácter del internacionalismo proletario, por ende, planteando una nueva síntesis revisionista entre el marxismo-leninismo y el pensamiento bolivariano (MLB), es decir, entre el pensamiento proletario y el pensamiento burgués desde una optica “mamerta” [19]. Como sea, pese a esto, Gilberto Viera White, perfiló un método correcto de aproximación a la figura en cuestión, que ni su propio partido ni los partidos comunistas latinoamericanos, americanos y del mundo, estuvieron a la altura de seguir:

Ningún marxista verdadero de los que se yerguen y no se limitan a yacer sobre el marxismo acudirá nunca a una simple opinión de Marx para juzgar una personalidad histórica. Ni citará las palabras del maestro como los rabinos la del talmud. Por el contrario, aplicará el método dialéctico de investigación y de análisis. Situará el personaje en el medio, en la hora y en el marco de las relaciones históricas en que actúo. Y analizará las fuerzas sociales de que fue brazo y verbo. Y estudiara, a su turno, la posible influencia de sus actuaciones individuales sobre la marcha de los acontecimientos […] Sin embargo, esta es la hora en que no hay una verdadera biografía del Libertador porque acerca de él solo se han escrito ditirambos hiperbólicos o panfletos envenenados. Y ellos, cuando sea tiempo, podrán tener como divisa estas palabras de un olvidado escritor colombiano, don Ricardo Becerra: “menos dioses en nuestro Olimpo; más hombres en nuestra historia”[20].

Las FARC-EP, la otrora guerrilla más poderosa y vieja del continente y del mundo, en una apuesta por un nuevo ejército libertador, esta vez antiyanqui, también quisieron hacer una vindicación de Bolívar. Por ello Jesús Santrich, siguiendo al peronista Jorge Abelardo Ramos en su Bolivarismo y Marxismo (1968), pero esta vez con altas dosis de heroísmo e idealismo guerrillero, tiene un texto titulado Bolivarismo y marxismo: un compromiso con lo imposible (2009), en plena era paramilitar y bonapartista de Uribe I y II. El mismo Alfonso Cano llamó en el 97 a la conformación del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, luego el Movimiento Continental Bolivariano, tras la caída del Muro de Berlín y la ofensiva derechista, el vacío de referentes y la oxigenación de las ideas, acordes al sentido común colombiano y latino, en especial, por la emergencia nacionalista burguesa del chavismo al otro lado de la frontera hermana, donde se guardó refugio a la insurgencia.

Por su parte, el propio comandante Iván Márquez (quien dijo haber encontrado la espada ficticia de Bolívar en 2010, como en su momento lo hizo el M19, con el robo en 1974 a la espada real de Bolívar en la casa-museo Quinta de Bolívar) y el comandante Santrich, jefes de la hoy disidencia residual FARC-EP Segunda Marquetalia, escindida del proceso de paz 2016 de Santos, por la traición de establecimiento y un supuesto montaje de narcotráfico y extradición a USA. Ambos recurrieron en 2009 al delirio de los servicios del espiritismo en la serranía del Perijá y el desierto de la Guajira, invocando a Bolívar, para conversar con él buscando salidas al conflicto social y armado y buscar sus verdaderos huesos (recordemos que Chávez exhumó la tumba de Bolívar en 2010 con la hipótesis de homicidio de la oligarquía colombiana)[21]. Una alienación selvática de estos realistas mágicos colombianos y luchadores revolucionarios de la pequeña burguesía radical, con presiones lumpenes y profundamente equivocados.

De hecho, el cantor fariano, Lucas Iguarán, tiene una canción vallenata titulada “Métase al cuento” (2000)[22] de loa a Bolívar y semejanza con Manuel Marulanda y Jacobo Arenas, fundadores de la guerrilla campesina más antigua del mundo y la más grande conocida en el continente. Lo mismo el cantor fariano, Julián Conrado (hoy alcalde de Turbaco) con Regresó Simón[23] (s.f.), donde hace referencia a la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar (1987-1990) conformada por 5 grupos insurgentes colombianos (Farc-ep, Eln, Epl, Prt, Quintin Lame), aliados temporalmente.

En un plano más académico, el historiador soviético Anatoli Shulgovski, Doctor en ciencias históricas y parte del Instituto de América Latina de la URSS, en el compendio de conferencias recopiladas en el libro El proyecto político del Libertador (1983, s.f.), además de controvertir la visión de Marx, sostiene que Bolívar fue parte del ala más revolucionaria. Inclusive, llega al delirio de decir que el pensamiento de Bolívar y sus propuestas populares, por la formación de su maestro Simón Rodríguez, llegaron a tener un impulso inconsciente y objetivo, cercano al socialismo utópico:

Simón Bolívar perteneció a esta tendencia revolucionario-reformadora de la revolución anticolonial […] En el Libertador no había nada en común con los tradicionalistas, cuya actitud antiburguesa se orientaba hacia el pasado, limitándose a nostálgicas aspiraciones de renacimiento de viejas instituciones. Lo antiburgués de Bolívar estuvo dirigido hacia el futuro y ello tocaba con la esfera de la lucha social […] Sería probablemente exagerado considerar a Bolívar partidario del socialismo utópico, como fue, por ejemplo, Simón Rodríguez [¡!]. Sin embargo, en sus reflexiones sobre las vías y los medios de crear la mejor organización estatal en el espíritu de asociación, Bolívar se fue aproximando objetivamente hacia aquellos temas que inquietaron a los socialistas utópicos […] Para expresarlo de otra manera, los elementos del utopismo social en las concepciones de Bolívar explican su desagrado así fuera espontáneo y a veces inconsciente, respecto del proceso del proceso de acumulación originaria del capital, que sentenciaba a la miseria y las privaciones del pueblo trabajador[24].

El argentino Néstor Kohan, continuador del guevarismo y promotor de un marxismo situado en el Tercer Mundo y latinoamericanista (véase, Marx en su (Tercer) Mundo: hacia un socialismo no colonizado, 1998/2003), escribió por su parte Del Bolívar de Karl Marx al marxismo bolivariano del siglo XXI (2011), donde reivindica las ideas integracionistas y democráticas de Bolívar, reactualizadas para la revolución socialista del presente en Nuestra América: “Marx realiza una evaluación sumamente negativa sobre Bolívar. No comprende su papel de primer orden en la emancipación continental del colonialismo español ni su proyecto de construir una gran nación latinoamericana (<<la Patria Grande>>, en el lenguaje de Bolivar)“. Enrique Dussel, gran filósofo de la liberación y el giro descolonizador, no tiene un texto sistemático sobre Bolívar, pero al igual que Kohan, reivindica la segunda independencia.

Como sea, en un breve mapeo, un punto común compartido por muchas generaciones de marxistas es la opinión del Che Guevara, quien en Notas para un estudio de la ideología de la Revolución Cubana (1960), escribió de modo solemne un 8 octubre, a un año del triunfo de la primera revolución socialista en América, estas palabras:

A Marx, como pensador, como investigador de las doctrinas sociales y del sistema capitalista que le tocó vivir, puede, evidentemente, objetársele ciertas incorrecciones. Nosotros, los latinoamericanos, podemos, por ejemplo, no estar de acuerdo con su interpretación de Bolívar o con el análisis que hicieran Engels y él de los mexicanos, dando por sentadas incluso ciertas teorías de las razas o las nacionalidades inadmisibles hoy. Pero los grandes hombres descubridores de verdades luminosas viven a pesar de sus pequeñas faltas, y estas sirven solamente para demostrarnos que son humanos, es decir, seres que pueden incurrir en error, aún con la clara conciencia de la altura alcanzada por estos gigantes del pensamiento[25].

 

Intermedio

Pero en el movimiento obrero y socialista mundial, existimos también un puñado creciente de marxistas revolucionarios que no nos casamos ni con la subvaloración hecha por el maestro Karl Marx y sus epígonos loritos, pseudo ortodoxos y su dogmatismo metafísico, ni con una pléyade que, más que marxiana crítica, resulta ser filo-bolivariana en su sobrevaloración y mitificación de la figura en cuestión. No se necesita ser bolivarista ni latinoamericano para reconocer la grandeza histórica de un Simón Bolívar ni tampoco se necesita ser marxista para minimizar y minusvalorar su figura. Los marxistas revolucionarios del continente americano (norte, centro y sur) y de los cinco continentes del mundo, valoramos dialécticamente a esta gran personalidad histórica revolucionaria del siglo XIX y rescatamos sus enseñanzas para la revolución permanente en el siglo XXI. Lo demás, insistimos, es historia.

A nuestro juicio bicentenario, propio del siglo XXI, sin vaguedad sostenemos que Karl Marx se equivocó en su juicio sectario unilateral e incompleto sobre Bolívar, pero también se equivocan los bolivarianos de izquierda, centro y derecha, en su juicio apologético oportunista y culto de la personalidad a esta figura histórica revolucionaria y su compendio de ideas y acciones de vida. De los anti bolivarianos[26], en especial los antimarxistas provenientes de la burguesía y la clase media, foránea o regional, no vale la pena siquiera juzgar.

Nuestra postura materialista bebe de la discusión científico-política no solamente en el arco diverso de tres tipos de marxistas: los detractores, los apologetas, y los críticos, sino del conjunto de científicos sociales serios que configuran el trabajo histórico y marcan las tendencias materialistas de la historiografía contemporánea. Una posición dialéctica, auténticamente científica y revolucionaria, como diría Lukács, ortodoxa en el método de investigación, de ninguna manera nos hace ser neutrales ni centristas. Situados al centro de dos opiniones antagónicas («a favor», «en contra», «ni-ni»), con epítetos de eclécticos y de indefinición oportunista, que poco aportan al debate. Posición que sí asumen en este bicentenario, innúmeros historiadores liberales e intelectuales, al tenerle pavor a la revolución y los excesos.

Todo lo contrario. Nuestra reivindicación dialéctica de Bolívar, desde el punto de vista de clase de los trabajadores y la tradición antistalinista del trotskysmo, el socialismo revolucionario de nuestros tiempos, es crítica y comprensiva. Porque resalta en su integralidad y complejidad el rol progresivo y contradictorio de Simón Bolívar en el proceso revolucionario latinoamericano y la consolidación republicana. Pero esto no significa que opaquemos sus innúmeros errores y limitaciones en varios momentos o etapas de su vida político-militar e intelectual que, de todos modos, de conjunto, contrario a Marx, no son lo central sino lo secundario, aunque no por ello dejen de ser importantes para nuestros días y no debamos ocultarlas, contrario a los bolivarianos, para una caracterización integral y cabal del sujeto histórico, lecciones para el presente y para el pasado.

En 1987, el WRP de Inglaterra, un partido socialista, reivindicó el nombre de la Brigada Internacional “Simón Bolívar” de decenas de combatientes de Colombia, Nicaragua, Costa Rica, México, Panamá, etc., los cuales en 1979 apoyaron la revolución nicaragüense de los sandinistas contra el tirano de Somoza (hoy representado en el propio Ortega y su dictadura burguesa), con tres muertos caídos. Una iniciativa internacionalista, heredera de la solidaridad antifascista de las brigadas internacionales de la revolución española y la segunda guerra mundial, impulsada por el Partido Socialista de los Trabajadores de Colombia y la Fracción Bolchevique de Nahuel Moreno, un dirigente marxista internacional de la Cuarta Internacional, de origen argentino:

“Simón Bolívar fue el líder revolucionario en la liberación de la mayoría de los pueblos Suramericanos del imperio Español. Bolívar se unió al movimiento independentista en 1807 inspirado por la Revolución Francesa y en oposición a la reacción Napoleónica. Desde 1810 hasta el derrocamiento de la armada Española en 1824, Bolívar fue el político central y el líder militar en la guerra de independencia, así como también el pensador revolucionario y político más avanzado de Latinoamérica de su época […]  El pensamiento de Bolívar fue el más avanzado e internacionalista de aquellos latinoamericanos que lucharon por la independencia: ideales que, hoy en día, siguen los proletarios revolucionarios internacionalistas más avanzados de Latinoamérica, los Trotskistas”[27].

En esa misma línea de análisis, Alejandro Iturbe, militante de la Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI), escribe para la revista política Correo Internacional (#21, 2019), lo siguiente:

Reivindicamos a Bolívar, San Martín y O´Higgins (agreguemos a otros como el haitiano Toussaint Louverture) porque fueron los líderes de la primera independencia. Los tres primeros fueron la mejor expresión de una burguesía revolucionaria que estuvo dispuesta a llevar hasta el final su lucha por la independencia. Hoy, los sectores centrales de esas burguesías latinoamericanas está “del otro lado” de esa lucha, asociados a esa subordinación al imperialismo. Son parte del enemigo a combatir.

Tal como decía Trotsky, esa segunda independencia solo puede lograrse si esa lucha la protagoniza el proletariado encabezando al campesinado pobre y a las masas urbanas oprimidas. Por eso, la “Patria Grande” con la que soñaron Bolívar, San Martín, O’Higgins y Louverture solo podrá lograrse a través de una Federación de Repúblicas Socialistas Latinoamericana[28].

Visto esto, a diferencia de las interpretaciones “clasistas” (a favor y en contra) según las cuales, el Decreto de Guerra a Muerte (1813) del criollo Bolívar iba fundamentalmente en vistas a contener la sublevación popular negra y parda (la “guerra de los colores”), la población nativa venezolana, durante la crisis de la Segunda República. Nahuel Moreno, en su obra La dictadura revolucionaria del proletariado (1979), en contraste, sostuvo que se trató de un terror revolucionario contra el colonialismo español y el ejército realista, para combatir la Reconquista (incluida, tal vez, la polemica Navidad Negra de Pasto en 1822 y la guerra contra Agualongo). A diferencia del terror reaccionario posterior y represión, de la república contra las masas y las contradicciones latentes entre la clase dominante criolla y éstas, que por supuesto estuvieron presentes en todo el proceso independentista:

Nuestros patriotas [Simón Bolívar, San Martín, Bernardo OHiggins, Toussaint Louverture, etc] los que liberaron a América del yugo de la corona española o inglesa [es decir, George Washington, Cromwell, etc], nuestros “libertado­res”, los héroes de la “independencia” y de la democracia [burguesa moderna], ¿cómo actuaron?

Bolívar sostuvo que había que fusilar al espa­ñol que no apoyara la revolución [anticolonial]. “Todo español que no conspire contra la tiranía en favor de la justa causa, por los medios más activos y eficaces, será tenido por enemigo, y castigado como traidor a la pa­tria y, por consecuencia, será irremisiblemente pa­sado por las armas. Por el contrario, se concede un indulto general y absoluto a los que pasen a nuestro ejército con sus armas o sin ellas; a los que presten sus auxilios a los buenos ciudadanos que se están esforzando por sacudir el yugo de la tiranía. Se conservarán en sus empleos y destinos a los oficiales de guerra, y magistrados civiles que proclamen el go­bierno de Venezuela, y se unan a nosotros; en una palabra, los españoles que hagan señalados servi­cios al estado, serán reputados y tratados como ame­ricanos. (…) Españoles y Canarios, contad con la muerte, aun siendo indiferentes, si no obráis acti­vamente en obsequio de la libertad de la América. Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables”. (Bolívar, 1813). Un consecuente discípulo actual de Bolívar [es decir, un soldado-militante revolucionario obrero y socialista por la segunda independencia y el socialismo mundial], sacaría un decreto dicien­do que “todo gran burgués que no entre al ejército proletario y lo apoye con toda su fuerza será fusila­do[29].

Los socialistas revolucionarios y la clase trabajadora con conciencia de clase, hacemos una reivindicación crítica del revolucionario criollo pro-burgués, el venezolano Simón Bolívar, con independencia de clase del nacionalismo burgués y el nacionalismo pequeñoburgués u obrero semicolonial sudaca y particular nacional (anque, sin duda, el “patriotismo de los oprimidos”, según Trotsky, tienen un aspecto progresivo antiimperialista). Nuestra apuesta es la Segunda y Definitiva Independencia del imperialismo capitalista e integración en una Federación de Repúblicas Socialistas de América Latina y el mundo enterno, no una confederación burguesa bolivariana, pues como diría Trotsky y el propio Che Guevara[30] pese a su equivocado guerrillerismo vanguardista y sustitucionismo de clase:

Sud y Centro América sólo podrán romper con el atraso y la esclavitud uniendo a todos sus estados en una poderosa federación. Pero no será la retrasada burguesía sudamericana, agente totalmente venal del imperialismo extranjero, quien cumplirá este objetivo, sino el joven proletariado sudamericano, destinado a dirigir a las masas oprimidas. La consigna que presidirá la lucha contra la violencia y las intrigas del imperialismo mundial y contra la sangrienta explotación de las camarillas compradoras nativas será, por lo tanto: por los Estados Unidos Soviéticos de Sud y Centro América[31].

Por otra parte, las burguesías autóctonas han perdido toda su capacidad de oposición al imperialismo –si alguna vez la tuvieron– y sólo forman su furgón de cola. No hay más cambios que hacer: o revolución socialista o caricatura de revolución.

En definitiva, hay que tener en cuenta que el imperialismo es un sistema mundial, última etapa del capitalismo, y que hay que batirlo en una gran confrontación mundial. La finalidad estratégica de esa lucha debe ser la destrucción del imperialismo. La participación que nos toca a nosotros, los explotados y atrasados del mundo, es la de eliminar las bases de sustentación del imperialismo: nuestros pueblos oprimidos, de donde extraen capitales, materias primas, técnicos y obreros baratos y a donde exportan nuevos capitales –instrumentos de dominación–, armas y toda clase de artículos, sumiéndonos en una dependencia absoluta.

El elemento fundamental de esa finalidad estratégica será, entonces, la liberación real de los pueblos; liberación que se producirá; a través de lucha armada [insurreccional de masas y social], en la mayoría de los casos, y que tendrá, en América, casi indefectiblemente, la propiedad de convertirse en una Revolución Socialista. Al enfocar la destrucción del imperialismo, hay que identificar a su cabeza, la que no es otra que los Estados Unidos de Norteamérica[32].

Karl Marx se equivocó con su iconoclasia sectaria, pero también los bolivarianos con sus hagiografías e idolatría oportunista. Simón Bolívar, pese a sus errores, mitos y sed autoritaria o bonapartista, temprana o tardía –que es necesario precisar y periodizar–, en especial en sus últimos días, de todos modos, fue uno de los máximos y más grandes líderes político-militares e ideólogos de la Primera Independencia e integración continental de repúblicas liberadas. Eso es lo perdurable, más allá de lo execrable.

Simón Bolívar, a diferencia del localismo liberal de las oligarquías y las republiquetas estrechas basadas en la legalidad (¿Santander?), pensó en una confederación continental de repúblicas burguesas, con una democracia aristocrática en igualdad de condiciones y trato con el resto del mundo y el centro de Europa y América del Norte, nada más. Algo que, para su tiempo, constituyó un pensamiento avanzado de ilustración, que amerita un reconocimiento. Un sueño liberal que, a la postre, no se cumplió por la tendencia del capitalismo a la balcanización de los estados nacionales y los mercados. Ni el nacionalismo burgués e integración económica de un Unasur, Celac, Mercosur, Alba, deja de ser dependiente a los dictámenes de las potencias imperialistas del Norte.

Por esta razón, la ideas de la Patria Grande de Bolívar, irrealizable en su época, son también imposibles hoy con el capitalismo realmente existente. El bolivarianismo y su programa no es la ideología estandarte de las luchas de los trabajadores y los sectores populares de hoy (tiene una carencia absoluta ecológica, por ejemplo), aunque sí sea un acerbo y patrimonio cultural del pensamiento latinoamericano y universal. La revolución permanente, sin embargo, rescatará las ideas democráticas de la “Patria Grande” de Bolívar, la “Gran Colombia” de Miranda, la “Unidad Latinoamericana”, “Nuestra América”, el sueño de “una sola nación en el Mundo Nuevo”[33] de Bolívar, “Integración de los Pueblos”, “Independencia americana”, “Segunda Independencia” de Marti, ya no bajo la concepción y férula de una confederación burguesa, el humanismo liberal, el cosmopolitismo republicano y la filantropía diplomática –la farsa de la UE y la ONU, por ejemplo– sino una confederación proletaria de repúblicas socialistas del continente latinoamericano y de todo el mundo semicolonial, que contagien recíprocamente la revolución en los países imperialistas del Norte, por la extinción de los reaccionarios estados nacionales capitalistas y el imperialismo.

Para conquistar la independencia y la emancipación, se precisa de una revolución socialista contra los amos extranjeros y los amos criollos, liderada por la clase trabajadora y una nueva internacional de partidos y movimientos (a un centenario de la III Internacional Comunista), a nivel nacional, regional, intercontinental y mundial. Para ser libres, los pueblos oprimidos y trabajadores tenemos que derrocar y expropiar a las burguesías nacionales de nuestros países semicoloniales, serviles al Imperialismo de Estados Unidos de América y la Unión Europea (UE), Israel, Japón, Corea del Sur en Asia, Canadá y Australia. Entre otras potencias imperialistas emergentes con todos sus organismos y mecanismos de dominación neocolonial y un puñado de transnacionales (ETN), baluartes de las cadenas del sistema capitalista imperialista mundial: la OTAN y las bases militares yanquis, la CIA y el FBI, el FMI y el Banco Mundial, la OMC, la OCDE y el G8, la OEA y órganos y comisiones dependientes de la ONU.

Gabriel Massa, militante del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado – Argentina (PSTU-A), el partido de los obreros, Sebastián Romero y Daniel Ruiz, lo mismo César Loaiza Valdés del Partido Socialista de los Trabajadores de Colombia (PST-C), reivindican la Logia Lautaro como dirección continental de la Primera Independencia, de la que fue miembro Simón Bolívar, en consecuencia, llaman a una dirección para la Segunda:

Hasta el día de hoy las burguesías del continente siguen sometiendo a los países latinoamericanos al dominio imperialista…Queda a la clase obrera, acaudillando a los sectores populares, la tarea de la Segunda Independencia, unida a la de terminar con toda forma de explotación y opresión capitalista…El modelo de dirección continental político-militar conspirativa y centralizada de la Logia Lautaro mantiene una extraordinaria actualidad…Desde nuestra perspectiva eso significa construir hoy una internacional obrera revolucionaria con partidos insertados en todos los países del continente…Esa nueva Logia Lautaro, obrera y revolucionaria, necesitará dotarse de un programa acorde al siglo XXI, en el que se combinan las tareas democráticas con las socialistas[34].

Si bien la mayoría de esas Juntas no estaban inspiradas en propósitos de independencia de la metrópoli, los acontecimientos fueron llevándolas por esa senda, lo que estuvo estimulado decisivamente por la voluntad de patriotas como José de San Martin, máximo libertador de América, Bernando O’Higgin, Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Santiago Mariño, Andrés Bello, el cura Miguel Hidalgo y otro mucho otros, quiene fundaron en Cádiz “la ciudad más liberal de Europa”, en 1811 la Logia “Lautaro” (en honor al caudillo indígena chileno, quien dirigió un rebelión contra los españoles, en 1553).

Hasta el día de hoy, las burguesías del Continente siguen sometiendo a los países latinoamericanos al dominio imperialista. Los hechos demuestran que incluso detrás de los discursos independentistas de Chávez, Morales, Correa, y otros miembros del ALBA, se oculta la subordinación de las burguesías “nacionales” a las multinacionales imperialistas y que lo que presentan como “socialismo” no es otra cosa que medidas progresistas, incluso tibias, en el marco de dominación burguesa e imperialista…Queda a la clase obrera, acaudillando a los demás sectores populares, la tarea de producir una revolución permanente que, completando las tareas pendientes de la revolución burguesa, conquiste la segunda independencia, desmantele los latifundios, amplíe las libertades democráticas para el pueblo, y simultáneamente vaya socializando las fuentes de materias primas y los medios de producción, de distribución y de cambio, en colaboración con la clase obrera de otros países que persiga idénticas propósitos revolucionarios[35].

La Segunda y Definitiva Independencia, de los trabajadores y los pueblos oprimidos de América Latina y las semicolonias africanas, asiáticas y noreuropeas, lograda por la revolución socialista internacional, se hará en contra de criollos nacionales y el yugo extranjero, los tiranos de nuestro tiempo, por el socialismo continental y mundial. En el frente antiimperialista, más allá de la unidad de acción antiimperialista puntual (contra golpes de estado, medidas soberanía, contra la ocupación, etc.), todos los sectores de las burguesías nacionales, inclusive los nacionalistas (Chávez, Evo, Correa, ayer Perón, Lázaro Cárdenas, etc.), son enemigos estratégicos y tácticos, de la revolución socialista latinoamericana y mundial. Esto no exime que, de las filas de la clase dominante y en épocas de crisis, surjan individuos agrupados de la clase media y alta que rompan con su clase, y se liguen a la clase obrera y sus partidos revolucionarios, enarbolando las banderas del socialismo y no ya de un capitalismo caduco en una aguda crisis civilizatoria. Aun asi, los soldados y mandos político-militares de la segunda independencia, deberán salir en su mayoría de las filas de la clase obrera y los sectores populares. La liberación social será obra de los propios trabajadores y oprimidos.

Simón Bolívar como ideólogo revolucionario, escribió textos notables tales como Carta de Jamaica (1815), Discurso de Angostura (1819), Juramento de Roma (1805) –que muestra su compromiso revolucionario temprano, desde los 22 años, diferente a lo que dice Marx–, Cartas políticas. Bolívar, sin duda, fue un hombre comprometido en la lucha contra el colonialismo español, por la liberación pragmática y liberal de los esclavos (influido por la Conspiración de Gual y España), fue antiesclavista –cosa que no hicieron los grandes próceres de la independencia estadounidense ni francesa ni las revoluciones burguesas clásicas con sus colonias–, exaltando la resistencia indígena y por una democracia aristocrática y constitución acorde al estado de los países. Aunque Bolívar también tiene escritos y actuaciones conservadoras, reaccionarias y bonapartistas, sobre todo del último periodo, cuando mermó la gesta independentista y la consolidación y tragedia republicana, las citas, opiniones, enunciados y discursos y acciones hay que contextualizarlos.

Nuestro maestro Marx cometió la mezquindad de hacer referencia a sus escritos, en especial el de Kingstong, Jamaica, como una exaltación propia y justificación de huida de Bolívar por ocho meses, cuando esto no es el contenido esencial. Si bien un personaje histórico no es, en esencia, lo que dice de sí ni siquiera lo que piensa, sino como actúa y vive y cómo ciertas ideas le guían realmente, el acervo discursivo no deja de ser importante para develar los intereses de clase y su altura según el momento histórico. Bolívar era un hombre ilustrado, debido a su maestro Simón Rodríguez, Andrés Bello,  Uztáriz, y otros, bebió de la ideología revolucionaria de la clase avanzada de su tiempo, la burguesía europea y norteamericana, no siendo un mero calco, sino adaptándola, enriqueciéndola y traduciéndola a las particularidades de la revolución continental latinoamericana y su vanguardia revolucionaria criolla.

Que Bolívar haya sido un criollo de la clase dominante, un caraqueño mantuano, no le quita méritos en su rol progresivo, de conjunto, en la independencia latinoamericana, más allá de sus torpezas, límites de clase y errores, algunos graves y la naturalidad clasista en la defensa de sus intereses de clase (no puede exigirsele a un oligarca que deje serlo y traspase sus intereses históricos). De hecho, era la única clase habilitada para adquirir, en términos generales, un rol de liderazgo de las masas populares, pues iba a instaurar repúblicas burguesas muy defectuosas y tardías, no sometidas al yugo español imperante por trescientos años, consolidar los mercados para el desarrollo ulterior del capitalismo industrial dependiente (la primera fue la fase mercantil colonial en convivencia con relaciones precapitalistas), atentando efectivamente con los intereses materiales de los indígenas, campesinos y artesanos, incumpliendo muchos acuerdos y conseciones menores. Por algo dijo Bolívar al Congreso de Colombia (20/1/1830): “¡Conciudadanos! Me ruborizo al decirlo: la independencia es el único bien que hemos adquirido a costa de los demás[36], aunque tres décadas después, tardía, de todos modos, producto de la revolución, fuese abolida oficialmente la esclavitud (1851 en Colombia y Ecuador, 1854 en Venezuela) con indemnización, entre otros medidas sociales y políticas recortadas.

Tiempo después, la burguesía y la oligarquía criolla sería abiertamente contrarrevolucionaria y por ello, hasta nuestros días, esta incapacitada de dirigir una revolución, rol que debe cumplir el proletariado y su vanguardia política arrastrando al conjunto de los sectores populares aliados. Reconocer el rol de un Bolívar, hijo de cuna rica, no exime resaltar y reconocer los procesos revolucionarios más avanzados, como el haitiano, la “historia de los de abajo”, en el rol protagónico y plebeyo de la masa de esclavos negros y sus líderes ilustrados negros y jacobinos negros (véase el libro del trotskysta C.L.R. James, 1938), como Toussaint Louverture y Pétion, que jugaron un rol importante.

Para conseguir la segunda y definitiva independencia del imperialismo mundial, por medio de una revolución obrera y socialista, los marxistas revolucionarios y trabajadores de nuestro tiempo deben estudiar los procesos de resistencia y las primeras independencias anticoloniales de todos los continentes, al igual que las revoluciones (burguesas y obreras) en el mundo central y periférico, la principal, el Octubre rojo del 17. Reivindicando la clase obrera, para sí, a figuras de los explotados y dominantes, que cumplieron un rol revolucionario, sabiendo reconocer sus límites históricos y condicionamientos: Fransisco de Miranda, Tupac Amarú y Simón Bolívar, José Antonio Galán y Policarpa Salavarrieta, Manuela Sáenz y Manuela Beltrán, Mariano Moreno y Lautaro, Antonio Nariño y Benkos Biohó, Túpac Katari y Juana Azurduy, Bartolina Sisa y Manuel Rodríguez, José Artigas, etc., etc.

Para finalizar, podemos sostener, con la lejanía de 200 años pasados y con un poco mas de sensatez científica: Bolívar fue un anticolonialista español y proindependentista latinoamericano, pero no un antiimperialista –no podía serlo–.  No fue, como tal, un antiyanqui, sino tan solo escéptico del sistema federal perfecto y la democracia perfecta norteamericana, su certera expansión comercial y diplomacia ambigua (habría que precisar mejor). Además de ello, la contraprestación de la deuda externa con Inglaterra, que ayudo a la liberación y la admiración de las repúblicas europeas y Francia, no exime que Bolívar quisiera repúblicas y una confederación burguesa fuerte en América Latina, en su intercambio con el resto del mundo y alianza y cierto tutelaje con el Imperio Británico[37].

Simón Bolívar fue un líder indiscutible de la revolución anticolonial y la democracia burguesa, más allá del mito, efectivamente fue un libertador, en minúsculas, en esta gran obra colectiva de masas, luego vuelto un dictador impopular. De ahí a un genuino bonapartismo temprano, continuado y comparación con Souloque, en relación con la crítica de Marx, o al menos un despotismo cívico político-militar, es cuestión de debate y hay mucho trecho por caminar y cortar, para otra ocasión.

El “nuevo” Bolívar y el resto de la vanguardia colectiva libertadora (o Estado Mayor Continental y Nacional, politico-militar) de la segunda y definitiva independencia, obrera y socialista, sus herederos vivos, deberán aprender de la historia para evitar caer en los errores y defectos del primer personaje y el proceso revolucionario primigenio, señalados en parte por Marx y otros de sus herederos vivos, para llevar a buen puerto el sueño libertario, ahora vuelto socialista.

 

Notas

 

[1] Escúchese la canción antiimperialista Latinoamérica (2010) –en plena primera conmemoración bicentenaria– del grupo fusión Calle 13 y el puertorriqueño Mc Rene Pérez (Residente), en colaboración con la negra folclórica colombiana, Totó La Monposina, la peruana Susana Blanca y la brasilera María Rita: https://www.youtube.com/watch?v=DkFJE8ZdeG8

[2] Escuela Nacional Sindical. (2019). ¡Por una segunda independencia!, consigna de la conmemoración del Bicentenario que este sábado realizarán las centrales sindicales. Disponible en AIL-ENS: http://ail.ens.org.co/noticias/por-una-segunda-independencia-consigna-de-la-conmemoracion-del-bicentenario-que-este-sabado-realizaran-las-centrales-sindicales/

CUT Colombia. (2019).  Por la Segunda Independencia: conmemoramos el Bicentenario (Actualidad CUT # 89). Disponible en YouTube: https://www.youtube.com/watch?time_continue=743&v=Kyld0taWGEE&feature=emb_title

[3] Bolívar, S. (2009). Discurso de Angostura. En: Doctrina del Libertador. Caracas: Biblioteca Ayacucho. Págs. 120-121. Disponible en IphiPortal brasileño de Filosofía: http://www.iphi.org.br/sites/filosofia_brasil/Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar_-_Doctrina_del_libertador.pdf

http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20190904112042/Doctrina_del_Libertador_Simon_Bolivar.pdf

[4] Lenin, V. (1894/1999). Quienes son los “amigos del pueblo” y cómo luchan contra los socialdemócratas. Disponible en From Marx to Mao: http://www.marx2mao.com/M2M(SP)/Lenin(SP)/FP94s.html

[5] Marx, K. (1858/2010). MARX TO ENGELS In Manchester [London,] 1 February 1858. En: Marx & Engels Collected Works – Letters 1856-59 [Volume 40]. Págs. 258-261. Disponible en: http://www.hekmatist.com/Marx%20Engles/Marx%20&%20Engels%20Collected%20Works%20Volume%2040_%20Ka%20-%20Karl%20Marx.pdf

[6] Para la elaboración de su biografía, Marx consultó principalmente tres fuentes del Museo Británico de Londres: Memoirs of Simon Bolivar and of his principal generals (1831), Narrative of the Expedition to the Rivers Orinoco and Apure in South America (1819), Memoirs of General Miller, in the service of the Republic of Peru (1829).

[7] Marx, K. (1858/1999). Bolívar y Ponte. Disponible en Marxist Internet Archive: https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/58-boliv.htm

[8] Algunas enunciados de Marx que han sido catalogados de eurocéntricas, o al menos prejuicios filo-europeos y anglo, por diversos factores, entre ellos, por sobrevalorar el apoyo militar extranjero y minimizar la lucha patriótica y resistencia, son las siguientes:

En el ínterin, llegó de Inglaterra una fuerte ayuda bajo la forma de hombres, buques y municiones, y oficiales ingleses, franceses, alemanes y polacos afluyeron de todas partes a Angostura…Los oficiales extranjeros le aconsejaron diera a entender que proyectaba un ataque contra Caracas para liberar a Venezuela del yugo español, induciendo así a Morillo a retirar sus fuerzas de Nueva Granada y concentrarlas para la defensa de aquel país, tras lo cual Bolívar debía volverse súbitamente hacia el oeste, unirse a las guerrillas de Santander y marchar sobre Bogotá…Como aquí todo estaba preparado por Santander, las tropas extranjeras, compuestas fundamentalmente por ingleses, decidieron el destino de Nueva Granada merced a las victorias sucesivas alcanzadas el 1 y 23 de julio y el 7 de agosto en la provincia de Tunja”.

“El súbito retiro de su legión extranjera, más temida por los españoles que un número diez veces mayor de colombianos, brindó a Morillo una nueva oportunidad de concentrar refuerzos”.

Pero, como la mayoría de sus compatriotas [venezolanos criollos], era incapaz de todo esfuerzo de largo aliento y su dictadura degeneró pronto en una anarquía militar, en la cual asuntos más importantes quedaban en manos de favoritos que arruinaban las finanzas públicas y luego recurrían a medios odiosos para reorganizarlas. De este modo el novel entusiasmo popular se transformó en descontento, y las dispersas fuerzas del enemigo dispusieron de tiempo para rehacerse”.

“Luego de dividir su pequeño ejército en dos columnas, marcharon por distintos caminos hacia Caracas. Cuanto más avanzaban, tantos más refuerzos recibían; los crueles excesos de los españoles hacían las veces, en todas partes, de reclutadores para el ejército independentista. La capacidad de resistencia de los españoles estaba quebrantada, de un lado porque las tres cuartas partes de su ejército se componían de nativos, que en cada encuentro se pasaban al enemigo; del otro debido a la cobardía de generales tales como Tízcar, Cajigal y Fierro, que a la menor oportunidad abandonaban a sus propias tropas.  De tal suerte ocurrió que Santiago Mariño, un joven sin formación, logró expulsar de las provincias de Cumaná y Barcelona a los españoles, al mismo tiempo que Bolívar ganaba terreno en las provincias occidentales. La única resistencia seria la opusieron los españoles a la columna de Ribas”.

“Con un tesoro de unos 2.000.000 de dólares, obtenidos de los habitantes de Nueva Granada mediante contribuciones forzosas, y disponiendo de una fuerza de aproximadamente 9.000 hombres, un tercio de los cuales eran ingleses, irlandeses, hanoverianos y otros extranjeros bien disciplinados, Bolívar debía hacer frente a un enemigo privado de toda clase de recursos, cuyos efectivos se reducían a 4.500 hombres, las dos terceras partes de los cuales, además, eran nativos y mal podían, por ende, inspirar confianza a los españoles (…) Si Bolívar hubiese avanzado con resolución, sus solas tropas europeas habrían bastado para aniquilar a los españoles. Pero prefirió prolongar la guerra cinco años más”.

En el ínterin, llegó de Inglaterra una fuerte ayuda bajo la forma de hombres, buques y municiones, y oficiales ingleses, franceses, alemanes y polacos afluyeron de todas partes a Angostura. Finalmente, el doctor [Juan] Germán Roscio, consternado por la estrella declinante de la revolución sudamericana, hizo su entrada en escena, logró el valimiento de Bolívar y lo indujo a convocar, para el 15 de febrero de 1819, un congreso nacional, cuya sola mención demostró ser suficientemente poderosa para poner en pie un nuevo ejército de aproxi madamente 14.000 hombres, con lo cual Bolívar pudo pasar nuevamente a la ofensiva“.

[9] Marx, K. (1960/1977). El señor Vogt [Herr Vogt]. Trad. Moner, G. México D.F.: Juan Pablos Editor. Pág. 477. Disponible en Biblioteca Maoístahttps://pensaryhacer.files.wordpress.com/2015/01/el-sec3b1or-vogt.pdf

Otra mención comparativa e iconoclasta que Marx hace de Bolívar en El señor Vogt, en relación con el nacionalista Kossuth y el espía Banya, es la siguiente alusión: “Muy poco después de ser firmada la paz en París -1856- me enteré por los diarios ingleses que un tal Mehemet Bey, coronel al servicio de Turquía, anteriormente Cristiano conocido con el nombre de Juan Banya, había ido en compañía de un crecido número de fugitivos polacos de Constantinopla a Circasia, donde actualmente figuraba como jefe del Estado Mayor de Sefer Pashá y en cierto como el “Simón Bolívar” de los circasianos. En la London Free Press, de la que numerosos ejemplares son enviados a Constantinopla, aludí al pasado del “libertador” (Cap. X. Patronos y co-bandidos, nota 2, págs. 307-308).

[10] Marx, K. (1858/2010). MARX TO ENGELS In Manchester [London,] 14 February 1858. En: Marx & Engels Collected Works – Letters 1856-59 [Volume 40]. Págs. 265-267. Disponible en Worker-communist Party Hekmatist Iran: http://www.hekmatist.com/Marx%20Engles/Marx%20&%20Engels%20Collected%20Works%20Volume%2040_%20Ka%20-%20Karl%20Marx.pdf

[11] Indalecio Liévano Aguirre, historiador colombiano, expresidente encargado, político burgués lopista del Partido Liberal, también tiene un libro titulado Congreso de Panamá: Bolivarismo y monroísmo (1968). A diferencia del conservador José Vasconcelos y sus figuras literarias mexicanas de Lucas Alamán vs Benito Juárez, Liévano reinterpreta la política diplomática hegemonista y luego imperialista de los Estados Unidos de América, lo mismo Inglaterra y Europa, respecto a las jóvenes repúblicas latinoamericanas independizadas y la política bolivariana de integración continental y soberanía. Toda esta revisión histórica la sitúa a partir del Congreso de Panamá de 1826, como mito fundacional de ese conflicto y su contraste con la Primera Conferencia Internacional Americana de Santiago de Chile de 1890, luego las Conferencias Panamericanas y la OEA.  Un debate historiográfico es si la “Doctrina Monroe” era progresiva y/o reaccionaria a inicios del siglo XX, pues algunas versiones (marxistas y no marxistas) sostienen que era una alianza americana (norte-sur) contra la Santa Alianza y la reacción europea, en su ánimo de reconquistar y monarquizar al Nuevo Mundo y América. Pero que, a la postre, cuando USA se convierte en un país imperialista, a finales del siglo, se vuelve una ideología expansionista, injerencista, colonialista e imperialista en todos los órdenes.

[12] Ponce, A. (1936). Comentarios Marginales. En: Revista Dialéctica (Año I, Núm. I, marzo 1936, Buenos Aires). Págs. 35-37. Disponible en el Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas (CeDInCI): http://americalee.cedinci.org/wp-content/uploads/2017/08/Dial%C3%A9ctica_n1.pdf

[13] Draper, H. (1970). Karl Marx and Simon Bolívar: A Note on Authoritarian Leadership in a National-Liberation Movement. Disponible en Marxist Internet Archive: https://www.marxists.org/archive/draper/1968/winter/bolivar.htm

[14] Rath, C. (2010). Marx sobre Bolívar: Un texto implacable y vigente. En: Revista En Defensa del Marxismo (Año XVIII, Núm. 39, agosto-septiembre). Págs. 87, 78, 82, 84, 89. Disponible en PO: https://revistaedm.com/uploads/edm/pdf/8.pdf

[15] Gaido, D; Alessio, C. (2016). José María Aricó y el grupo Pasado y Presente: “Una rara mezcla de guevaristas togliattianos”. En: Revista En Defensa del Marxismo (# 44). Disponible en PO: https://revistaedm.com/uploads/edm/pdf/12.pdf

[16] Machado, G. (2012). Simón Bolívar, o grande mito latino americano. Disponible en Diário Libertade – Portal anticapitalista da Galiza: https://www.diarioliberdade.org/opiniom/opiniom-propia/26591-sim%c3%b3n-bol%c3%advar,-o-grande-mito-latino-americano.html?fbclid=IwAR0cZ8zB_-aQzOkDvDawOQbdG0h8VD4xdbavzqf8aRyn_84jics7q3l9nkY

[17] Los socialistas de la tendencia altamirista del CRCI-PO –en su mayoría absoluta, incluida el nuevo Partido Obrero Tendencia del propio Jorge Altamira–, la tendencia morenista –una minoría actual, por cierto; pues, al parecer, ni Nahuel Moreno ni la mayoría de la LIT, UIT, entre otras, como una de las pocas excepciones del trotskysmo, no apoyaron la opinión de Marx pero tampoco la de los bolivarianos, tales como los posadistas y grantistas chavistas–, la tendencia espartaquista de la IBT e ICL, la tendencia del WSWS-CICI, los gramscianos de la FT-PTS, la tendencia grantista IMT, comparten con matices la “visión general” de Marx sobre Bolívar.

Sin embargo, hace falta una pesquisa más detallada y documentada sobre las distintas visiones y matices (en contra, a favor, intermedios) del movimiento trotskysta del siglo XX y el siglo XXI sobre Simón Bolívar (por ejemplo, las visiones opuestas de los cliffistas, como Andy Brown, The real Simon Bolivar, 2006, versus, la LPR-COFI, 1987, otros como el antidefensista estadounidense, Hal Draper).

Más allá de Bolívar, las diferencias teóricas y programáticas en el marxismo revolucionario están en el significado de la “primera independencia” y el escepticismo sobre los resultados de este proceso, al igual que la relación entre la “cuestión nacional”, las tareas antiimperialistas y la revolución socialista hoy. Sobre lo primero, véase Apuntes sobre el carácter de las independencias americanas (Ronald León Nuñez, 14/12/2019): https://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/cultural/2019/12/15/apuntes-sobre-el-caracter-de-las-independencias-americanas/?fbclid=IwAR3-mYbLMy7gDQMwhAvB–oUKsxkJ71czO79NQ0Z8sxoMAmCka4ZG5wT-p4

[18] Algunas ideas salinistas oportunistas y antimarxistas de Gilberto Vieira sobre el frente amplio anticolonial y alianza de clases enemigas, el proto-feudalismo en la América colonial y la alianza antiimperialista con la visión progresista sobre Bolívar de sectores burgueses contra la reacción fascista y derechista, presente en sus “estelas,” son las siguientes:

“El movimiento autonomista no se produjo sino en el momento en que coincidieron, en el mismo interés por la independencia, todas las clases sociales de la época y cuando se presentó una situación internacional favorable…el frente único de todas las clases contra la opresión colonial desapareció al romperse el último eslabón de la cadena española”.

“Los países que pensaba unificar en un Estado -que solo pudo plasmarse, en fin, de cuentas, en la transitoria unión de Colombia, Venezuela y Ecuador-, estaban separados por la geografía y aislados por la falta de intercambio comercial. Faltaban las más elementales vías de comunicación entre zonas inmensas y en la economía imperaban los miserablemente autárquicos sistemas feudales y esclavistas”.

“El momento actual, de lucha a muerte contra la barbarie fascista, y de preparación para los problemas de la postguerra, no es el más adecuado para adentrarnos en polémicas históricas. Por encima de todo, Bolívar es hoy día para nosotros el símbolo de la independencia, el padre de la patria, el adalid de la libertad…Para los pueblos jóvenes de América Latina que tienen que completar todavía la tarea inconclusa de sus próceres, conquistando la completa liberación nacional, y que se enfrentan en este momento a la insidiosa propaganda de la “hispanidad” nazi, la memoria de Bolívar es sagrada  […] Los reaccionarios de Caracas apuntan aparentemente contra los profesores rusos, pero disparan en realidad contra el frente anti-nazi y contra los verdaderos demócratas venezolanos”.

[19] Valdivieso, A. (2013). Elemento de identidad de los comunistas (I y II): vigencia del pensamiento bolivariano. Disponible en Semanario Voz: https://semanariovoz.com/elemento-de-identidad-de-los-comunistas-i-vigencia-del-pensamiento-bolivariano/

https://semanariovoz.com/elemento-de-identidad-de-los-comunistas-ii-vigencia-del-pensamiento-bolivariano/

[20] Vieira, G. (1942/1980). SOBRE LA ESTELA DEL LIBERTADOR: El criterio marxista acerca de Bolívar. Págs. 4, 11-12. Disponible en Scribd: https://www.scribd.com/doc/279894449/Sobre-La-Estela-Del-Libertador-El-Criterio-Marxista-Acerca-de-Bolivar

[21] 2 Orillas. (2019). Márquez vs Timochenko: revelaciones de una pelea a muerte. Disponible en: https://www.las2orillas.co/marquez-vs-timochenko-revelaciones-de-una-pelea-muerte/

[22] Escuche la canción en el siguiente enlace: https://www.resistencia-colombia.org/cultura/musica/1799-lucas-iguaran-su-obra-para-descargar

Sobre la reapropiación fariana de Simón Bolívar, véase: Giohanny Olave, El Bolívar de las Farc. Usos de la memoria bolivariana en el discurso guerrillero. En: Discurso y Política en Colombia: problemáticas actuales, 2016. Disponible en: https://www.academia.edu/29781580/El_Boli_var_de_las_FARC._Usos_de_la_memoria_bolivariana_en_el_discurso_guerrillero._Cap.7._Discurso_y_Poli_tica_en_Colombia.pdf

[23] https://www.youtube.com/watch?v=AvOp4QayrmY

[24] Shulgovski, A. (1983). El proyecto político del Libertador. En: Ensayos políticos acerca de Simón Bolívar. Caracas: Ediciones Anfictiónicas, Centro de Investigaciones Sociales (CEIS-PCC). 2000. Págs. 23, 78, 74.

Otros historiadores “comunistas” europeos y latinoamericanos de tradición stalinista reformista que analizaron la figura contradictoria de Bolívar y temas como su legado anticolonial e integracionista e impacto, su formación ilustrada y tradición filosófica, su mentado bonapartismo y constitucionalismo, su relación con los indígenas, los esclavos y los sectores populares y otras fracciones criollas, su programa de clase y proyecto político, al igual que su actitud ante España, Inglaterra y Estados Unidos, fueron: Max Zeuske, Manfred Kossok, Adalbert Dessau, Michael P. Zeuske, Sonia Weingart, Ursula Thiemer-Sachse y José A. Benítez. Estos tuvieron algunos aciertos marxistas analíticos y desaciertos oportunistas, respecto a su adaptación al nacionalismo burgués, el frente popular o amplio de clases opuestas aliadas en procesos revolucionarios y la retórica antineoliberal, propia de un anacronismo y bastante lejana a la ciencia y objetividad del paradigma materialista histórico.

En el ámbito venezonalo, los intelectuales “marxistas” Vladimir Acosta e Inés Quintero que defienden la boliburguesía y el nacionalismo chavista, lanzaron en 2007 dos ensayos en el libro El Bolívar de Marx (Editorial Alfa). En el programa 197 (2017) de la televisión pública Escuela de Cuadros, promovida por el partido burgués PSUV y el gobierno,  Acosta expresa la posición común de la visión a favor de Bolívar: https://www.youtube.com/watch?v=irpmQ5XtNlg

[25] El fragmento está citado en el texto de Néstor Kohan, página 57, disponible en la revista del Centro de Estudios Latinoamericanos Justo Arosemena (Panamá): https://www.redalyc.org/pdf/5350/535055526005.pdf

El autor argentino, un gran estudioso de la vida y obra completa de Ernesto Guevara, sugiere subrepticiamente y de pasada (más que una denuncia clara) que un alguien o más bien la burocracia cubana castrista (que él, como buen fidelista-guevarista, apoya críticamente desde una posición centrista y que los trotskystas, como fieles seguidores del Che, tachamos de traidora y responsable directa de la restauración capitalista) censuró en ediciones posteriores (luego replicadas por editoriales latinoamericanas) el fragmento del artículo crítico del Che sobre las raíces ideológicas de la revolución cubana y el affaire de Simón Bolívar: “Sin embargo, en algunas ediciones posteriores este párrafo donde el Che Guevara pone distancia crítica frente al injustificado ataque de Marx sobre Bolívar fue inexplicable y sorprendentemente –¿por un error?– suprimido” (ibidem, nota pie de página 26, pág. 64).

De hecho, no pudimos encontrar en la web la referencia original del gran revolucionario latinoamericano, de manera que el investigador perspicaz, Néstor Kohan, tiene profunda razón, pero hay que avanzar en los materiales bibliográficos que apoyen esta hipótesis o las causas de esta censura y por cuáles actores. En el Archivo Chile – Centro de Estudios “Miguel Enríquez” (CEME) y en las Obras Escogidas de la edición digital chilena de Resma 2004, aparece suprimido-censurado y en el otro aparece en el índice, pero no en el contenido: https://www.archivochile.com/America_latina/Doc_paises_al/Cuba/Escritos_del_Che/escritosdelche0024.PDF y https://www.archivochile.com/America_latina/Doc_paises_al/Cuba/Escritos_del_Che/escritosdelche0088.pdf

[26] Algunos historiadores e intelectuales que criticaron a Bolívar son: el nariñense José Rafael Sañudo (Estudios sobre la vida de Bolívar, 1925), Pablo Victoria (El terror bolivariano, 2019), Manuel Caballero (Por qué no soy bolivariano, 2006), etc., etc. Recientemente, salió a la luz los libros Bolívar, Libertador de América (Marie Arana, 2019) y la republicación de Bolívar y la revolución (Germán Arciniegas, 1984).

[27] Citado en Marx’s Bolivar Meets Moreno’s Bolivar (en español, traducido por ellos: El Bolívar de Marx con el Bolívar de Moreno), escrito en 1987 en el diario Proletarian Revolution de League for the Revolutionary Party, un partido cliffista estadounidense y la COFI (Communist Organization for the Fourth International): https://www.marxists.org/history/etol/newspape/socialistvoice/bolivarPR29.html

En nuestro libro Balance crítico de 60 años de lucha guerrillera en América Latina y Colombia (2018), escribimos en la nota 19 del subcapítulo Ideología bolivariana fariana (Capítulo 3, IV):

En Colombia hay otras posturas políticas revisionistas, revisionismo de derecha y de izquierda, en cuanto desviaciones teóricas con intereses de clase y consecuencias prácticas, además del guerrillerismo fariano y del PCC, tales como:

“El marxismo hizo una crítica errónea de nuestro Libertador, al llamarle colaborador inglés, dictador bonapartista, cobarde, caudillo de la revolución burguesa anticolonial; por el contrario, Bolívar fue antiimperialista, reformador avanzado, amigos de los esclavos y pobres” etc, etc, pregonan actualmente, de algún u otro modo el ecléctico Néstor Kohan & Cia, Anatoli Shugovski, chavistas, farianos y pceistas colombianos vieiristas, hagiorafos populistas de Bolívar, sin asumir una postura marxista de nuestros Padres de la Independencia Latinoamericana y Norteamericana, como sí lo asumió la corriente del Morenismo, que no es sectaria frente al Libertador Bolívar (no en vano impulsó la Brigada Latinoamericana Simón Bolívar), San Martín, O Higgins, George Washintong, etc” (Págs. 247-248). Disponible en Blog Socialist XXIhttps://blogsocialist21.files.wordpress.com/2018/01/libro-balance-critico-60-ac3b1os-lucha-guerrillera-america-latina-y-colombia.pdf

[28] Iturbe, A. (2018). Debate: ¿Cómo lograr la segunda independencia latinoamericana? Disponible en LIT-CI: https://litci.org/es/menu/mundo/latinoamerica/debate-lograr-la-segunda-independencia-latinoamericana/

[29] Citado en Mahecha, E. (2019). Nahuel Moreno sobre la Segunda Independencia contra el imperialismo mundial. Disponible en Blog Socialist XXI: https://blogsocialist21.wordpress.com/2019/04/15/nahuel-moreno-sobre-la-segunda-independencia-contra-el-imperialismo-mundial/

Otra alusión indirecta de Moreno sobre Bolívar basado en el método de Marx y Engels de elogio crítico de las figuras de la revoluciones burguesas clásicas y la modernidad (Galileo, Abraham Lincoln, etc), está contenido en Las perspectivas y la política revolucionaria después del triunfo de la Revolución Nicaragüense (1979, cap. 6):

“Pero el FLSN es un fenómeno mucho más complejo que el actual gobierno. Se trata de extraordinarios héroes de la lucha de clases y de la revolución latinoamericana. Esto lo vamos a decir a voz en cuello, aunque se asuste toda nuestra Internacional. Lo vamos a reivindicar usando las palabras que usó Trotsky refiriéndose a Víctor Raúl Haya de la Torre: “Un buen demócrata es mejor que un mal socialista.

Por principio, vamos a ser los más grandes defensores de su extraordinario papel y de su valentía. Vamos a aplicar el mismo criterio de Marx cuando dijo, refiriéndose a las grandes figuras de la revolución democraticoburguesa en Europa, sobre todo la francesa: “Eran cualquier cosa, menos burgueses limitados”. Y si viviera ahora diría lo mismo de Borge y Fonseca Amador: “Son cualquier cosa, menos pequeñoburgueses limitados”. Nos pondremos de pie ante ellos; los pondremos como ejemplo ante todos los luchadores democráticos y antiimperialistas de América latina; nos referiremos a ellos sistemáticamente como a los que dieron la vida por esa lucha.

Pero esto no quiere decir que ignoremos su política. El problema es encontrar la combinación de esa reivindicación ya histórica y de su papel en la situación actual y futura. Diremos, por ejemplo, que están bajando de su pedestal. Contra los sectarios diremos que ellos son los más grandes luchadores democráticos de los últimos tiempos en América latina, combinándolo con la denuncia de que ahora están apoyando a un gobierno burgués. Diremos que ellos son los que se jugaban la vida para sacar a Somoza. Pero los reivindicaremos como Fonseca Amador hizo con Sandino, diciéndoles que vamos a seguir más allá, invitándolos permanentemente a seguir adelante.

No puede ser de otra manera; ellos ya son parte de la historia; negarlos es negarla. Las calles de la futura Nicaragua socialista van a llevar, puestos por nosotros, los nombres de Fonseca Amador, Borge y muchos otros. Los vamos a considerar al mismo nivel que a Bolívar”. Disponible en Marxist Internet Archive: https://www.marxists.org/espanol/moreno/obras/19_nm.htm

[30] Sobre una reivindicación trotskista y crítica del Che Guevara, nuestro Che, véase el texto de Nahuel Moreno: Guevara, héroe y mártir de la revolución permanente (1967): http://www.nahuelmoreno.org/escritos/guevara-heroe-y-martir-1967.pdf. También las investigaciones historiográficas recientes y correcciones hechas por Gary Tennant, Daniel Gaido, Constanza Valera, Rafael Acosta de Arriba, Christian Rath, entre otros.

[31] León Trotsky (1940). Manifiesto de la Cuarta Internacional sobre la guerra imperialista y la revolución proletaria mundial. Disponible en Centro de Estudios, Investigaciones y Publicaciones León Trotsky – CEIPhttp://www.ceip.org.ar/Manifiesto-de-la-Cuarta-Internacional-sobre-la-guerra-imperialista-y-la-revolucion-proletaria-mundial

El propio Néstor Kohan, acierta al hacer un paralelo entre Trotsky y Guevara, aunque use el adjetivo “bolivariano” y no se refiera al texto internacionalista panamericano del bolchevique “Si Norteamérica se hiciera comunista” (1934): “En términos generales, la idea de León Trotsky para el futuro de Nuestra América no era muy distinta de esta lectura bolivariana del Che Guevara, donde la clave de la liberación reposaría en la unidad continental y en la revolución socialista, aunque Trotsky lo planteara en un estilo literario y con términos no siempre habituales en la cultura política de América Latina. Por los Estados Unidos Soviéticos de Sud y Centro América” (nota 13, pág. 20, En: Simón Bolívar y la manzana prohibida de la Revolución Latinoamericana, 2012, Ed. Trinchera).

A lo anterior, Kohan reivindica, aunque con sesgo latinoamericanista y guevarista, la revolución permanente de Trotsky y el propio Mariategui:

En Nuestra América, liberarnos entonces de la dominación colonial, neocolonial e imperialista presupone al mismo tiempo construir la Patria Grande. No habrá liberación nacional sin emancipación social y jamás lograremos reorganizar la nueva sociedad sobre bases no capitalistas ni mercantiles si al mismo tiempo no logramos construir ese proyecto inacabado de Patria Grande, rompiendo con toda sumisión y dependencia. No hay ni puede haber dos “etapas” separadas (como le gustaba repetir al señor Stalin) ni dos revoluciones diferentes: el proceso de la revolución latinoamericana es y deberá ser al mismo tiempo socialista de liberación nacional, es decir, de liberación continental. La dominación de clase y la cuestión nacional no conforman procesos escindidos en tiempo y espacio sino hilos de un mismo tejido social que se conformó de esa forma -subordinada al sistema capitalista mundial a través de sus socios locales, las burguesías lúmpenes y dependientes desde nuestros inicios históricos.

Por eso Mariátegui -el primer marxista de Nuestra América- pudo escribir un siglo después de Bolívar que: La misma palabra Revolución, en esta América de pequeñas revoluciones, se presta bastante al equívoco. Tenemos que reivindicarla rigurosa e intransigentemente. Tenemos que restituirle su sentido estricto y cabal. La revolución latinoamericana, será nada más y nada menos que una etapa, una fase de la revolución mundial. Sera simple y puramente, la revolución socialista. A esta palabra, agregad, según los casos, los todos adjetivos que queraís: “antiimperialista”, “agrarista”, “nacionalista-revolucionaria”. El socialismo los supone, los antecede, los abarca a todos” (Ibíd., 19).

[32] Guevara, E. (1967/2013). “CREAR DOS, TRES … MUCHOS VIETNAM”. Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental. Disponible en Marxist Internet Archive: https://www.marxists.org/espanol/guevara/04_67.htm

[33]Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Mundo Nuevo una sola nación con un solo vínculo que ligue sus partes entre sí y con el todo. Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería, por consiguiente, tener un solo Gobierno que confederase los diferentes estados que hayan de formarse; mas no es posible, porque climas remotos, situaciones adversas, intereses opuestos, caracteres desemejantes, dividen a la América. ¡Qué bello sería que el istmo de Panamá fuese para nosotros lo que el de Corinto para los griegos! Ojalá que algún día tengamos la fortuna de instalar allí un augusto congreso de los representantes de las repúblicas, reinos e imperios a tratar y discutir sobre los altos intereses de la paz y de la guerra, con las naciones de las otras partes del mundo”. Bolívar, S. (1815/2009). Carta de Jamaica. En: Doctrina del Libertador. Caracas: Biblioteca Ayacucho. Págs. 66-86. Disponible en IphiPortal brasileño de Filosofía: http://www.iphi.org.br/sites/filosofia_brasil/Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar_-_Doctrina_del_libertador.pdf

http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20190904112042/Doctrina_del_Libertador_Simon_Bolivar.pdf

[34] Massa, G. (2010). La dirección revolucionaria: Construir la Logia Lautaro del siglo XXI. En: Correo Internacional (#1, Tercera Época). Disponible en LIT-CI: https://litci.org/es/archive/construir-la-logia-lautaro-del-siglo-xxi/

[35] Valdés, C. (2010). Revolución de Independencia: una perspectiva histórica. En: Bicentenario de la Independencia Latinoamericana: Por la Federación de Repúblicas Socialistas de América Latina. Bogotá: Ediciones El Socialista. Págs. 48, 54-55. Disponible en Archivo León Trotsky: https://archivoleontrotsky.org/view?mfn=10005

[36] Bolívar, S. (1830/2009). Mensaje al Congreso de Colombia. En: Doctrina del Libertador. Caracas: Biblioteca Ayacucho. Pág. 422. Disponible en IphiPortal brasileño de Filosofía: http://www.iphi.org.br/sites/filosofia_brasil/Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar_-_Doctrina_del_libertador.pdf

http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20190904112042/Doctrina_del_Libertador_Simon_Bolivar.pdf

[37] Bolívar, S. (1826/2009). Un Pensamiento sobre el Congreso de Panamá. En: Doctrina del Libertador. Caracas: Biblioteca Ayacucho. Págs. 260-261. Disponible en IphiPortal brasileño de Filosofía: http://www.iphi.org.br/sites/filosofia_brasil/Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar_-_Doctrina_del_libertador.pdf

http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20190904112042/Doctrina_del_Libertador_Simon_Bolivar.pdf

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Paro Nacional 21N: Duque y Uribe nos declaran la guerra al pueblo colombiano

ATENCI[ON.png

 

Escrito por: Sandra Medina, 5/12/2019.

¡Atención, conciudadanos! Con la aprobación parcial en primer debate en Senado del proyecto de reforma tributaria y laboral, el martes 3 diciembre, el presidente Duque y su partido de gobierno, el Centro Democrático, liderado por Uribe, le declaran abiertamente la guerra al pueblo colombiano, en lo central, a la clase trabajadora y a la juventud laboriosa. Esta es la política cínica de escucha del alto mandamás. ¿De qué nos hablas, viejo? ¿Nos vamos a dejar? Después del 21N, está por verse la correlación de fuerzas de una lucha de clases como la que ahora vivimos.

A todo mal mandatario y al uribismo le está llegando su noche buena y punto final. Vivimos el derrotero histórico y disyuntiva del redoble marcial de campanas de la hora final de la burguesía global, llamada a ser sepultada por los trabajadores en un viacrucis por una nueva sociedad socialista o, en su defecto, la marcha mortuoria del triunfo de la barbarie con el perecimiento y degradación de la especie humana toda, debido a la crisis social y ambiental.

El 4 de diciembre de 2019 fue la tercera jornada de “paro nacional” (la primera el 21N, la segunda el 27N) impulsada por el Comité Nacional de Paro y un sinnúmero de organizaciones y miles de gentes del común que acudieron al llamado a la lucha. Aunque hubo una importante concurrencia en las calles de las principales ciudades (Bogotá, Medellín, Pasto, Cali, Cartagena, etc.) y receptividad de los transeúntes, trabajadores y los vehículos que pitaron, así como los cacerolazos nocturnos, es cierto que mermó la convocatoria. Se empieza a notar el desgaste, algo normal.

Lo claro y preocupante, pero previsible, es que el gobierno antidemocrático de Duque no está dispuesto a ceder nada ni a negociar de verdad, apenas unas mesas exploratorias y sectoriales. Una muestra de su cinismo es que está dispuesto a proseguir a marchas aceleradas la hoja de ruta del paquetazo y radicar la Ley Andrés Felipe Árias que avala al responsable del robo a campesinos, mientras habla de la concordia y de la Conversación Nacional que no es más sino una trampa y careta. Nancy Patricia Gutiérrez, Ministra del Interior (se rumorea que será reemplazada), en un tono en que se arroga la victoria gubernamental, escribió: “No pudieron, no van a poder”[1]. Y es que el gobierno nacional, el empresariado y el Congreso mayoritario, se la están jugando por infringir una derrota decembrina y desgaste al proceso social colosal e inédito, surgido con el histórico Paro Nacional 21N. Una expresión del tránsito a nueva etapa contradictoria y ciclo de protestas, luego de la desmovilización mayoritaria de la otrora guerrilla de las FARC-EP y otros correlatos sintomáticos.

Más allá del aspecto febril, la euforia de noviembre y la justa indignación juvenil, obrera, popular, además de la festividad decembrina, es momento de analizar con cabeza fría, pero con disposición redoblada de lucha y sed de victoria, los errores que hemos cometido el movimiento. En especial, el Comité Nacional de Paro, las dirigencias sociales y políticas, las multitudes movilizadas y los activistas. Igualmente, no resta sopesar y tener en cuenta los aciertos tácticos de Duque y sus errores, así como el estado común de la gente.

El Paro Nacional y las protestas sociales diversas de estos 15 días, a pesar de su descontento, no han conseguido prácticamente nada sustancial, es decir, revertir aspectos medulares del paquetazo gubernamental, motivación central desde el 21N. Aunque la burocracia y los oportunistas puedan llegar a decir a los cuatro vientos que se avanzó en algo, celebrar migajas y trampas, para no desmoralizar a la gente y autoconvencerse de mentiras, lo objetivo es que el paquetazo sigue como una aplanadora.

Al máximo mínimo del engaño y la demagogia se ha llegado. Uribe y Duque han cedido en un risible “3 días sin IVA”, para impulsar el comercio y la ganancia de las empresas. Se ha objetado (algo anunciado antes del paro) el artículo 44 del Plan Nacional de Desarrollo sobre los recursos educativos destinados a fallos en contra del Estado. Se ha propuesto disminuir en tres años de 12% al 8% y 4% (algo pedido por las centrales desde la era Santos) el aporte al pago a salud de cerca de una franja de un millón de pensionados (de los dos o tres que existen). También, se ha adelantado la reforma laboral, retirando los artículos 5, 6 y 7 del proyecto 212 de 2019 de Uribe y el Centro Democrático, reduciendo gradualmente la jornada laboral a 3 hrs menos (de 48 a 45 horas semanales), de fondo, buscando disminuir los salarios y flexibilizar las relaciones laborales, atentando a la vida de la juventud. Por si fuera poco, protocolos chimbos para el ESMAD, continuidad de uso de la munición letal y la escopeta calibre 12 con la que se asesinó a Dilan, cerrar filas en la defensa jurídica y política, pública y privada, del agente que tiró del gatillo. De lo que se trata es de la aplicación camuflada y descarada del paquete,  el decreto ley 2111 sobre holding financiero es una muestra, toda una declaración bélica de guerra social.

Una magnitud como la que ha tomado esta lucha social era para que ya hubiera avanzado mucho más de estas migajas, contrarreformas vendidas como reformas y promesas gatopardistas que prometen ser incumplidas.  Pero así como no existen ángeles perfectos –ni lo uno ni lo otro–, tampoco existen paros perfectos ni luchas sociales puras, lineales y ascensionales. Hay toda clase de reveses y nada es fácil de conseguir en esta vida, eso lo sabe muy bien la clase trabajadora. Pese a esto, esto no significa que ‘luchar no sirva’ y la visión errónea de que el 21N sea un “acontecimiento en que todavía no pasa nada”[2], que ‘parar sea una pérdida de tiempo’ y que ‘protestar solo genera frustración’, deshidratación, hambre, gripa, voz afónica y quemadas, molestias laborales y sociales, heridas físicas, etc. En cambio, lo que puede mostrar los límites del 21N son la crisis de dirección del movimiento y la desorganización, el déficit de concentración de fuerzas y capacidad de negociación frente al enemigo de clase, el gobierno corporativo de Duque, al servicio incondicional de los ricos nacionales y extranjeros.

Aunque la hipótesis de la derrota táctica y golpe esté planteado sobre la mesa y el enemigo logre ganar, por ahora, esta batalla, la ganancia cultural y social del 21N ya no podrá ser borrada tan fácilmente, pues ya nada será igual en Colombia. Independiente de su desenlace negativo o positivo, el movimiento habrá conseguido avanzar en cuestiones tales como:

Después de cuatro décadas, con el Paro cívico del 77 a cuestas y su renacer distinto el 2019, hay un aumento de la conciencia de sectores de masas, que se unieron espontáneamente y con cierta masividad. El hacer historia en la calle y emplear formas de acción combativas, creativas y continuadas, un hito o pico de lucha, no solo de paro nacional de un día sino protesta digna de más de un mes o menos. El desgaste político de Duque el cual tiene una desaprobación relativa del 70% (aunque la muestra de la encuesta Invamer es de apenas 1200 personas en 5 ciudades y distintos estratos[3]), lo mismo de Uribe y la burguesía, el régimen político en su conjunto y el modelo neoliberal, el temor de los ricos por el desbordamiento. La empatía social, el apoyo popular relativo y muy desigual al Paro (pues la propaganda anti-paro del gobierno, los gremios y los medios, sí que ha hecho mella, sobre todo en comerciantes minoristas, medios y grandes, y trabajadores que se han visto “afectados” en los trayectos), la sintonía con algunas demandas. El camino ampliado para la organización social y política, tanto reformista como revolucionaria.

Todas estas son muestras diáfanas del cambio contradictorio de una Colombia bicentenaria, la situación y la nueva etapa nacional, en que, al decir de un marxista italiano, lo nuevo tarda en aparecer y parir, lo viejo fenece y el claroscuro es la monstruosidad de la inclemencia del aparato de estado de los poderosos y el espíritu de resistencia de los de abajo[4].

Otro de los aspectos a evaluar son el localismo asambleario, barrial-sectorial y regional, el aspecto de festividad (concierto cultural “Un Canto por Colombia en la Calle” el domingo 8 de diciembre, con más de 17 grupos de artistas y 3 tarimas fijas, una móvil) y el petitorio ampliado (de 13 a 103 puntos sociales, de género, ambientales, raizales, étnicas y agrarias, paz, política, barrial, juvenil, etc.) y la noción de pliego a la ofensiva, que, para ser realistas y honestos, como máximo solo con un gobierno democrático de los trabajadores y una revolución permanente…democrática o socialista, como mínimo un proceso de resistencia social y radical revolucionario, como Chile, podrán disputarse y lograrse esas demandas. Ni un gobierno “alternativo”, petrista o fajardista, ambos capitalistas, lo lograrían plenamente, sino tan solo algunas poquísimas, parcialmente y a regañadientes, con movilización social permanente, presión e independencia de clase, como ocurre ahora en el pulso con Duque. La crisis capitalista mundial es inclemente y devora todo a su paso.

Si bien estas cuestiones (peticiones y formas organizativas) auguran la lucha y agenda por un nuevo país, la batalla estratégica por el cambio de régimen, una democracia no burguesa y espacio para una reconstrucción gremial de los de abajo y formas de participación democrática, se viene perdiendo el rumbo de la lucha concreta nacional contra el paquetazo nacional de Duque, todavía desconocido por amplios segmentos de la población y confundidos por los medios. Esto no es un juego, en ello se nos va la desmejora de la calidad de vida, la franca desigualdad social y la pérdida de derechos.

El responsable de esta pérdida de focalización es, en parte, la directriz política de la cúpula heterogénea del reformismo de centroizquierda del Comité Nacional de Paro (CNP), interesada en construirse en la coyuntura con una línea metodológica, bien intencionada o no, pero errada, acerca del triunfo del pliego y “continuidad” del movimiento, post-diciembre, así como la participación pedagógica con la gente y oportunismo electoral, ante la despolitización y el ataque mediático gubernamental.  La culpa no recae necesariamente en el accionar de los activistas honestos barriales, sectoriales, gremiales y políticos, que, junto a las masas, lo han entregado todo y merecen todo el reconocimiento estos héroes anónimos. Héroes como los que dieron origen a “la primera línea” colombiana de defensa de las protestas el 4D en Bogotá, emulación de Chile y Hong Kong, pero, sobre todo, de la guardia indígena colombiana. Iniciativas estudiantiles y juveniles que pueden llegar ser útiles en la lucha multimodal combativa (social, jurídica, política, etc.) y compleja contra el asesinato sistemático de líderes y lideresas sociales y excombatientes en Colombia. Por la defensa de las comunidades y sectores sociales, las libertades democráticas, ante la arremetida de las bandas neoparamilitares y criminales, grupos sicariales y la fuerza pública espuria.

El movimiento tiene que centrarse en arrancarle, sí o sí, reformas palpables al gobierno como forma de ir derrotando el paquetazo e ir consiguiendo resultados concretizados. Todo lo que no avanza, retrocede. En lo inmediato, hay que unificarnos por un incremento del Salario Mínimo Legal Vigente 2020 como rezó el volante nacional oficial y punto ocho inicial del Paro Nacional 21N: “Por un salario mínimo que permita tener una vida digna y cubra la canasta familiar”. Sería un triunfo democrático que se le impusiera un aumento a los empresarios y el gobierno, con el apoyo de la protesta.

También hay que unificarnos por el retiro y no aprobación de la nefasta reforma tributaria y laboral, por la disminución del IVA a productos de la canasta familiar (la reforma plantea devolver parte del IVA a los más pobres, vaya engaño asistencialista de subsidios totales de menos o más de 700 mil millones), frente a los planes de Duque en materia de exención tributaria a las empresas de 9 a 20 billones y gravar el salario de los trabajadores colombianos y su consumo, es decir, de las grandes mayorías.

Hay que golpear duro con un solo puño en estos dos flancos concretos en lo que resta del año e indispensablemente, la lucha por las libertades democráticas, la defensa y la no criminalización de la protesta, signados en el caso concreto y focalizado de exigencia de justicia por el asesinato de Dilan Cruz por el ESMAD, destitución inmediata y cárcel para el agente responsable[5].

Así sea cierto que la lucha de resistencia contra el régimen sea larga y de muy mediano-corto plazo en lo que resta del gobierno neo uribista hasta el 2022, la política pública del Congreso y el Plan Nacional de Desarrollo, no da espera. Si no se avanza, sufriremos una derrota temprana. Retroceso y golpe del que habremos de reponernos, pues en Colombia los trabajadores y sus aliados populares estamos acostumbrados a perder, pero ahora una franja cada vez más numerosa queremos vencer y cambiar este país.

Para finalizar, la democratización y el modo de funcionamiento de la negociación del paro. La Asamblea (Encuentro) Nacional en Bogotá que se llevará a cabo los días 6 y 7 de diciembre en la Universidad Nacional (Auditorio León de Greiff), puede ser una oportunidad para recuperar el rumbo con las cuatro propuestas unificadoras: aumento salarial digno, no aprobar la antipopular reforma tributaria, justicia por Dilan, destitución inmediata del agente del ESMAD, protesta de fin de año.

Hacer esfuerzos por un control democrático del Comité Nacional de Paro, de manera que pueda hacérsele un ultimátum de presión a Duque con una movilización de fin de año, que dé continuidad y cierre, para que las burocracias no se vendan este fin de año ni se plieguen a los dictámenes del gobierno y el empresariado. So pena de someterlas a un juicio popular como traidoras del histórico 21N, develar los partidos políticos a los que responden e impulsar una revocatoria democrática de su lugar en el Comité de Paro, en las Centrales Obreras, sindicatos y las organizaciones sociales.

 

¡Todos a la Asamblea Nacional, vinculante y deliberante, a continuar organizando la rabia e indignación!

 

¡Control democrático y democratización del Comité Nacional de Paro, no nos vendan ni traicionen el histórico Paro Nacional 21N!

 

¡Ningún acuerdo con el gobierno sin consulta popular, encuentro nacional o aval asambleario de las bases sectoriales en lucha!

 

¡No a las negociaciones secretas, que estas sean públicas!

 

¡Que el Comité y las Centrales sindicales hagan un ultimátum popular a Duque y exija un aumento salarial sustancial 2020, no aprobar la tributaria y justicia por Dilan!

 

¡Duque y Uribe nos declaran la guerra al pueblo colombiano! ¡Congreso corrupto! ¡Ellos frustran nuestro anhelo de vivir bien y en paz!

 

¡Este gobierno, y no el paro, está estropeando las fiestas decembrinas de las familias colombianas!

 

¡El diálogo de Duque es un engaño nacional!

 

¡Vamos a preparar un Paro Nacional Indefinido 2020 y finalizar con una protesta y resistencia activa de fin de año!

 

¡Si no derrotamos el paquetazo del gobierno, al dictado del FMI y la OCDE, el pueblo trabajador comerá más mierda!

 

¡Abajo el mal gobierno del Pdte. Iván Duque, que renuncie!

 

¡Cárcel a Uribe!

 

¡Uribismo, nunca más!

 

FOTICO21N.PNG

Foto: Arturo Larrahondo, 27 noviembre de 2019, Av. Caracas con Calle 72, Bogotá – Colombia.

 

Notas

[1] Véase los trinos realizados por la ministra el 30 de noviembre en su cuenta de Twitter @NancyPatricia_G, luego de salir de una reunión con el Ministerio de Defensa y diseñar una estrategia de desmoralización del paro y fortalecimiento del gobierno en nombre de la “democracia”.

[2] Véase el pesimismo ilustrado del artículo personal del filósofo Víctor Valdivieso, militante del PCC, El acontecimiento en el que todavía no pasa nada (3/12/2019), Fundación Walter Benjamín: http://fundacionwalterbenjamin.org.co/2019/12/03/el-acontecimiento-en-el-que-todavia-no-pasa-nada/?fbclid=IwAR1SQYbA9cAM9JlVIjge1C2dJD2UZKNIv2eWwXhQxxYo5L_DmfHTflquBQo

[3] Desaprobación de la gestión del presidente Duque llegó al 70% (4/11/2019), El Espectador: https://www.elespectador.com/noticias/politica/desaprobacion-de-la-gestion-del-presidente-duque-llego-al-70-articulo-894297?fbclid=IwAR2XJSY2SjHL7nZ4-9RSW5X-qsNPkwcThrgBVKNPR6aGhpWG4OCe3QRLf_w

[4] 21N: Nueva etapa histórica y ciclo de protestas sociales en Colombia (26/11/2019), Daniel Briceño, LIT-CI: https://litci.org/es/menu/mundo/latinoamerica/colombia/21n-nueva-etapa-historica-y-ciclo-de-protestas-en-colombia/

[5] Ante la represión y la criminalización: resistencia y organización obrera y popular (4/12/2019), PST Colombia: https://www.magazine.pstcolombia.org/2019/12/ante-la-represion-y-la-criminalizacion-resistencia-y-organizacion-obrera-y-popular/

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

21N: Nueva etapa histórica y ciclo de protestas en Colombia

 

PARAZOCOLOMBIANO.PNG

 

Escrito por: Daniel Briceño, 26/11/2019.

Crónica de un paro vivo y movilización

El 18 de junio de 2018, después de la segunda vuelta presidencial que dio el triunfo al candidato de Uribe, Iván Duque Márquez, una franja de los 8 millones que votaron por Petro – Colombia Humana (los socialistas hicimos campaña de voto crítico a éste), llamó a la “resistencia” cívica al gobierno, declarándose en oposición y dispuestos a batallar contra éste.

En efecto, transcurridos apenas 15 meses (menos de un año y medio), el gobierno neo uribista ha tenido que pilotar el navío en una convulsionada lucha de clases y panorama internacional. Apenas dos meses de posesionado, el primer reto fue sortear el Paro Nacional Universitario por la Educación, que rememoró el pico movilizador del 2011. Luego de este le sucedieron una serie de conflictos locales, sectoriales y gremiales, más puntuales, pero no menos importantes y desgastantes, de la era Santos, como la huelga magisterial Fecode de 37 días y el Paro del Pacífico Colombiano (Chocó y Buenaventura), de donde salió el cántico negro de ‘el pueblo no se rinde carajo’.

Los medios y analistas no cesaron de hablar de polarización, inestabilidad y falta de gobernabilidad. La renuncia del Ministro de Defensa Botero y el bombardeo indiscriminado a un campamento en Caquetá y muerte de por lo menos 8 niños indefensos reclutados forzosamente (la comunidad dice que fueron 18), al igual que la corrupción del Ministro de Hacienda Carrasquilla, la renuncia del ex fiscal corrupto, Néstor Humberto Martínez, y las reformas anunciadas por algunos de los Ministros de Duque y voceros de los gremios, derramaron el vaso de la indignación ciudadana y la perdida de apoyo de una parte de su electorado pragmático.

Llegó el jueves 21N: una fecha histórica que marca un antes y un después, un cambio disruptivo en este 2019, con un final de año agitado y de lucha. Se trató de un ensayo imperfecto de un paro nacional “Contra el paquetazo de Duque, la OCDE, el FMI y el Banco Mundial: por la vida y la paz”, según rezó el Comando Nacional Unitario y la COS. Es decir, la convocatoria de tres centrales sindicales burocratizadas, débiles y raquíticas (que solo representan el 4% de la fuerza laboral) y decenas de organizaciones sociales y políticas adherentes, los miles de volantes, y algunos carteles y pendones, con una preparación muy deficitaria de un mes, luego del calendario electoral regional (aunque el paro se decidió el 4 de octubre).

 

Un Paro Cívico Nacional que, a pesar de su dirección y convocantes, debilidad en términos huelguísticos, fortaleza relativa en parálisis de vías, congregó a cientos de miles (unos dicen que fueron más de 2 millones, otros 1 millón, otros 500 mil o menos, según el gobierno y sus cálculos de Bogotá) en las principales ciudades del país: Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena, Bucaramanga, Pasto, Cauca, Ibagué, Manizales, Neiva, Popayán, etc. La Plaza de Bolívar en el centro político del país, se llenó de 6 a más de 10 veces. Hubo más de 300 movilizaciones en 100 ciudades. Después del pico del Paro Étnico, Agrario y Popular del 2013, el 21N logró paralizar, en buena parte y de manera relativa, desigual y parcial, los ritmos de normalidad del país y mostró la inconformidad social acumulada con el gobierno y sus antecesores por un sinnúmero de razones, un arcoíris de demandas sociales que confluyeron en cuestionar el poder gubernamental de facto.

Los colegios y universidades cancelaron actividades, muchos negocios, empresas y entidades públicas cerraron o finalizaron jornada más temprano. Luego, mermó relativamente el flujo vial, el comercio, y en mucha menor medida la producción, sobre todo, de una parte del sector público, donde algunos sectores pararon y cesaron actividades (magisterio, judicial, algunos estatales, agrarios, estudiantil, otros). Se sintió el Paro, aunque de manera desigual en ciudades. Sin embargo, faltan muchos cientos de kilómetros para alcanzar una huelga general de clase, que paralice el país uno o varios días y las actividades económicas estructurales, privadas y públicas, con los trabajadores (industriales y de los servicios, organizados y no organizados) a la cabeza dirigente de los sectores populares, con asambleas, comités de paro, masividad, combatividad y organicidad de un pliego impuesto a la patronal y el gobierno.

Una huelga general masiva que ni siquiera el “mítico” paro del 14 de septiembre de 1977, aunque más organizado y con más conciencia, tampoco ha logrado, pese a los cuentos chinos y esquemas paralizantes de una parte de la vieja guardia y su sectarismo.  Según Trotsky y Moreno, para los sectarios los grandes sucesos no son una oportunidad para intervenir con audacia sino para comentar la realidad y lamentarse del atraso de las masas-direcciones (sin diferenciarlas) e irritarse porque el movimiento no siga sus fórmulas organizativas paralizantes. Algunos, incluso, con su formalismo e inmovilismo, niegan o son escépticos de que hubo paro el 21N y se sitúan a la derecha de la consigna de ‘el paro sigue’, no sabiendo diferenciar momentos de trampa de la burocracia, de otras coyunturas de lucha abierta como esta. Cuando lo sensato es que la estrategia sea la movilización permanente de masas por el poder, la cual varía en las formas de lucha social y de construcción política dirigente para esa tarea, que deben subordinarse a la situación concreta.

Aunque la dirigencia burocrática sindical, social y política de la centro-izquierda reformista le apostaba, apenas, a una rutinaria jornada de movilización y acción preventiva frente a la reforma laboral, pensional, tributaria, educativa, regulación de la protesta social y asesinato de líderes sociales, el salario mínimo y la desigualdad social estructural, el incumplimiento de los acuerdos de paz y la política de seguridad, la corrupción y la destrucción ambiental, el descontento social literalmente los desbordó. No solo a ellos sino también a la fuerza pública.

Las calles se llenaron masivamente el 21N y se colmaron de cánticos y consignas, para que, al final de la jornada, sorpresivamente, un cacerolazo nocturno espontáneo después de las 7:30 p.m. retumbara en la capital y las principales ciudades, balcones de las casas, barrios, esquinas y calles, que llegaron hasta la casa de Duque en Usaquén (donde hubo concentraciones por lo menos 4 días). Fue significativo que los que no pararon apoyaran el paro y se solidarizaran con los marchantes, en contra de la represión y por la justeza de las demandas. En el 21N y los siguientes días fue la primera vez que miles, los no organizados, se movilizaron y apoyaron con cacerolas, no solo la vanguardia social y política organizada. Algo inédito en la historia reciente en el país que mostró el espíritu de contagio y efecto dominó.  Existen vídeos virales de jóvenes del Ejército Nacional de Colombia, como los soldados Brandon Cely (acometió suicidio, q.e.p.d.) y Juan Mendieta,  en apoyo al Paro Nacional,  con el peligro de un juicio marcial.

Pero las cosas no culminaron en ese día y noche fugaz, llena de sueños, unión y lucha, que empieza a asomar un “nuevo despertar” (aunque Colombia todavía, no haya despertado a la lucha obrera y popular, directa, masiva y continuada), suceso histórico de que las cosas están cambiando y que muchos no olvidaremos mientras vivamos. Memoria y orgullo.

El elemento más dinámico del paro y las protestas, franjas del estudiantado y la juventud, sin perspectivas de futuro y con riesgo material, dieron cátedra a la burocracia, al movimiento social y la clase trabajadora, cuando, influenciados por la ola latinoamericana (Chile, Ecuador, Haití, Bolivia y la bandera whipala, Puerto Rico, etc.) y mundial (Francia, Hong Kong, etc.), sabían que el concepto de paro no podía limitarse a un día glorioso o anodino de paralización y protesta. Había que seguir alterando la normalidad laboral y social. Por esta razón, con audacia, el viernes 22 se continuó con el intento de paralización de portales de Transmilenio (Sur, Américas, Norte, Suba, 20 de Julio, Tunal, etc.), bloqueo de vías y concentraciones clave, a la par de la continuidad de la ola de las cacerolas, en el centro del país y las principales ciudades urbanas.

El obrero y trabajador colombiano deben aprender de la combatividad minguera y espíritu colectivo organizativo del indígena, de la dinamicidad y creatividad del estudiante movilizado, para derrotar a la burocracia sindical y el gobierno, para superar el atraso organizativo e ideológico, social y político en que se encuentra el proletariado nacional. A su vez, los jóvenes deben aprender que, sin la alianza con los trabajadores y el apoyo del grueso del pueblo, no hay victoria estratégica posible, a veces ni siquiera táctica y sí mucho desgaste, pues son ellos los que mueven el mundo…

Debido a este carácter disruptivo del Paro Nacional, con ocasión de este se presentaron algunos pocos saqueos espontáneos de pobres a supermercados y robos delincuenciales, ataques vandálicos a símbolos de poder y enfrentamientos con la fuerza pública (Suba, Patio Bonito, centro de la ciudad, Chapinero UN, Kennedy, etc.), el atentado guerrillero a una estación de policía en Santander de Quilichao (Cauca) y milicianos en las protestas y colaterales, infiltrados de lado y lado, grupos encapuchados (caso trágico: Julián Andrés Orrego) y vanguardistas, etc.

El establecimiento y la burguesía colombiana tuvieron que darse un plan de contraofensiva anti-paro que empezó a fraguarse antes del 21N con un preludio de allanamientos extrajudiciales, el estado de acuartelamiento y el cierre de fronteras con Venezuela, sobre todo, entre otros. Paradójicamente, esta campaña y torpeza uribista, ayudó a impulsar la llamarada popular del paro, inclusive entre algunas personalidades públicas y democráticas (artistas, reina de belleza, etc.) y no pocos escépticos de la clase media y la intelectualidad.

La baraja del régimen y su conjuración del paro incluyó toques de queda y ley seca (Bogotá, Cali, Faca, Soacha, Popayán, otros) que no se veían desde 1977, la militarización de ciudades y restricción de la protesta y desalojo de las plazas centrales, las detenciones y heridos, noticias estigmatizadoras y amenazas, deportaciones a venezolanos y xenofobia. Pero, sobre todo, fake news y una psicología de pánico social y miedo basada en el robo a las viviendas de ciudadanos y conjuntos residenciales, con mercenarios pagados, para desdibujar los motivos del paro. Los de arriba habían logrado su cometido. Los vecinos de los barrios, escépticos al paro y ahora envalentonados, no contra el paquetazo gubernamental y privado, sino con el robo a residencias, viviendas y su pequeña propiedad, vivieron zozobra y se armaron en la noche para enfrentar fantasmas y algunos pocos grupos aislados, que buscaban pescar en río revuelto.

La trama y conjura del monstruo del Paro Nacional y su efecto en el 22, les funcionó a los ricos apenas unas horas. El sábado 23, con el doble de fuerza, los cacerolazos, velatones, marchas de antorchas y concentraciones, bailatones y algunas asambleas marginales, fueron la reacción masiva a la política de la zozobra y el terror (psicológico y real) del estado. Miles de nuevo colmaron las calles y los barrios. Se volvían así, a redibujar, algunas motivaciones del Paro y la violación de derechos humanos, al igual que el llamado a Duque a que pasara de sentarse con los empresarios del Consejo Gremial, a atender los reclamos expresados distorsionadamente en el Comité Nacional de Paro y la Bancada Alternativa de oposición parlamentaria.

El domingo 24, los jóvenes hicieron biciclaton, protestas en la Plaza de Bolívar y velatón en el hospital San Ignacio y cacelorazos en barrios, debido al estado crítico del joven de secundaria de 18 años, Dilan Mauricio Cruz Medina, que se había manifestado el sábado 23 en el centro de la ciudad, cuando un munición letal no convencional del ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios) impactó en su cabeza, a la altura de la calle 19 con 4. El lunes 25, nuevamente hubo protestas masivas con ocasión del día de la no violencia contra la mujer en el Parque Nacional y la Plaza de la Hoja, al igual que otros puntos autónomos. En especial, en lo que atañe al bombardeo a niñas indefensas por las FFMM, el acoso laboral y sexual, los feminicidios y las regresiones al derecho al aborto, la violencia sexual y laboral del gobierno duquista y los empresarios.

El martes 26 y miércoles 27, hubo una serie de concentraciones tras el crimen de estado contra la humanidad de Dilan, y un supuesto segundo paro nacional de 24 hrs, de parte Fecode y otras confluencias sindicales, estudiantiles y populares. A la par que el Comité Nacional de Paro se levantó de la Mesa por la intención de dialogar con “gremios” empresariales y no directamente, varios líderes políticos reformistas (Petro, otros) se niegan a prestarse al juego del diálogo duquista y hay indignación por Dilan. Se espera que en noviembre y diciembre, el nuevo año 2020, profundicen el carácter indefinido, escalonado o continuado, de paro (el supuesto 4 diciembre) y movilizaciones diversas, negociación y deliberación democrática. Hasta derrotar el paquetazo y, de ser posible, plantear la renuncia de Duque, o al menos, desgastarlo políticamente. A la fecha, el 21N ha dejado un saldo de por lo muertos 6 muertos, más de 700 heridos (entre civiles y policías), decenas de detenidos, cientos de retenciones y denuncias de abuso de la fuerza.

Mientras tanto la reacción uribista y burguesa plantearán: trabajatones, Transmilenio Me Muevo en Paz, estigma del movimiento y criminalizar la protesta, con las pérdidas millonarias del comercio y costes negativos (50 mil millones de pesos diarios y baja del 40% en ventas, según Fenalco); matoneo y acusación y acallar a la oposición por crímenes de Estado e incendiar el país, pirómanos; diálogo gubernamental desmovilizador; contramarchas a favor del ESMAD y la policía,  marchas paralelas,  grupos privados de resistencia civil antidisturbios y represión por doquier, en nombre del orden público. Barajas, tales como dividir el comité negociador y puja de la mesa, vender el paro y el pliego, desmontar el movimiento; concesiones y reformitas menores (3 días sin IVA, retirar proyecto de jornada laboral por hrs, objeción al art. 44 sobre presupuesto educativo y pago de deudas de la nación, etc.), promesas presentadas como grandes reformas; discurso de nuevo rumbo, escucha y cooptación, cambio de gabinete, desgaste, censura digital y presión imperialista de Mike Pompeo, etc.

El lema movilizador de “El paro sigue”, que ha venido resonando en las manifestaciones de estos siete días (toda una semana, que puede augurar, como mínimo, ojalá, un mes activo), es la expresión de la disposición de lucha y un nuevo ciclo de protestas sociales callejeras, que serán cada vez más recurrentes y dinámicas. Sin obviar los momentos normales de reflujo y de calma, inactividad y pasividad, debido, entre otras, a la desorganización, crisis y debilidad comparativa del movimiento social colombiano (obrero, campesino, estudiantil y popular) y la izquierda política, respecto a otros países, los límites del 21N.

 

Colombia sí está cambiando

 

La pregunta que todos se hacen es…¿y ahora qué sigue? No hay una respuesta unívoca, pues cada clase y fracción de ella (social y partidaria) tiene un diagnóstico diferente (consciente o inconsciente) de la situación nacional y, por ende, una política distinta. Incluso, dentro de cada organización y la espontaneidad de las masas, abundan diferentes opiniones individuales, grupales y colectivas de las bases, cuadros medios y dirigentes y ciudadanos, con sus respectivas particularidades de edad, género, condición social, cultural e intelectual. Momentos inéditos generan la emergencia de la democracia y las voces polifónicas. ¡Viva el paro, la discusión abierta y la unidad de acción!

De parte de los socialistas revolucionarios y los defensores de los trabajadores, si antes teníamos signo de dudas y desvalorización sobre el leve cambio superestructural luego de la finalización del conflicto armado con las FARC-EP históricas y, en buena medida, de la dinámica conflictiva de los últimos 60 años y su rol negativo y determinación de la lucha de clases nacional. La relatividad de este hecho opacado debido a la contradicción latente de las guerrillas restantes y residuales, con o sin perspectiva de crecer (ELN y EPL), la ruptura de diálogos en este gobierno y vilo de reanudación. El rearme de disidencias (las farianas de Iván Márquez y Santrich, otras, etc.) y grupos armados delincuenciales y paramilitares, los asesinatos sistemáticos a líderes sociales y ex combatientes, la violencia en regiones como el Cauca y el narcotráfico, la pérdida de conquistas históricas y derechos, etc. Pero, sobre todo, la nula apertura democrática e incumplimiento al acuerdo de paz, el sueño incumplido del posconflicto y la paz completa, con el mantenimiento y reforzamiento del régimen político autoritario de sangre y fuego, y la profundización del modelo económico neoliberal, luego de desarmar a la guerrilla más grande y vieja del mundo, con ayuda del imperialismo yanqui y europeo. Esta es la tesis tradicional que contiene muchos elementos verdaderos.

No obstante, el Paro 21N es la mejor y más contundente muestra que empieza a despejar ese manto equivocado de pronósticos y análisis, para ver, ahora sí, con los ojos bien abiertos, que estamos transitando a una nueva etapa histórica contradictoria de la lucha de clases nacional y que, por ende, entramos a un nuevo ciclo de protestas sociales en Colombia, como hemos venido planteando algunos hace dos años.

No se trata de un mero flujo movilizador, ascenso (nacional o regional), nueva coyuntura, un acumulado de descontento antiuribista y antineoliberal, nueva situación nacional (habrá que ver si la hay o no), estamos ante una cuestión mucho más compleja y de mediana duración, nada más ni menos que una magnitud cualitativa.  Quien no entienda este proceso histórico contradictorio, de lo viejo y lo nuevo, de una transición contradictoria a una nueva etapa y ciclo, no podrá afrontar los retos por venir y perecerá. Las dirigencias actuales, reformistas, centristas, revolucionarias y contrarrevolucionarias, no están a la altura, ni siquiera en el terreno del diagnóstico, del pensamiento. De ahí, en parte, las crisis y divisiones de los partidos.

Todo intento por minimizar, subvalorar, ignorar o negar este cambio histórico proporcional, con tesis simplistas como la “continuidad del conflicto armado estructural” y la “violencia estatal de dos siglos”, la preservación real del “régimen neoliberal bonapartista” y el falso equivalente del “nada ha cambiado”, la “hegemonía cultural uribista” y “derechista”, “país de mierda”, etc., digámoslo sin ambigüedades, parados en el 21N, será una expresión miope y negacionista, pesimista, sectaria y derrotista de la realidad nacional que, como mínimo, debe ser controvertida.

El movimiento obrero-popular y la izquierda deben discutir en profundidad y con calma esta hipótesis alternativa (que puede estar errada) de nueva etapa histórica contradictoria y nuevo ciclo (si existe o no, desde cuándo o en perspectiva; o entonces qué proceso existe), ya que no está descartado el yerro de caer en posiciones ingenuas e impresionistas, igual o mucho más unilaterales a las de los otros, no exentas de una retórica ideológica. Es el caso de los ex negociadores de paz, el Nobel Juan Manuel Santos y Humberto de la Calle, sobre los “logros de la paz imperfecta” y el “cambio imparable al centro” de Fajardo y Claudia López. De todos modos, son expresiones contradictorias de un cambio real de una Colombia distinta a la de hace 60 años, pero que sigue teniendo muchos remanentes del pasado conflictivo y el régimen imperante reaccionario, por eso las combinaciones, los plazos perentorios y las contratendencias.

El Paro Nacional 21N de 2019 es parte de un mismo proceso real, desigual y combinado, de cambio contradictorio, expresado en: la derrota relativa electoral del Centro Democrático, principal partido de gobierno, en las elecciones regionales 2019; los 11 millones de la Consulta Anticorrupción 2018 y las victoriosas Consultas Populares ambientales de las comunidades, contra las multinacionales y el capital extractivo; los 8 millones por un candidato reformista de centro-izquierda en 2018 (aunque la contraparte ganó por 2 millones trescientos cincuenta y ocho mil votos, lo sobrepasó con creces) y la Bancada Alternativa, el aumento de votaciones en voto en blanco y el incremento de la participación electoral. Antes, los 6 millones de votos por el SÍ de Santos en el plebiscito en 2016 (perdió por 53 mil votos) y la firma histórica (modificada) del Acuerdo de Paz de la Habana, el 24 de noviembre de 2016, que posibilitaron las 10 curules (la fuga de Santrich les quitó una) del partido legal reformista FARC y antes generaron poderosas marchas policlasistas post-plebiscito a favor de la “paz” neoliberal santista y la salida política parcial del conflicto armado; la indagatoria de Uribe ante la Corte Suprema, las contradicciones de la JEP y el descrédito cultural y pugna judicial del uribismo, pugnas internas del Centro Democrático, entre otras, muestran ello.

El 21N refleja un pico de resistencia social a la ofensiva (el paquetazo de Duque es parte de eso) de la apertura neoliberal de tres décadas y las contradicciones institucionales y desgaste del aparato de estado, fruto de la constituyente del 91 y su régimen (de ahí las propuestas de nueva constituyente, reformas constitucionales, a la justicia y la política, al sistema electoral y sistema de partidos, etc.). Los índices comparativos de movilizaciones sociales y derrotas, las encuestas de percepción ciudadana, los avances leves de la conciencia de algunas franjas poblacionales (sobre todo, sectores de la clase media y la juventud), expresan el tránsito de una nueva etapa contradictoria y ciclo.

 

Tareas urgentes del movimiento

 

En el ambiente se percibe la premura por la acción social y política después de la coyuntura abierta del 21N. Respuestas.

La política reactiva y desmovilizadora de Iván Duque es una etérea y pomposa “Gran Conversación Nacional” hasta marzo de 2020, para mejorar la gobernabilidad y llegar al término de su tortuoso mandato y asegurar la continuidad derechista del próximo gobierno. Pero la gente movilizada y buena parte del pueblo no aguanta otro Presidente, puesto por Uribe, títere de este o disidente de éste (caso Santos).

En su tercera alocución, Duque sostuvo que esta metodología empezaría el miércoles 27 de noviembre, pero en realidad empezó antes. Primero con su Consejo de Ministros y Seguridad de las FFMM y la fuerza pública en general. Luego con los empresarios de la Andi, Fenalco, etc. Posteriormente, con gobernadores y alcaldes. Por último, culminar con los representantes de los partidos, los afines a sus intereses y los mal llamados independientes y de oposición, así como los convocantes del paro y el pueblo trabajador –los ninguneados–, en una desgastante fragmentación sectorial y regional. Las “fuerzas representativas” que dieron la espalda al Paro Nacional y el clamor popular, que no estuvieron a fondo por el mismo ni antes ni después del 21N –¡querían que el paro fuera en enero y de un solo día!–, siendo desbordados con creces. El país de las élites y las burocracias, disociado del pueblo trabajador y las nuevas generaciones.

Duque parece ser buen alumno del presidente chileno, Sebastián Piñera, en lo que atañe a su política de diálogo, incluso a Uribe con sus consejos comunitarios y a Macrón. Hasta el electo alcalde de Medellín, Daniel Quintero Calle, en una carta de solicitud al presidente, como una medida mediática, de avanzada y controversial, propuso “una constituyente que resuelva la polarización y permita encontrarnos como sociedad”[1], como forma de conciliación de clases y reacción democrática. La burguesía colombiana, de conjunto, es tan reaccionaria que no permite ni un atisbo de reforma progresiva estructural del régimen, mucho menos las pequeñas reformas.

La izquierda y el movimiento social debe trascender de la soberbia del simple rechazo categórico e inconveniencia concreta de una constituyente según la correlación de fuerzas (correcta posición, pero muy insuficiente)[2]. Más bien, deben hacer esfuerzos por comprender la complejidad de lo que expresa este tipo de propuestas y lugares de enunciación de clase[3], en cuanto al carácter y crisis (o no) del régimen político colombiano y las pugnas interburguesas e interclases. Tanto amor y defensa reformista de la Carta Política del 91 y el régimen podrido antidemocrático, miedo a la reacción uribista y derechista, nublan los sentidos y hacen daño a la mente…

Como sea, sin desviar el centro de atención, en lo inmediato, lo que está en juego es la “concertación” del Salario Mínimo Legal Vigente de 2020 en la comisión tripartita (gobierno, patronal y centrales obreras). El “diálogo” sobre la modificación del paquetazo y aplicación suavizada y perentoria de la Ley de Financiamiento Tributario, renombrada hoy Ley de Crecimiento Económica, a pupitrazo en el Congreso, antes declarada inconstitucional por la Corte por vicios de procedimiento. Y, por último, la “profundización social” del Plan Nacional de Desarrollo (PND).

También, en íntima relación con el 21N, una serie de demandas y sectoriales pendientes de trabajadores, profesores, estudiantes y sectores populares (indígenas y campesinos), acuerdos incumplidos y deficitarios, entre ellos, la traición al Acuerdo de Paz de la Habana con la otrora guerrilla campesina y sus bases agrarias y presos políticos, que entregó las armas a cambio de muy poco, con una dirección traidora.

Toda esta dilatación anti movilizadora de la política de conversación nacional, la está usando Duque y el establecimiento, para entrar con propiedad en las fiestas decembrinas y cerrar lo más rápido posible el dolor de cabeza y la angustia de la nueva coyuntura de paro y protesta iniciada el 21N que ya lleva una semana. Contener la indignación e inconformidad con “promesas de cambio” y “hojas de ruta”.

Visto este panorama, las tareas urgentes del movimiento social y la política revolucionaria del momento histórico y del momento concreto consisten, en la medida de las posibilidades, oportunidades y el curso impredecible de los acontecimientos, en los siguientes puntos:

1- Denunciar el “diálogo” gobiernista de Duque como una trampa y falsa careta democrática. Ninguna confianza en este gobierno. Hay que exigir a las centrales sindicales y al Comité Nacional de Paro, en especial la CUT, que no acudan a la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, con el gobierno, para negociar el paro o asuntos similares. Rechazo categórico del paquetazo legislativo y política pública del PND que tiene preparada el gobierno para los próximos 3 años, no hay nada que dialogar. Hay que derrotar los planes de Duque, sí o sí.

Presentar, eso sí, un pliego alternativo del paro (el actual Comité Nacional de Paro ha planteado una “agenda de 13 puntos”[4]) emanado de un Encuentro Nacional de Emergencia y refrendado por este. Advertir sobre una posible recesión económica mundial y atadura del gobierno en descargar la crisis de los ricos en los hombros de los pobres e incluso sectores medios. Preparar y organizar un Paro Nacional Indefinido para el próximo semestre, asambleas democráticas, comités sectoriales y barriales a favor del paro, una negociación de presión, no un diálogo divisionista del gobierno. Continuar en la calle y redoblar la protesta y el control democrático (obrero, estudiantil, popular y barrial) y democratización del comité negociador y de paro.

De lo contrario, denunciar las dirigencias burocráticas y voceros negociadores del Comité y la Comisión, ante las bases, las masas participantes y el pueblo colombiano, como traidores del histórico Paro Nacional 21N y Noviembre, al ser pro-uribistas y gobiernistas, funcionales al capital, como Julio Roberto Gómez, presidente de la CGT (que debe ser expulsado del comité y haber desafiliación masiva de sindicatos a esta central, como en Huila, e integrarse a la CUT[5]). El problema no son los sindicatos, el movimiento obrero y la clase trabajadora, como piensa el populismo, sino su dirigencia y sus crisis, a todo nivel.

Exigir, eso sí, como parte del pliego popular, negociar un aumento general y sustancial del salario mínimo acorde a la canasta familiar y mejora del empleo juvenil y la estabilidad laboral, sin aceptar la cifra patronal-gubernativa fijada a última hora por decreto y presionando a la burocracia sindical. Criticando la política demagógica de Duque sobre “menos impuestos, más salario mínimo, por un país solidario”, con la que conquistó a parte del electorado y se hizo elegir. Por muy pírrico que sea el aumento mínimo propuesto por las centrales obreras, como una cuestión táctica, llamar a que la gente lo exija y se lo imponga al gobierno y los empresarios mediante la protesta social, como parte del 21N y como un triunfo democrático. Lo anterior, siguiendo las enseñanzas socialistas de Nahuel Moreno respecto al caso argentino, guardando las proporciones diferentes con el caso colombiano y sin extrapolaciones:

Acá en la Argentina, no me acuerdo exactamente el año, la CGT levantó la consigna por un veinte por ciento de aumento de los salarios. Nosotros dijimos, “de acuerdo, hagamos asambleas por fábrica y formemos piquetes de movilización para obtener ese aumento, pero ni un peso menos”. Política Obrera y los posadistas de Voz Proletaria levantaron consignas [objetivistas y propagandísticas, sectarias y pseudo antiburocráticas] por aumentos mucho mayores, creían que cuanto más pedían, más revolucionarios eran. En esa época la inflación era entre quince y veinte por ciento anual, así que imagínese lo que significaba pedir semejante aumento. Pero ellos se consideraban más revolucionarios que la CGT por pedir más.

Cuando nosotros le exigimos a la CGT que luche por “su” aumento, sin retroceder en un sólo peso, y que haga asambleas y piquetes, hacemos la verdadera política trotskista [o marxista revolucionaria]; la posición infantil, ridícula, de los posadistas y PO es su negación. El arte de la política trotskista consiste en levantar consignas que se desprenden de las necesidades [objetivas] de las masas y reflejen su verdadero nivel [subjetivo] de conciencia[6].

2- Interpretar el sentir del descontento obrero y popular nacional. Plantear consignas y proponer la construcción de un pliego y plan de lucha, conquista de reformas arrancadas al gobierno, en asambleas y espacios de discusión externa e interna, en torno a los problemas medulares y programáticos de la resistencia y la revolución colombiana:

i. Las libertades democráticas, la defensa de la vida, el derecho a la protesta, a la libre expresión y asociación (desmonte del ESMAD y las bandas neoparamilitares, cese de asesinatos y amenazas a líderes sociales, cárcel a Uribe e impunidad de JEP y farsa de la justicia transicional, por verdad, justicia y reparación a víctimas del genocidio y la desaparición forzada, disminución del presupuesto militar, etc.). El caso simbólico de Dilan Cruz. No a la represión, el terrorismo “legal” de estado y los grupos ilegales. Autodefensa y protección, movilización y denuncia de las comunidades.

ii. Contra el paquetazo, plan de ajuste, contra reformas o medidas gubernamentales antipopulares. Las reivindicaciones económicas anti patronales y antiimperialistas (aumento SMMLV, protección de la estabilidad laboral, más empleo, contra la OCDE-FMI y OEA, no a las privatizaciones, cese del pago de la deuda externa y renegociación, reforma agraria, etc.). Las reivindicaciones políticas (contra la corrupción, garantías políticas, reducción del salario a congresistas y burocracia estatal a un salario medio docente, acabar con la reelección, etc.). Y las reivindicaciones ambientales (no al fracking y protección de bosques y Amazonas, no a la caza de tiburones y abolición de la corrida de toros, consultas, transición energética y hacer frente a la crisis climática, etc.), contra el gobierno y régimen imperante.

La perspectiva estratégica y táctica de una constituyente anti-régimen y un gobierno de los trabajadores y el pueblo, conquistado por medio de la movilización y la insurrección de masas. Abajo el régimen antidemocrático del 91 y su carta neoliberal. El pueblo trabajador no debe “respetar” ni “profundizar” un andamiaje institucional que atenta contra sí, sino que debe tumbarlo, destruirlo y lograr un proceso destituyente y alternativa revolucionaria de poder de la clase obrera y sus aliados.

iii. Desgastar y focalizar centralmente la inconformidad en la cabeza política, el Pdte. Duque. Incluso, hay que proponer que renuncie, revocatoria democrática y echarlo por medio de la movilización social, lo cual sería todo un triunfo democrático colosal, que todavía no se ha dado en Colombia (excepto, tal vez, con la caída del dictadorzuelo Rojas Pinilla en el 57).

Más allá de la denuncia del paquetazo, hay que acompañar en cada conflicto y demanda el fuera Duque y Uribe paraco, abajo Duque, renuncie Duque, Duque chao (cántico Bella ciao), Duque asesino, revocatoria a Duque, no confiar en Duque, contra Duque, cárcel e investigación a Duque (implicado, al igual que Santos, en la corrupción Odebrecht y responsable actual de la política de seguridad), juicio popular a Duque u otras variantes anti gobiernistas. Todo proceso de resistencia y revolución, se da con el ataque frontal a la jefatura del gobierno, que expresa la dominación de clase central. Lo otro son abstracciones, economicismo y oportunismo.

El 21N no fue una marcha gremialista de un sector sino una poderosa movilización nacional antigubernamental con algunos muy leves visos y síntomas de una futura “huelga política”, pues como constata el análisis de la Redacción Política del segundo diario burgués del país, El Espectador: “Existe una molestia profunda con el Gobierno, que se materializó en una de las pocas consignas que tuvieron unidad en la multitudinaria asistencia: “Fuera Duque”. La otra consigna que sintetizó el mensaje de las diversas voces fue la del antiuribismo”[7].

En suma, hay que hacer todo lo que no hace la política tradicional y la política alternativa. Hay que oponerse a la política consciente de sostén de la “oposición” burguesa (Roy Barreras, el nuevo Santismo y los Liberales, los Verdes y Fajardo, ¿Cambio Radical?) y la “oposición” pequeñoburguesa (Gustavo Petro, Gustavo Bolívar y su Colombia Humana, el Polo de Robledo e Iván Cepeda, FARC y PCC-UP, etc.), las centrales obreras (CUT, CTC y CGT) y los medios privados. Su razonamiento es esperar el 2022 para un “nuevo gobierno del cambio” y mal peor que asuma otro “reemplazo” de Duque de sus huestes (el “coco” de la Vice, Marta Lucía Ramírez, opinión extremista de Fernando Londoño). Apaciguar la protesta y la rabia popular, “contener” y no derrotar el paquetazo, consejos al gobierno Duque para que deje de ser títere, se “desuribice” y “rectifique”, apostándole a la paz.

3-. Apoyar e impulsar, organizar, participar y dirigir, las protestas espontáneas u organizadas de fin de año y el primer y segundo semestre del nuevo, que se presenten. En especial las asambleas barriales y sectoriales, encuentros, comités pro-paro y de lucha según el lugar de vivienda, estudio y trabajo. Concentraciones, cubrimientos, reportajes, charlas, cacerolazos y plantones, bailatones, canelazos, uso de las redes sociales y comunicaciones, cultura, etc. Cero esquemas, audacia, audacia y más audacia. Preparar un nuevo paro y la protesta social permanente. Una nueva camada de personas se despierta a la vida social y política. Hay miles de Dilan en busca de respuestas.

4-. Contrario a la ola espontaneista y movimientista, molecular y descentralizada, autonómica, que desde una mirada del populismo pequeñoburgués[8], desfigura a la revolucionaria marxista proletaria y partidista, Rosa Luxemburgo, incluso a Antonio Gramsci, hay que avanzar en reconstruir, al calor de la lucha, organizaciones democráticas gremiales (sindicales y obreras, estudiantiles, agrarias, barriales, etc.) y recuperar las existentes de las garras burocráticas.

De igual modo, hay que avanzar en la formación unitaria, reconstruida y reagrupada de partidos de izquierda de los trabajadores, revolucionarios e internacionalistas, con síntesis generacional, para el liderazgo hegemónico de la preparación de la revolución permanente y la lucha disputada por el cambio de régimen, que comienza con un largo periodo de resistencia y ciclo surgido en el 21N y la nueva etapa contradictoria. Hacia la segunda y definitiva independencia de Colombia y Nuestra América, un despertar bicentenario y primavera de un nuevo colombianazo, por el socialismo latinoamericano y mundial.

 

21N.jpg

Foto: Liliana Rincón Barajas. 21 noviembre de 2019, Bucaramanga.

 

Notas

[1] Daniel Quintero propone una Asamblea Constituyente, Juan Arias (24/11/2019): https://www.elcolombiano.com/antioquia/daniel-quintero-alcalde-electo-de-medellin-propone-a-presidente-ivan-duque-asamblea-nacional-constituyente-CC12015403

[2] 4 razones para rechazar la propuesta Constituyente, Alejandro Mantilla (24/11/2019): https://www.facebook.com/alejandro.m.quijano/posts/10157781243782959

[3] Actores políticos y sociales heterogéneos que han teniendo propuestas constituyentes en el último periodo: la constituyente reaccionaria, acotada y tramposa de Uribe y Abelardo de la Espriella (2016); la constituyente socialdemócrata de Petro (2018) y de las FARC-EP – Movimiento Social y Político Marcha Patriótica (2013-2016) y las FARC-EP Segunda Marquetalia de Santrich e Iván Márquez (2019); la constituyente de centro de Daniel Quintero (2019); la constituyente anti-régimen y obrera y popular del PST Colombia (2015-201); la constituyente popular del EPL-PCML (2016) y el Movimiento por una Constituyente Popular (MCP), otras de Jaime Araujo Rentería, ex Pdte. de la Corte Constitucional, Serpa, Benedetti, Roy Barreras, Uribe, Montealegre, Álvaro Leyva Durán, Noemi Sanín, Marta Lucía Ramírez, Henry Acosta, etc.

[4] Agenda del Comité Nacional de Paro con Presidencia de la República (26/11/2019): https://www.fecode.edu.co/images/CircularesPDF/circulares_2019/PETICIONES_AL_GOBIERNO.pdf

El petitorio, erróneamente llamado “agenda de conversaciones” por la burocracia, consiste en: 1. Retirar la ref. tributaria. 2. Derogatoria de decreto sobre holding financiero, que permite privatizar empresas públicas en la bolsa. 3. Derogar circular sobre la estabilidad laboral reforzada que protege a trabajadores enfermos. 4. Desmonte o disolución del ESMAD, depurar la policía y justicia por Dilan.  5. Retirar ref. pensional.  6. Retirar ref. laboral y derogar artículos lesivos del PND. 7. Énfasis en el punto dos. 8. Cumplir acuerdos con estudiantes, org. agrarias, estatales, maestros, etc. 9. Revisión de los TLC’s y acuerdos con empresarios agrarios y campesinos medios y bajos. 10. Cumplir e implementar el Acuerdo de la Habana. 11. Tramitar la consulta anticorrupción. 12. Derogar impuesto de aumento de tarifa de servicio eléctrico, en relación con Electricaribe. 13. Cumplir acuerdos ambientales y temas relacionados de política pública.

[5] Sindicatos del Huila rompen con la CGT, Ricardo Ariza (22/11/2019): https://www.lanacion.com.co/2019/11/22/sindicatos-del-huila-rompen-con-la-cgt/

[6] Conversaciones sobre Trotskysmo, Nahuel Moreno, 1986:  http://www.geocities.ws/moreno_nahuel/45_nm.html

[7] El estallido social en que derivó el Paro, El Espectador (23/11/2019): https://www.elespectador.com/noticias/politica/el-estallido-social-en-que-derivo-el-paro-articulo-892555

[8] El paro de Noviembre y las políticas del entusiasmo, Alejandro Mantilla (24/11/2019): https://lasiniestra.com/el-paro-de-noviembre-y-las-politicas-del-entusiasmo/?fbclid=IwAR3Z-qKoxpzg6xmr0GJgdXzFvUHnLn6r27cF4NLIwvS1YOG9cniJiYepRJw

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Crítica marxista del colapsismo ecológico de Miguel Fuentes y la nueva ola global

 

FOTOPOLÉMICACOLAPSO.jpg

 

NOTA EDITORIAL

 

Desde el Blog Educativo Socialista XXI (https://blogsocialist21.wordpress.com/), reproducimos por primera vez una polémica pública muy interesante de connotaciones globales y estratégicas entre la militante chilena Laura Monteblanco (primera mujer en atreverse) y el controversial chileno Miguel Fuentes Muñoz: historiador, antropólogo y doctorando en arqueología de la University College London. Fuentes es un ex militante trotskysta del PTR Chile (sección de la FT-CI y el partido madre argentino PTS – La Izquierda Diario) y hoy promotor del “Marxismo Colapsista”, tras la nueva ola global ecológica y científica sobre el fin de la civilización moderna, en la que un sector de la izquierda global se ha encaramado.

Los temas candentes que se tratan en los cinco capítulos son, entre otros: la crisis socioecológica del capitalismo mundial y la rebelión popular chilena; la hipótesis del colapso civilizatorio, el cambio climático y la teoría marxista; la biografía crítica sobre Fuentes y los rasgos generales de los colapsistas; el qué hacer revolucionario y programa de transición socialista, frente a los desafíos más importantes del siglo y nuestro tiempo contemporáneo. No exageramos en juzgar que, independiente de las posturas enarboladas, se trata de una polémica central e inédita del marxismo del siglo XXI, en la que deben involucrarse los activistas sociales, sindicales, comunales, barriales y políticos de América Latina, Europa, Norteamérica, África y Asia.

Invitamos al lector a estudiar la polémica con atención y cautela, empaparse del tema, difundirla masivamente entre sus contactos interesados y medios alternativos. Pero sobre todo, rodear a la compañera, tomar partido y actuar en consecuencia frente a la gravedad de los problemas y barbarie capitalista en curso que en el texto se señalan, a los que nos enfrentamos la humanidad y los trabajadores. Porque el socialismo, esto es, otro mundo nuevo y mejor (o en según se vea, un mundo menos peor al existente) es todavía posible y necesario.

Por último, no resta sino saludar desde Colombia, al aguerrido pueblo trabajador chileno que enfrenta al corazón del modelo neoliberal en crisis y el régimen político, por la salida del presidente Piñera mediante la movilización y la presión, deseándoles a todos un feliz noviembre de paro y luchas y fin de año decembrino, feliz nuevo año 2020 y feliz fin del sistema-mundo capitalista.

LINK DESCARGA PDF: CRÍTICA MARXISTA AL COLAPSISMO DE MIGUEL FUENTES


 

Escrito por: Laura Monteblanco, 10/11/2019.

 

ÍNDICE:

  1. Nota biográfica de un autor chileno renegado. Polémica sobre la crisis del capitalismo mundial y el qué hacer.
  2. Determinismo natural-ambiental y objetivismo: no habrá revolución socialista clásica previa. Apología reaccionaria de un colapso civilizatorio inminente, inevitable y deseable.
  3. Revisionismo post-marxista y derrotismo eco-nihilista: punto de vista de la clase media radical posmoderna.
  4. Ecofascismo de izquierda y neo-stalinismo ecológico: propuesta política “comunista” colapsista y programa reaccionario.
  5. Apéndice. Rebelión popular en Chile y programa: socialismo proletario revolucionario vs colapsismo pequeñoburgués.

 

I. Nota biográfica de un autor chileno renegado.

Polémica sobre la crisis del capitalismo mundial y el qué hacer.

 

MIGUEL FUENTES FOTO.JPG

 

Video Intervención Cambio Climático (El Mostrador TV, 2016, Miguel Fuentes).

 

¿Quién es Miguel Antonio Fuentes Muñoz? Un joven intelectual pequeñoburgués ultraizquierdista chileno que bordea más de los 35 años, ad portas de los cuarenta. Pregonero en Latinoamérica de la ideología colapsista radical en la teoría política contemporánea, la izquierda, los movimientos sociales y la ecología.

La formación académica de Miguel Fuentes la hace en la Universidad pública de Chile (UCH), creada en 1843, en los programas de Historia y luego de Antropología (FACSO). Cursó además estudios de posgrado en el exterior y en el presente es investigador de Doctorado en Arqueología en la University College London (UCL), institución educativa superior de carácter público creada en 1826. No tratamos con un mero novato divulgador y diletante tradicional sino con todo un personaje saiyajin. De antemano, pido disculpas por la ignorancia al polemizar con este sabio sudamericano, que nos suele llamar insectos y demás epítetos a nosotros, unos pobres terrícolas y mujeres ignaras (“feministas modernas”) que no estamos a la altura de él. Esto sin contar con sus reiteradas amenazas de muerte y ataques sin compostura, no mediando géneros, edades e izquierdas.

Es probable que los estudios tempranos de Miguel Fuentes sobre la Isla de Pascua con la sociedad rapanui y luego los Incas[1], entre otras sociedades antiguas, le hicieron interesar por el tema del colapso de las sociedades y las civilizaciones. Asuntos complementados por su interés por la clase obrera chilena y la revolución socialista, el carácter constitutivo del sistema imperante, la crisis capitalista y las transiciones, desde el materialismo histórico clásico[2]. Estos conocimientos culturales acumulados, serían las bases duales para su futura “síntesis” superadora e integradora (multidisciplinary approach) de la arqueología-antropología-historia de los colapsos y los estudios climáticos y ecológicos, en una nueva amalgama entre un materialismo post-marxista y ahora una apuesta por un comunismo tribal postmoderno y tecnologizado selectivo.

En cuanto a la militancia de Miguel Fuentes, a través del Grupo de Historia Marxista (Cuadernos de Estudio Marxista) y Las Armas de la Crítica, en medio del ascenso estudiantil de 2011 y la Revolución de los Pingüinos de 2006, el autor se acerca a comienzos del siglo XXI al trotskysmo. Así, según él, cofunda en 1999 lo que hoy se conoce como PTR (Partido de los Trabajadores Revolucionarios) de Chile (filial del PTS Argentina del ex candidato presidencial del FIT-U, Nicolás del Caño, y Myriam Bregman, diputada, con su trágica deriva centrista), siendo además crítico del Partido Comunista (neo stalinista reformista) de Chile (PCCh)[3].

Después de dos lustros rompe con ellos en 2013, entre otras, por la política burocrática y electoralista-institucional de Bárbara Brito y Dauno Tótoro en la FECH (Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile) y por el supuesto sometimiento a las autoridades universitarias de viejos ex militantes, dirigentes fundadores y de trayectoria[4]. Pero sobre todo, por el temprano viaje privilegiado de Miguel Fuentes como becario a Inglaterra, con recursos públicos de la CONICYT (Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica). Pese a ello, Fuentes impulsó una declaración conjunta “Por la refundación de la Conicyt[5] y criticó a la intelectualidad chilena de izquierda, domesticada al régimen de concertación de la Nueva Mayoría de Bachelet[6], y ahora del Pdte. Piñera, en medio de la Huelga general y rebelión popular chilena 2019[7]. De hecho, el actual presidente suspendió el APEN y la COP25 de la ONU sobre cambio climático, trasladada a Madrid, España.

A partir del 2015-2016, el ahora Dr. Fuentes profundiza su ruptura con la corriente política internacional FT-CI (Fracción Trotskysta – Cuarta Internacional) por su desconocimiento de la crisis ecológica y ausencia absoluta de una política revolucionaria frente a ésta. Esto pese a los notables esfuerzos periodísticos, teóricos propagandísticos y políticos, pero todavía impotentes y periféricos de las secciones de ‘Ecología y Medio ambiente’ de La Izquierda Diario y un puñado minoritario de militantes críticos y honestos, con polo a tierra, pero adaptados a sus direcciones[8].

Las direcciones centrales de la FT-CI, el PTS y el PTR, como buenos anti catastrofistas gramscianos y electoralistas (‘parlamentarismo revolucionario’), no adoptaron la política colapsista pequeñoburguesa radical y antimarxista de Miguel Fuentes. En el fondo, el motivo no fue porque tuvieran una ubicación estratégica correcta y principista sino porque han abandonado la noción leninista del imperialismo como última fase u época catastrófica final-superior del capitalismo, la noción marxista y trotskysta de la tendencia del capital-sistema al colapso, cuando este desarrollo de las fuerzas productivas tiene límites históricos vueltos en fuerzas destructivas y barbarismo como disyuntiva anti-socialista. Estas tres organizaciones prefieren hablar mejor de ‘guerra de movimientos’, ‘hegemonía gradualista’, ‘inviabilidad’ del sistema capitalista y ‘crisis orgánica’ situada de los regímenes democrático burgueses y gobiernos. Mesurados. Sin embargo, en medio del proceso electoral argentino y la Huelga Climática Global de septiembre 2019, el “trotskysmo gramsciano”, empieza a dar un giro de 180 grados al empezar a abordar con “mayor seriedad”, la crisis socioecológica del imperialismo, su perspectiva de ‘barbarie’[9].

Sin embargo, todo esto explica, en parte, por qué la dirección central de la FT-CI, Emilio Albamonte, Manolo Romero, Christian Castillo y compañía, incluso los cuadros medios ecólogos: aparte de la ignorancia y el miedo, las ocupaciones de aparato y conflictos gremiales, el periodismo digital y electoral, tienen una política de conspiración del silencio frente a Fuentes. El llamado Stop Making Stupid People Famous, la indiferencia de polemizar con los “colapsistas” marginales y renegados del trotskysmo, incluido el Dr. Fuentes, producto de una nueva ola intelectual, salido de sus propias filas…el cual resulta ser un verdadero engendro animal…

Nosotros no escatimamos esfuerzos en instalar un debate estratégico sobre la crisis civilizatoria capitalista y en ajustar cuentas con los enemigos renegados de la clase obrera mundial y el socialismo. Así sean minorías ideológicas peligrosas y marginales, pese a sus “buenas intenciones”, hoy y mañana, podrían ser el combustible del fascismo y su poderío contrarrevolucionario sobre las masas. Atención, pueblos trabajadores y terrícolas: del colapsismo izquierdista del Dr. Fuentes y otros ecologistas radicales, al Ecofascismo[10], media apenas un paso y una identidad profunda de clase. Peligrosidad y veleta del discurso colapsista oportunista, pues al decir de Daniel Tanuro, “todas las derivas ideológicas son posibles”.

Como sea, el otrora apuesto “intelectual orgánico” de la clase obrera y “poeta combativo”[11] socialista, Miguel Fuentes Muñoz, ahora devenido en un friki cibernético inmaduro y pensador colapsista, apocalíptico y renegado, ecofascista de izquierda: rehuyó de dar un debate interno con sus otrora compañero/as, entre ellas, la mujer de estas líneas, en vez de ello, prefirió desvincularse sin más.

Tiempo después, hasta el día de hoy, como buen bocón, Miguel Fuentes no hace sino extralimitarse en realizar una campaña desleal y patológica de ataques, calumnias y amenazas, difamaciones y críticas al oportunismo de la sección chilena de la FT-CI (Fracción Trotskysta – Cuarta Internacional) y el partido madre argentino PTS, por no hablar de otras corrientes de izquierda. Nos solidarizamos con los compañeros que están correctamente por el Fuera Piñera y la Huelga general en las calles. No compartimos estos tipos de métodos de discusión y ataque, así tengamos profundas diferencias con ellos. No todo vale.

Tal es entonces el errado, hipócrita y selectivo “método democrático” de discusión y de ruptura del colapsista Miguel Fuentes con el resto de las izquierdas y los trabajadores. Por lo cual, se nota que no aprendió nada, o muy poco, de la democracia obrera y el centralismo democrático y sí de la arrogancia académica y la prepotencia burocrática del reaccionario aparato universitario capitalista, esta vez como alumno aventajado de un país imperialista británico. Todo lo contrario a la lucha que dice predicar: hacer grupos de opinión, tendencias y fracciones al interior de los partidos anticapitalistas y los movimientos sociales. Esto para que tematicen la centralidad del problema de la crisis socioecológica del capital y las tareas de los revolucionarios y los trabajadores ante dicho desafío inédito, que es el centro de la estrategia revolucionaria. Afrontar la posibilidad altamente probable del colapso civilizatorio y evitación de la extinción, frente a las direcciones ignorantes, traidoras y negacionistas, realmente existentes de la “izquierda”.

Actualmente, el autor propagandea de manera unipersonal y ciertamente delirante una apuesta teórica y nueva síntesis por un “Marxismo Colapsista”, i.e. una secta ecofascista de izquierda, reedición stalinista postmoderna de un socialismo autoritario de colapso, con una visión pequeñoburguesa radical y nihilista[12]. El Dr. Fuentes ha venido produciendo desde 2011 y 2015 una serie de textos archi-radicales (entre entrevistas, diálogos conjuntos, manifiestos, sendos y extensos análisis y elucubraciones, panfletos, artículos, etc) publicados en medios como: Revista Viento Sur, El Ciudadano, Rebelión.org, El Desconcierto, El Mostrador, La Haine, Politika, La Izquierda Diario, Crítica.cl., Sin Permiso, entre otros.

Ello sin contar una serie de fan pages publicitarias pagadas (aportes mensuales, de cuotas de dólares a Mark Zuckerberg) con miles de visitas y cuentas[13] simultáneas en busca de protagonismo que desvelan las reales intenciones de Miguel Fuentes, los métodos propagandísticos y agitativos de contenidos idealistas e ultraizquierdistas, tales como: imágenes y memes; mensajes sugestivos de ciencia ficción y cultura popular, nostalgia soviética; shitposting y spameos; matoneos y ciber-acoso, trolleadas, calumnias y amenazas ilegales; violación ilegal al derecho a la intimidad, extorsión y chantaje; infos y difusión de noticias científicas y no científicas, comentadas por él; humor y opiniones reaccionarias y fascistas; estéticas violentistas, arte del terror y religiones escatológicas, música clásica, bélica y no degenerada, etcétera, etcétera.

Todas estas conductas degeneradas le han valido al Dr. Fuentes el mote de ser bautizado en la vanguardia como: “El loco del colapso”, el “Charles Manson de la izquierda” (el autor acepta con halago el alias), en fin, un doctor “Frankenstein” neo-stalinista, con una serie de trastornos mentales, ciberadicción, personalidad psicopática, moralidad ecofascista y manipuladora. De hecho, entre chiste y chanza, el autor ha dicho al modo de Luis XIV: “¡El colapso, soy yo!” (L’effondrement, c’est moi, 21/6/2019), bordeando la megalomanía narcisista y el complejo de superioridad, la pedantería y el mesianismo, el déficit de socialización y la ansiedad climática. En suma, el frenesí del autodenominado y teatral “Marx Mutante”.

Al margen del problema del tratamiento clínico que, por el bien de su vida y el de sus seres queridos, le recomendamos al compañero Miguel Fuentes acudir a la medicina científica y dar un giro a una vida más socializada y erótico-afectiva más estable (a propósito de que el autor heterosexual se burla de los incel). No basta entonces la caracterización materialista biográfica hecha aquí y la estereotipación del “autor” realizada por la vulgata activista, ignara de los debates estratégicos, las teorías y ciencias contemporáneas. Por ende, sin caer en falacias ad hominem, a continuación realizamos unos prolegómenos para una crítica obrera y socialista revolucionaria de los argumentos colapsistas y su ideología global. Desde la orilla de lo que Fuentes denomina, calumniosamente, y se ensaña como un perro de presa, mucho más que con los capitalistas: la corriente “marxista industrialista” moderna (en especial, la trotskysta), “cómplice” absoluta del sistema actual. Esto, para contrastar, con la nueva “teoría de teorías” irrebatible, todavía en fase preparatoria de construcción desde el 2015-6 (¡eureka!) y reveladora de la historia futura y el devenir de las próximas décadas…, gnosis encarnada en el cuerpo y mente del doctor iluminado, latino blanco y macho heterosexual de sangre europea y mapuche: Miguel Fuentes Muñoz.

Nos referimos entonces al supuesto colapsismo “marxista”, etapa “superior” del desarrollo del marxismo-leninismo para una “nueva época”: “El Marxismo ante el último horizonte teórico y estratégico de la Revolución Socialista: el colapso civilizatorio”, dice Fuentes. Eso sí, como veremos, para una minoría ilustrada y superviviente física, clanes ecofascistas o sociedades tribales comunistas post-colapso (entre el 1%, 5% y 10% de la población mundial o menos), con estrictas normas jerárquicas y de funcionamiento comunitario. Nada que alarme a un antropólogo como este chileno, educado en la diversidad cultural y la comprensión de prácticas exóticas, políticamente incorrectas, de las tribus indígenas y el modus vivendi de las sociedades tribales primitivas, pasadas y actuales (embellecidas por Fuentes) y sociedades clasistas, las cuales causan estupor a los “ojos occidentales” liberales, incluso los de algunos marxistas y los antifascistas.

Sea esta una oportunidad para atacar desde una crítica marxista revolucionaria antifascista y desde el punto de clase de los trabajadores, a todo el arco postmoderno y la nueva ola de la ideología colapsista. Es decir, el degeneramiento del colapsismo nihilista y el ecofascismo, el anti-industrialismo y el radicalismo ecológico, burgués y pequeñoburgués, de derecha, centro e izquierda, que empieza a reemerger en ciertos “círculos intelectuales” y sociales.

Los trabajadores y sus partidos revolucionarios en reconstrucción debemos apostarle a una táctica y estrategia revolucionaria urgente por el poder en este siglo XXI, frente a la agudización crisis civilizatoria capitalista (i.e. su colapso), so pena de degradar y perecer nuestra clase laboriosa, sus aliados populares y la humanidad. En función de ello, se hace necesaria una polémica roja abierta con las ideologías contemporáneas emergentes en Estados Unidos e Inglaterra, Francia y España, de las cuales los textos del señor chileno Fuentes son una de sus muestras más excéntricas y execrables.

En Chile ocurrió un terremoto de 8.8 grados (2010), incendios forestales (2017) y tornados recientes (2013, 2016 y 2019), sumadas a la crisis pesquera del salmón en Chiloé (2018), megasequía duradera de la última década[14] y racionamientos hídricos, conjugados también con la crisis neoliberal privatizadora (transporte público, pensiones, carestía de vida, servicios básicos) y el descontento popular (2019). La opinión pública mundial se alarma con justa causa por nuevas tragedias socioambientales tales como los mega incendios de la Amazonía (2018 – 2019) y el huracán Dorian en Bahamas, Florida y Miami, las oleadas de calor en Europa y la India, de ahí se explica, en parte, la Huelga Climática Global[15] (2019).

A partir de estos complejos fenómenos sociales y naturales, no parece extraño que aparezcan, una y otra vez, en las filas radicalizadas de la clase media y alta, ciertos modelos individualizados y grupales de sectas-profetas colapsistas de corte religioso; político; científico; artístico y social. Esto como una respuesta distorsionada y a la vez como un producto de las contradicciones imperialistas del capitalismo en el siglo veintiuno en su fase agónica y decadente final…, dicho sea, el proceso complejo de su colapso sistémico, posible y real[16].

La crisis sistémica del capitalismo mundial, su colapso y barbarie, es el problema fundamental y el más importante de nuestro tiempo, ya que involucra los intereses materiales básicos y mediatos de la mayoría de la humanidad, la biodiversidad animal y vegetal, el planeta tierra, la naturaleza. Por eso vale la pena que el marxismo y la izquierda polemice con el colapsismo singular de Fuentes y la nueva ola intelectual ecológica-colapsista, en general, para la victoria final. Bienvenido el debate y la lucha cruenta de clases.

II. Determinismo natural-ambiental y objetivismo:

No habrá revolución socialista clásica previa, apología reaccionaria de un colapso civilizatorio inminente, inevitable y deseable.

 

  PELIGRO COLAPSO.JPG

 

Empecemos por el problema del diagnóstico objetivo de la crisis capitalista en tanto que sistema complejo total. Los colapsistas prefieren llamarle ‘crisis epocal’, de la ‘civilización industrial’. Miguel Fuentes sostiene, al igual que muchos otros autores, que no solo el capitalismo sino también la civilización humana en cuanto total (i.e. la sociedad compleja global) se encaminan a un colapso y una posible extinción humana. Las razones de este proceso en curso se deben a una crisis ecológica en la Tierra, sin precedentes en la historia del homo sapiens sapiens en los últimos 200 mil años, incluida la última edad de hielo (110.000 – 10.000) y el estallido del volcán de la Isla de Toba (75.000 – 70.000), que en su momento pusieron en peligro la vida de nuestra especie.

La inevitabilidad del colapso negativo del capitalismo (es decir, por factores socionaturales y sin revoluciones triunfantes), la regresión civilizatoria a sociedades menos complejas en disputa de clases y con la posibilidad real de extinción, la certidumbre absoluta de una mortandad masiva, es las tesis madre y central para un diagnóstico colapsista. La resolución negativa (o reaccionaria) de la crisis capitalista en su fase inicial de colapso ya es inevitable, dice nuestro materialista Miguel Fuentes. Pese a que este fatalismo pueda sonar a primera vista excéntrico, el autor plantea una pregunta fundamental, que todo marxista y revolucionario socialista del siglo XXI y venidero –como diría Enrique Dussel, si es que pasamos este siglo[17]–, debe hacerse:

Ahora bien, ¿qué significa concretamente un aumento de uno, dos, cuatro o seis grados centígrados durante las próximas décadas y cuál podría ser la relación entre estos niveles de calentamiento, el proceso histórico y la viabilidad de las estrategias anticapitalistas tradicionales? Esta pregunta no posee una importancia menor. Por el contrario, aquella representa una disyuntiva de vida y muerte para cualquier proyecto de transformación revolucionaria[18].

La teoría en construcción y el pronóstico del autor sobre el futuro histórico cercano (durante las próximas 7 décadas del siglo 21) y el mediano-largo plazo (el siglo 22 y 23 o más), consiste en un cálculo de probabilidades, en el que el factor ambiental tiene un rol causal crucial y central. Estaríamos a pocas décadas, nos dice Miguel Fuentes (ya que el autor concuerda con el parámetro de la ONU y el IPCC de -15 años de dar un vuelco y el borde peligroso de +1.5°C grados), de llegar a un umbral de no retorno y lo más probable es que no podamos evitar la catástrofe ni con tecnología de punta ni con una política transformadora o conservadora, sea cual sea. El tiempo se nos ha acabado, ya es demasiado tarde para evitar el desastre. Todo colapsista se caracteriza por la fatalidad objetivista del desastre y la debacle de la civilización contemporánea, una suerte de determinismo social y natural que causaría el desplome e implosión (rápida, mediada o lenta-ralentizada) del sistema capitalista y la civilización compleja, de modo centurista, en las próximas décadas. Escuchemos a Fuentes y su magnífico libreto:

En realidad, la situación para nosotros (todos nosotros) es la siguiente: el cambio climático constituye hoy una especie de tumor cancerígeno en estado de metástasis que, aunque inicial, ya se ha regado por la mayoría de los órganos vitales del desarrollo social. Un cáncer civilizatorio en estado terminal que, aunque todavía no del todo evidente (tal como en el caso de un individuo que, a pesar de portar una enfermedad mortal, sigue siendo inconsciente de la misma hasta el momento en que se entera de que no le quedan más que cinco meses de vida), estaría a punto de dar inicio a una dinámica destructiva “fulminante”. Una dinámica destructiva que ya nada ni nadie, ni el desarrollo tecnológico, ni el mercado y ni siquiera una revolución socialista mundial, serían capaces de detener. En otras palabras, un punto de ruptura geológico-histórico, de contenido epocal, ante el cual las clases fundamentales de la sociedad moderna: la burguesía y el proletariado, estarían condenadas a desaparecer… y en el corto plazo[19].

¿Sorprendente prosa, no? En esto Fuentes no dice nada nuevo. Tan solo repite y adapta la argumentación colapsista iniciada por el clásico Colapso de los científicos, Jared Diamond (2002) y Joseph Tainter (1988), consejeros y salva-vidas del imperialismo. Estos se valen de hipótesis falseables de sociedades pasadas y más actuales, que implosionaron por su aparente gestión insostenible de los recursos naturales e inestabilidades múltiples de la vida social. La diferencia estriba en que esta vez el diagnóstico de Miguel Fuentes estaría desprovisto de la “elección” sociopolítica de sortear de modo positivo o evitar el colapso. La novedad de Miguel Fuentes y compañía, es que ahora se trataría de un fatalismo objetivista, indubitable. Para ello, Fuentes acompaña su narrativa ideológica colapsista con una serie de datos y reportes, cifras, informaciones y estudios, reales y contingentes, de las comunidades científicas, ahora embadurnadas, aquí y allá, con un poco de retórica socialista y salsa neomalthusiana:

Primero, la perspectiva de la crisis climática[20], el aumento de la temperatura global de 1.2°C actuales a +6°C grados ocasionada por el cambio climático antropogénico de las grandes industrias energéticas, del transporte, manufactureras y alimentarias (vg. ganadería intensiva insostenible e irracional).

Segundo, el desarrollo del permafrost y las liberaciones masivas de metano siberiano y del ártico y otras zonas a la atmósfera, acelerando el cambio climático antropogénico y natural.

Tercero, la espiral catastrófica de los gases de efecto invernadero por el uso de combustibles fósiles, con retroalimentaciones positivas múltiples, incluidas las emisiones récord de ppm de CO2 y no su captura por los grandes bosques tropicales del mundo quemados o secos.

Cuarto, la escasez energética fósil y/o la sobreexplotación contaminante de estos, el peak oil y ciclos de reducción de recursos naturales del petróleo, gas, carbón, fósforo, agua dulce, el estrés hídrico, disminución de recursos minerales, etc.

Quinto, las crisis de subconsumo, subproducción y crisis agroalimentarias, las emergencias agrícolas, escasez y polución de recursos hídricos y terrenos erosionados, degradación de suelos, desertificaciones, etc.

Sexto, la crisis del oxígeno[21], la contaminación del aire y muertes por enfermedades respiratorias, la acidificación de los océanos y el déficit de eutrofización de los ecosistemas acuáticos. Las zonas muertas marítimas, la destrucción de arrecifes de coral y carestía de ciertos bancos de peces por la industria pesquera comercial insostenible. Lo anterior, sumado a las alteraciones de las grandes corrientes oceánicas y jet streams de los vientos, que exacerbarían y desregularían el clima (olas de calor y frío). Además de nuevos y más potentes huracanes, tifones, ciclones, tornados, tsunamis, tormentas tropicales, inundaciones, aludes, incendios, subida del nivel del mar, etc.

Séptimo, la sexta (o séptima; según la clasificación científica) gran extinción masiva de la vida terrestre, especies vegetales y especies animales, entre ellas, tal vez, la humana. La pérdida acelerada y catastrófica de biodiversidad y de ecosistemas y cadenas tróficas.

Octavo, la sobrepoblación neomalthusiana de más de siete mil millones (a 8 y 11 mil), el aumento exponencial del caos demográfico, a la par que se encarecen los bienes de vida y fuentes de reproducción material social.

Noveno, el supuesto tránsito de la época geológica del Holoceno al Antropoceno (otros le llaman “Capitaloceno”) o mejor, un tránsito al post-holoceno o despliegue catastrófico del Holoceno mismo. Lo anterior debido al impacto ambiental del sistema moderno industrial y el traspaso de 4 de los 9 límites planetarios (planetary boundaries), la huella ecológica y los límites del crecimiento económico.

Décimo, las crisis cíclicas de sobreproducción y sobreacumulación de las sociedades humanas capitalistas cada vez más catastróficas y recurrentes (1973, 1998, 2008, etc., hipótesis nueva recesión mundial 2019-2025, augurada por el propio FMI),  re potencializadas por la acumulación capitalista, financiera y socioeconómica. Las guerras geopolíticas, comerciales y bélicas (armamentísticas, no nucleares y nucleares) de los estados-nación capitalistas e imperialistas por los recursos. Las tensiones políticas y sociales, con altos niveles de desigualdades sociales e inestabilidades, reactualizadas por el marxismo y las ciencias sociales integradas de corte materialista, etcétera, etcétera.

El razonamiento formal-mecanicista (más no dialéctico) de Miguel Fuentes es determinista natural y está focalizado en el caos climático (i.e. global warming), al que da mayor peso frente a los nueve factores restantes interrelacionados. El pensador chileno elabora esquemas visuales ya no hipotéticos sino necesarios de un inevitable calentamiento global que corre el riesgo superar los 1.5°C – 2°C hasta más de 6°C grados. El autor ha llegado entonces a modular hasta el umbral de los 10°C grados, siempre proclive de romper marcas…sin ningún influjo de la intervención humana, antes del colapso inevitable. Miguel Fuentes, ante el augurio del colapso civilizatorio, cita al político burgués británico, Winston Churchill: “La era de las postergaciones, de las acciones ineficaces, de las medidas paliativas y desconcertantes, de las dilaciones, está llegando a su fin. En su lugar, estamos entrando en un período de consecuencias” inevitables.

Los científicos burgueses, como los de los tres estudios de Los límites del crecimiento (1972, 1993, 2004, otros), han elaborado alrededor de 16 variables con varios escenarios probabilísticos (estándar, estabilización, doblado overshoot, etc.) y soluciones, con el paso de las décadas, más acotados (marco de referencia de dos centurias: del 1900 al 2100). La revista Science & Vie (junio, 2019) recopiló también estudios sobre colapsos que usan más 51 variables ecológicas, climáticas, sociales, políticas, económicas, culturales, etc. El doctor Miguel Fuentes, por su parte, confundiendo necesidad con posibilidades históricas, hace apología de un colapso deseable, reaccionario, a través de un escenario unívoco y fatal necesario, ‘cuanto peor, mejor’, tal es la divisa epistemológica vuelta ontología material. Pero resulta que las ciencias también son el estudio de la complejidad y las contingencias de los sistemas dinámicos, y la política es el arte de la acción humana y la ciencia de las polis sociales, en medio de determinaciones históricas y oportunidades contingentes.

El Dr. Miguel Fuentes echa mano entonces de modelos climáticos como el Handy y predictivos computarizados, ensemble forecast y positive feedbacks climáticos, una serie de pronósticos doomers[22], flujos y stocks, overshoot, etc, se trata de una usanza interesada, política y burda. Además, Miguel Fuentes se inspira en autores como Mark Lynas[23] y su libro Seis grados: nuestro futuro en un planeta más caliente (2007), premio a la divulgación científica[24]. De hecho los esquemas argumentativos de Fuentes siguen la línea de posibles escenarios en 1°C, 2°C, 3°C, 4°C, 5°C y 6°C grados. A continuación, mostramos los recuadros de los escenarios hipotéticos que propone Miguel Fuentes para el colapso civilizatorio inevitable, con cierto sesgo centurista acelerado.

 

TABLA 1.JPG

TABLA 2.JPG

TABLA3.JPG

Vid. Al filo de una catástrofe ecológica inminente. Notas en torno al posible colapso del capitalismo y la necesidad de una revolución social cayendo en el abismo, II Parte: Calentamiento global, modelos y analogías históricas. O una aproximación inicial a algunos escenarios, 2015.

TABLA 4.JPG

Vid. El Calentamiento Global como Horizonte Cataclísmico de la Historia: Notas para un Marxismo Colapsista, III. Crisis ecológica y proceso social durante la fase precolapso, 2018.

TABLA 5.JPG

 

Vid. ¡La Revolución Socialista ante el abismo! Por una Segunda Conferencia de Zimmerwald para enfrentar el desastre planetario!, Tendencia colapsista y posibles puntos de divergencia histórica (b), 2019 (versión ampliada).

 

TABLA 6.JPG

Respecto a los pronósticos, surgen al menos 4 hipótesis, ya que puede haber otras combinaciones y posibilidades históricas acotadas:

Hipótesis 1) El IPCC (Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático) y la ONU, hacen ideología de que podríamos alcanzar los 4 grados. En realidad apenas pasaremos 1.5°C o 2°C grados o menos, ellos lo presentarán como un logro de la sostenibilidad. Si según el Informe 2018 del IPCC, el incremento por década es de 0.2°C grados, a finales del siglo XXI será +2.4°C. Habrá una nueva revolución energética verde y una cuarta revolución industrial, en curso o no. Visión de un capitalismo democrático en lo ecológico y social barbárico.

Hipótesis 2) Sobrepasaremos la línea catastrófica en dos o tres décadas, y el efecto climático será irreversible de 2°C a +6°C grados, colapsismo burgués y pequeñoburgués puro de Miguel Fuentes y compañía. Una espiral de retroalimentaciones positivas (positive feedbacks) climáticas y ecológicas, etc. Postura de reformismos menores y ultra izquierdismos. Milenarismo y centurismo.

Hipótesis 3) Es probable que, debido a la no reducción de gases contaminantes CO2 de la industria capitalista y su tasa de ganancia, así como lo desfavorable de la correlación de la lucha de clases, sobrepasemos inicialmente el 1.5°C e incluso los 2°C grados. Pero la lucha procesual de clases a muerte, se dirimirá en minimizar o maximizar la barbarie del calentamiento global y la desigualdad social multimodal, del actual 1°C grado a temperaturas medias globales superiores. De manera que el proletariado (el cual no desaparecerá, como dicen los reaccionarios colapsistas) junto a sus aliados populares, tendrá las últimas oportunidades de vencer antes de los 6°C grados o en su defecto de que triunfe la barbarie y sus fuerzas destructivas. Esta es la postura enarbolada por el marxismo obrero revolucionario y materialista dialéctico, es decir, el socialismo científico.

Hipótesis 4) El capitalismo está infundiendo miedo climático a las masas, para iniciar una destrucción colosal de fuerzas productivas e iniciar un nuevo ciclo de acumulación del capital con energías renovables y limpias, de los que la izquierda debe presionar independientemente y tener una responsabilidad histórica. En efecto, habrá una nueva revolución energética verde y cuarta revolución industrial. Luego, este sistema podrá sortear la crisis climática y mantener estable las temperaturas, con un control democrático y de recursos, si se profundiza la lucha democrática, de manera que seguirá la lucha de clases por 500 o mil años, hasta que el proletariado derroque a la burguesía y cree una sociedad socialista.

Esta última hipótesis de capitalismo democrático y barbárico, es mantenida por el marxismo oportunista (y un sector revisionista), el etapismo neo stalinista (reedición de la revolución por etapas), el reformismo procapitalista (esquemas Timing, DOFA) y el neoreformismo de figuras tales como: Maís País-EQuo de Iñigo Errejón[25], Emilio Santiago y Héctor Tejero[26], Green New Deal Ocasio Cortes – Bernie Sanders, Unidas Podemos, etc.

La agencia humana y sus clases, nos dice Miguel Fuentes, solo pueden actuar plenamente en el escenario post-colapso. Las etapas precedentes (pre colapso y colapso) solo sirven para gestionar, luchar y amortiguar, pero no para detener el colapso o evitar la catástrofe. El tipo de revoluciones “anticapitalistas” que propone el Dr. Fuentes para este proceso abismal, de una minoría contra la mayoría (toda una inversión histórica: una contrarrevolución), las veremos más adelante (véase capítulo 4). Por ahora, valga señalar que la Mega Máquina Capitalista, reificada como el que más, repercutiría en el cambio climático antropogénico, iría al colapso imparable en modo piloto automático de barbarie con las metáforas colapsistas múltiples o tragedias tales como: el Titanic, el Arca de Noé, un Carro imparable, Tren al abismo, la Barca de los Locos del Unabomber, la Serpiente auto-coprofagia de Sloterdijk o Isla autofagia y caníbal, el ballenero Essex[27], etc., etc.

Para Miguel Fuentes y los colapsistas, las condiciones objetivas realmente existentes y agravadas de de la crisis sistémica capitalista en todos los órdenes (ambiental, económico, energético, político y social, etc.) no son las premisas objetivas ni subjetivas de la revolución socialista y la posibilidad de vencer a los ricos, sino la antesala y nexo necesario de algo peor y negativo. El colapso civilizatorio y el triunfo inicial de la contrarrevolución, son las consecuencias inevitables de esta crisis civilizatoria: los golpes de la naturaleza y las clases dominantes, juntos, al menos en las fases iniciales del pre-colapso y el colapso, son una verdad revelada del futuro cercano y no hay poder humano ni natural ni divino que lo detenga.

La acción humana reemergería, como ave Fénix, luego del golpe, en el tránsito procesual del colapso al post-colapso, en menor posibilidad el pre-colapso, luego de la catástrofe y el abismo en curso, donde estaría la continuación de la guerra de clases post-moderna, una nueva disputa revolucionaria de sujetos sociales y políticos, totalmente nuevos. He aquí un error metodológico de Miguel Fuentes y los colapsistas: el consuelo del pecado y el castigo del colapso socioecológico como avance objetivo, es decir, toda una filosofía de la historia. Tener la historia escrita de antemano y saltarse etapas de lucha procesuales de décadas, es algo típico de los análisis colapsistas. Pese a las profundas diferencias metodológicas y programáticas, concordamos en algo con Miguel Fuentes, cuando escribe lo siguiente:

En el caso del capitalismo industrial, la importancia estructural de las condiciones de reproducción ecológica del Holoceno, relativamente fijas desde el origen de las primeras civilizaciones hasta hoy, sería incluso mayor a la conferida hasta ahora por la teoría marxista a la relación capital-trabajo en la consolidación en este modo productivo. Esto se debe, entre otras cosas, a que habrían sido precisamente las condiciones ecológicas holocénicas las cuales habrían permitido el tipo de explotación (exponencial) de los recursos naturales y energéticos sin la cual el capitalismo moderno habría sido imposible. Lo anterior supone, por lo tanto, una ampliación-corrección de la comprensión marxista del ámbito económico como factor determinante en última instancia del desarrollo capitalista, ocupando por el contrario la infraestructura ecológica del sistema industrial la posición realmente fundante (obnubilada en el pasado por la existencia de un marco climático relativamente estático) en la evolución (y sobrevivencia) de este modo de producción[28].

Como materialistas dialécticos, cuando decimos determinismo natural-ambiental no estamos negando la poderosa determinación objetiva de las leyes naturales (físicas, geológicas, climáticas, biológicas, etc) y los fenómenos de la naturaleza sobre nosotros y nuestra historia social. No somos parte del revisionismo subjetivista que concibe la lucha de clases y el desarrollo (evolutivo, involutivo, revolucionario) de las sociedades humanas, de modo puramente antropocéntrico y antropológico, esto es, sin relación alguna con las fuerzas productivas, entre ellas, la fundamental, la naturaleza. No creemos que la economía sea la única y última determinación, la ecología en sentido amplio o las ciencias de la tierra y el universo, también lo son. Por esta razón, ahora podemos comprender el sentido integral de lo que Marx y Engels llamaban  la acción recíproca de causalidades (o estructuras-sistemas: ideológicas y materiales) y la última instancia de producción y reproducción de la vida real[29]. De hecho, la realidad bio-geo-física, determina absolutamente todas las sociedades humanas y no humanas, no solo de nuestro planeta, sino del universo que es materia diversa y en algunos lugares cósmicos donde haya vida.

Pero la lucha de clases inter-humana también tiene un efecto causal recíproco relativamente sobre sí misma y sobre el medio ambiente, es decir, sobre el curso de la historia social nuestra, que es social y a la vez natural. La crisis socioecológica (o sistémica) del capital es real, pero su desenlace reaccionario y regresivo no es inevitable, podemos evitarlo o al menos minimizar el impacto del colapso del capitalismo realmente existente y finito, sus daños irreversibles y secuelas irreparables del proceso de barbarie en curso. ¿De qué modo? Luchando por el socialismo, en un desenlace contradictorio con una salida revolucionaria progresiva de la revolución permanente y el conflicto contradictorio con la naturaleza. A sabiendas que la barbarie está provocando algunos cambios ecológicos irreversibles y pérdidas de vidas irrecuperables, aumentando los plazos regenerativos y tragedias múltiples. Tal es nuestra apuesta obrera y socialista que es anti-colapsista y anti-catastrofista (en el sentido peyorativo, mas no en sentido ortodoxo marxista clásico[30]), porque si bien es inevitable la transitoriedad del modo de producción capitalista y su colapso, es contingente su resolución (progresiva o regresiva) hacia el socialismo o hacia el barbarismo (sociedades clasistas o extinción humana).

El señor Miguel Fuentes, más que un pregonero del determinismo científico, es un mecanicista. Lo decimos porque los materialistas pregonamos un determinismo dialéctico científico que incluye la libertad y la liberación, el azar y el caos, la anormalidad, la contingencia y la revolución; junto con la necesidad, las leyes invariables y procesos naturales, las imposibilidades, la limitaciones y continuidades, sobre-determinaciones e inacciones, etc.

El mecanicismo es la ideología colapsista que nos condena sin luchar para evitar un desenlace negativo del colapso del capitalismo civilizatorio, ese sí inevitable, como todo modo de producción. Antes  bien se hace mella de una espera pasiva ante la posibilidad de barbarie cualitativa, vuelta ahora una necesidad natural e histórica…un quietismo contrarrevolucionario, a todas luces, sin las mediaciones políticas y sociales, sus resortes reales de acción humana. En suma, una serie de procesos desdibujados por la ideología que se presenta como materialista pero que en este punto es idealista, se torna en su contrario.

El análisis o diagnóstico de la crisis multimodal del capitalismo de Miguel Fuentes deviene entonces en una burda apología reaccionaria por un colapso deseable y un pronóstico derrotista del advenimiento del colapso civilizatorio y sus colosales efectos negativos. El autor hace mella de esto mediante la construcción de una narrativa ideológica (propia de la intelectualidad media y alta, enajenada del resto de la humanidad, de sí misma y por tanto de la naturaleza) de lo que pasará después y de la reactivación de la acción en ese escenario. Se obvia entonces el presente de lucha de clases y sus tiempos-plazos-etapas-procesos, no prefijados de antemano su desenlace.

La posibilidad y pronóstico de Miguel Fuentes, como la de otros científicos sociales y naturales del mundo, catalogados como los más catastróficos (o doomers[31], ya que Fuentes se casa más con ellos, no con el IPCC y la ONU, aunque explota sus alarmas), es una entre otras. El socialismo científico y los trabajadores y sus aliados populares deben luchar, procesualmente, contra dicha deriva histórica reaccionaria y posible.

 

 

III. Revisionismo post-marxista y derrotismo eco-nihilista: punto de vista de la clase media radical posmoderna

 

FOTO 7

Pasemos ahora al problema de la teoría revolucionaria materialista y la crítica colapsista del marxismo, adjetivado como ‘industrialismo’, ‘ideología industrialista moderna’, ‘teleología productivista’, ‘mesianismo obrero’, ‘mecanicismo economicista’ propio de la ‘física clásica’ newtoniana, etcétera.

Vladimir Lenin señaló que los enemigos de clase de la teoría científica anticapitalista, primero lucharon abiertamente contra ella en el campo de la ciencia, la política, los medios de comunicación, la religión y la cultura, por representar los intereses objetivos y subjetivos de la clase trabajadora. Luego trataron de luchar contra las armas del marxismo, insertándose en sus propias filas, hablando a nombre del mismo, a esto le llamaría revisionismo: “El socialismo premarxista ha sido derrotado. Continúa luchando ya no en su propio terreno, sino en el del marxismo, como revisionismo…El carácter inevitable del revisionismo está determinado por sus raíces de clase en la sociedad actual. El revisionismo es un fenómeno internacional”[32], tal como lo es hoy la nueva ola colapsista global.

Este parece ser el caso del Sr. Fuentes, pues nuestro intelectual busca plantear un “nuevo marxismo, nueva época” (le llama «Marxismo mutante», en honor a Mad Max y el arte distópico de ciencia ficción), el cual está en todo su derecho en fundamentar, en contra de todos los marxismos existentes de la modernidad y la contemporaneidad, y los izquierdismos históricos tradicionales. En términos leninistas, el colapsismo de Fuentes y otros mosqueteros se trataría de una nueva forma de “revisionismo de izquierda”, en el fondo antimarxista, que sigue a su modo los vientos de los post-marxismos después de la restauración capitalista de los 90’s del siglo XX y la profundización de la barbarie eco-social y la crisis capitalista, hasta nuestros días. Proceso que ha hecho surgir un cúmulo de nuevos socialismos utópicos por doquier: decrecentistas[33], ecosocialistas, colapsistas y primitivistas, comunalistas populistas y humanistas, autarquistas, neoanarquistas, etc., los cuales se alzan victoriosos sobre el cadáver stalinista y sobre la hegemonía reformista (castrochavista, posneoliberales, neoreformistas y Green New Deal’s, etc.). Frente a estas oleadas y olas, de nuestra parte, estamos en nuestro derecho de remar a contracorriente y examinar el grado de validez de los aportes y críticas “correctivas” de Miguel Fuentes al Marxismo, ésta última, la más revolucionaria dialéctica de las teorías-praxis de liberación.  Pasemos a verlas.

La teoría posmoderna de Miguel Fuentes nos habla de una era post-moderna, una auténtica posmodernidad-contemporaneidad, ahora sí real y objetiva, no ideológica (como François Lyotard y los franceses postestructuralistas), signada en el colapso, no capitalista…sino civilizatorio:

La Revolución [con mayúsculas] ha muerto. El Socialismo moderno ha fracasado…y el comienzo de una era post-moderna de colapso civilizatorio y derrumbe social planetario es inevitable…[34].

Una de las ideas claves defendida en esta publicación sería que las bases teóricas y políticas del marxismo clásico (y la de todos los programas políticos derivados del mismo) habrían sido pensadas y elaboradas en el marco de una época histórica (modernidad) y geológica (holoceno) distinta a la que estaría comenzado a desarrollarse hoy, signada por la inminencia de un escenario histórico-epocal súper catastrófico caracterizado por el establecimiento de una nueva realidad planetaria. A partir de aquí, ante la perspectiva post-moderna del avance de una serie de fenómenos híper destructivos tales como el inicio de la VI extinción masiva de la vida terrestre y la época del Antropoceno, se plantea la importancia de comenzar un proceso de reflexión teórico-programática y política urgente de cara a los desafíos de la gran crisis civilizatoria que se aproxima, esto último destacando la necesidad imperiosa de la creación de un nuevo marco programático marxista adaptado para la nueva era de colapso planetario que ya ha comenzado a dar sus primeros pasos[35].

Creemos así, por lo tanto, que con el objetivo de prepararnos ante el posible apocalipsis ecológico-civilizatorio al cual podríamos estar aproximándonos, apocalipsis que como hemos dicho podría implicar la necesidad de llevar la lucha por un horizonte comunista hasta un escenario (ahora sí) “post-moderno”, nos veremos obligados a echar mano de todos los “recursos programáticos” de la tradición revolucionaria y de la lucha de clases en su historia”[36].

En una entrevista al ecosocialista franco-brasilero Michael Löwy, lo mismo al ex Trotskysta argentino y hoy decrecentista, Luis Torres Fierro[37], Miguel Fuentes plantea una pregunta retórica donde replantea el sentido materialista del “El fin de la Historia y el último hombre” (1992) del politólogo estadounidense Francis Fukuyama, inquiriendo lo siguiente:

“Algunas de las ideas-fuerza más importantes que la intelectualidad capitalista integró en su programa ideológico a fines del siglo pasado fueron los conceptos de “fin de la historia” y “fin de la lucha de clases”. Dejando a un lado el evidente triunfalismo capitalista que acompañó el desarrollo de estas ideas durante los 90’s…¿pueden considerarse hoy aquellas, de cara al posible eco-suicidio planetario que podría traer consigo la crisis ecológica, como verdaderas “intuiciones teóricas” (inconscientes) de la clase capitalista con relación a la dinámica auto-destructiva (terminal) que se abría con el ciclo neoliberal? ¿Es hoy el peligro del “fin de la historia” un peligro real?”[38].

Las aportaciones y discusiones que el colapsismo post-marxista de Miguel Fuentes y otros colapsistas traen a colación, las podemos resumir en al menos cuatro puntos de crítica al “Marxismo clásico” y todas sus derivaciones modernas. Por supuesto, para la dialéctica materialista, no hay verdades ni falsedades absolutas, la relatividad de los enunciados y los hechos existe. El revisionismo colapsista tendrá algunos puntos de verdad relativa, de los que el marxismo puede enriquecerse y transmutar, revolucionarse sin abandonar su esencia, la de ser una teoría-praxis revolucionaria de la liberación proletaria y humana, a la vez que una visión científica integradora y materialista del universo y el planeta Tierra.

1) Sobredeterminación ecológica-natural-ambiental de la economía y la historia humana.

El cambio climático antropogénico y la crisis ecológica, ha reactualizado el poderío que tienen las leyes y los procesos naturales sobre las sociedades humanas, lo cual muestra más que nunca la vigencia del materialismo dialéctico. El problema es cuando la sobredeterminación ambiental es una forma doomer y deviene en un burdo mecanicismo a-humano, sin ninguna mediación social e histórica, que es el abismo en que Miguel Fuentes cae (véase capítulo I).

2) Leyes de la física clásica, ciencias contemporáneas y leyes de la historia social contemporánea.

Fuentes señala que el marxismo sigue rezagado respecto a las ciencias contemporáneas y que, por tanto, está atrapado, entre otras, en los postulados de la física clásica newtoniana y las ciencias modernas. Las imágenes de espirales ascendentes, regularidad de la ley del valor y de la lucha de clases, la supuesta ineluctabilidad mecánica de la victoria del socialismo, los modelos de crecimientos, etc, son muestras de ello. A esto el autor opone la física cuántica y teoría de cuerdas, la cosmología y la física teórica, los fenómenos tales como: los agujeros negros[39], los agujeros de gusano, tiempos múltiples y cuatridimensional, los modelos climáticos y ecológicos, que plantean una dialéctica compleja del funcionamiento de lo real, mucho más rica y materialista, del que el marxismo se debería alimentar. El materialismo, diría Engels, avanza con cada nuevo conocimiento de las ciencias de la naturaleza y las ciencias de la sociedad.

3) Senilidad y degeneración de la clase obrera industrial y nuevo sujeto revolucionario: imposibilidad de la revolución socialista y la sociedad socialista hiper-tecnológica.

Mucha tinta y letras virtuales han sido derramadas acerca de si Marx y Engels, consciente o seguramente de manera inconsciente, reflejaron las condiciones decimonónicas materiales en su pensamiento, proyectando un cierto optimismo tecnológico y progreso ascensional por una sociedad socialista hiper-industrializada y en abundancia material (metáfora Cornucopia). Lo mismo también podría decirse de los grandes maestros del socialismo en el siglo XX: Lenin y Trotsky. Para Miguel Fuentes, el imaginario socialista dominante de los últimos dos siglos, ha planteado la socialización de la industria y el aparato productivo existente en función de las necesidades humanas bajo una lógica desarrollista-productivista de un “menos a más”, una proyección hiper-tecnológica propia de la imagen de una civilización compleja.

Este sentido común, pareciera entonces no solo ser la sombra de la lógica de crecimiento del capital, sino también pareciera estar totalmente desinformada de las fuerzas destructivas y la regresión civilizatoria de las fuerzas productivas, debido a un colapso socioecológico. La clase obrera, hermanada con el capital, dice Miguel Fuentes, sería una clase social consumista, acomodada a la industria de los hidrocarburos y el high tech, que a pesar de las duras luchas libradas por su nivel de vida, no habría vencido a la burguesía ni ésta la habría derrotado. Existiría una suerte de senilidad de las clases fundamentales de nuestra sociedad, degeneración y su derrota interclase por la implosión del colapso (véase capítulo I), que ninguna revolución social, tecnológica, energética, etc., ni contrarrevolución, a estas alturas históricas, podría detener (véase capítulo III).

El colapsismo “socialista” de Miguel Fuentes, si bien pudiera hacer parte de las corrientes anti-industrialistas o escépticas hacia el progreso, no obstante, no es partidario de un primitivismo anarquista sino de un comunismo tribal posmoderno, que se vale de la tecnología para hacer frente al caos climático y las rudas condiciones materiales de existencia. Para él, una sociedad comunista de estas características inéditas, respecto al capitalismo y sistemas anteriores, es tanto una consecuencia catastrófica de la barbarie como una deseabilidad ecológica de su psique, al poner un signo de identidad y equiparable entre capitalismo, socialismo moderno e industrialismo antiecológico. Todo esto está mediado por el balance del stalinismo, el cual fue una muestra antiecológica de esto.

Un marxista contemporáneo puede contemplar la imposibilidad material de una sociedad socialista clásica pero también una sociedad socialista primitiva. Pero de ahí a plantear un comunismo tribal post-moderno, como la única posibilidad material de una  sociedad post-capitalista, media un abismo metodológico. No por no caer en fantasías tecnologicistas vamos caer en la hondura de una ideología colapsista, primitivista o neo futurista, igual de fantasiosa.

FOTO8.JPG

Vid. El incendio de Notre Dame como augurio de colapso. Entre el derrumbe del capitalismo, la fantasía socialista moderna y la necesidad de un marxismo mutante, 2019.

4) Desarrollo de la intuición teórica marxista de la barbarie: colapso.

Al parecer, el 20 de diciembre de 2017 Miguel Fuentes Muñoz dio una conferencia en la University College London, junto al profesor Dr. Francisco Diego Fras, titulada “Climate Change, Marxism and Collapse: The possibility of collapse from a marxist perspective: Marx, Luxemburg and Benjamin”. En la convocatoria, señala lo siguiente:

Aquí se afirma que el concepto de colapso, generalizado dentro de la tradición marxista como la “posibilidad de barbarie/barbarismo” (en oposición al socialismo), debe entenderse desde ahora, lejos de ser un problema teórico, como uno de los problemas estratégicos más fundamentales de la historia de la teoría revolucionaria[40].

La perspectiva del colapso ha sido una parte habitual de las discusiones intelectuales y artísticas en la civilización occidental: por ejemplo, en el caso del estallido de la Primera Guerra Mundial y la declaración de la pensadora polaca Rosa Luxemburg: “Socialismo o barbarie”…Esta conferencia tratará de descubrir cómo la noción de cambio climático ha reemplazado cada vez más los “discursos de colapso” anteriores, por ejemplo, el peligro de una guerra nuclear durante la Guerra Fría[41].

Nuestro antropólogo chileno define al colapso no (solo) como la transitoriedad y caída del capitalismo en tanto que modo de producción histórico y finito, sino como el desplome toda sociedad compleja, en particular la civilización moderna, insostenible como sociedad tecnológica. Un desplome que será fruto causal no de una revolución, sino de agudos problemas ecológicos y sociales, ya políticamente intratables e irreversibles, que llevarán a una implosión, autodestrucción o derrumbe intrasistémico, al colapso civilizatorio:

¿Qué tiene de especial el capitalismo en comparación con otras sociedades complejas tales como el Imperio Romano, la Sociedad Maya Clásica, la Dinastía Han, el Imperio Gupta y muchas otras a lo largo de la historia como para ser totalmente “inmune” a un fenómeno de colapso? ¿Quizás su avance tecnológico? ¿Se olvida acaso Löwy que, más allá de los fenomenales avances técnicos del capitalismo en una serie de esferas, aquel sigue poseyendo prácticamente la misma base productiva-energética que aquella que tenía hace dos siglos? ¡La misma vieja locomotora de hace dos siglos que, a pesar de poseer en sus compartimientos superiores laboratorios de nanotecnología, satélites y tecnología de GPS, sigue necesitando de los mismos “producto de plantas” de hace doscientos años (entre otros el carbón, el gas y el petróleo) para moverse! Y pueden mencionarse aquí, asimismo, los resultados de un reciente estudio financiado parcialmente por la NASA y liderado por el matemático Safa Motesharrei en el cual, realizándose una proyección del curso de la sociedad industrial actual a partir de la aplicación de un modelo predictivo HANDY, se muestra como esta última se estaría dirigiendo, aceleradamente, al colapso. La razón de esto se encontraría en la combinación de algunos factores tales como la sobreexplotación de recursos, el cambio climático, la existencia de una elite demasiado rígida y la desigualdad extrema. Es prácticamente imposible que la sociedad capitalista actual, tecnológica y económicamente atrasada para enfrentar los peligros de envergadura geológica-planetaria que se nos avecinan, siga subsistiendo ante un escenario de crisis ecosistémica generalizada como aquella que estaría a punto de producirse. Debemos tener en cuenta aquí, asimismo, que una vez que las defensas que tiene el sistema capitalista para sostenerse ante una crisis comiencen a fallar, será la propia complejidad de este sistema la cual podría volverlo mucho más vulnerable ante un potencial fenómeno de colapso. El caso de la caída del Imperio Romano es un ejemplo de lo anterior”[42].

[A] lo que aludiría este concepto (colapso) sería, en última instancia, al fin drástico de una tradición cultural y cosmovisión compartida y su reemplazo por otra nueva, esto último acompañado generalmente por una aguda transformación de las estructuras políticas y sociales imperantes […] En el caso del concepto de colapso, este podría visualizarse, tal como ya señalamos, al modo de un proceso de destrucción o derrumbe generalizado (no superación) de las estructuras económicas, sociales, políticas y culturales existentes en el marco de una sociedad dada, aquello dando por resultado un quiebre terminal al nivel de su evolución histórica. […]”.

“Debe señalarse, sin embargo, que la probabilidad de un colapso inminente no se presentaría al modo de una mera réplica de aquellos ocurridos con otras sociedades en el pasado, los cuales tuvieron generalmente un carácter más bien local o a lo sumo regional. Por el contrario, dadas las características del actual sistema económico y político global, un colapso civilizatorio tomaría hoy la forma del primer colapso planetario de la historia, planteando además la posibilidad, tal como ya se ha indicado anteriormente y considerando la magnitud de los peligros asociados a la actual crisis ecológica, energética y de recursos, de la extinción misma de nuestra especie”.

“La direccionalidad histórica de un fenómeno de colapso podría comprenderse así, entre otras cosas, como un movimiento en cual al menos una de sus trayectorias centrales se desplazaría no siguiendo un curso tradicional desde el presente hacia el futuro, sino que (en tanto regresión histórica) en un sentido contrario; es decir hacia el pasado. Sería justamente este “desplazamiento inverso” del proceso social: una especie de re-proyección del pasado (o de algunas de sus dimensiones históricas) en un contexto futuro, lo que se hallaría en la base del tipo de involución civilizatoria que traería aparejado un derrumbe capitalista como el planteado durante este siglo. La conceptualización de un desplazamiento histórico temporal “negativo” (desde presente hacia el pasado) sería a su vez el contenido último, basal, de la comprensión marxista del término de barbarie”.

“En términos de la lucha de clases, la perspectiva de un colapso civilizatorio se presentaría así, en tanto materialización histórica de un horizonte de barbarie y como opuesto dialéctico de la posibilidad socialista, al modo de una apertura o portal epocal asociado a una potencial “reactualización” de formaciones económico-políticas ya caducas; es decir, previamente superadas por el desarrollo histórico. La base material de este fenómeno se encontraría, entre otras cuestiones, en el ya señalado proceso de degradación terminal de los sostenes de la vida moderna y la escasez productiva de recursos que debería acompañar el empeoramiento de la crisis ecológica mundial y un próximo derrumbe planetario. En su calidad de movimiento de cancelación del progreso social, un colapso civilizatorio capitalista se relacionaría entonces, por lo tanto, a la maduración de condiciones objetivas diametralmente opuestas a aquellas que habrían permitido hasta hoy el desarrollo de una posible transición socialista, asociándose por el contrario con una potencial reedición en el escenario histórico de todas las formas de barbarie del pasado (esclavismo, servidumbre, feudalismo, etc.), aunque esta vez recreadas en un contexto de crisis civilizatoria futura[43].

El pensamiento marxista ha contemplado la barbarie como un proceso futuro, esto para el peor de los casos, la tradición stalinista y socialdemocratizante, la más equivocada vulgata, de una barbarie etérea, indeterminada y en suspenso disyuntivo («o», «V») que todavía no se ha dado en la historia (haciendo elogios del progreso capitalista), un error metódico idealista garrafal.

En el mejor de los casos, el marxismo revolucionario ha concebido la barbarie como un proceso presente en curso y dinámico, desigual y combinado, producto de la última fase imperialista del capital y de la lucha de clases, sin resolución definitiva prefijada: victoria o fracaso del socialismo, ipso facto, de la humanidad y su existencia.

Por último, se ha visto desde el marxismo la barbarie como una rememoración analógica del presente del sistema con un evento pasado catastrófico (vg. colapso Imperio Romano, conquista de América 1492, genocidio indígena y esclavitud, etc.). El contenido de la barbarie ha estado mediado y ha sido llenado principalmente por procesos objetivos de la realidad social y ahora natural tales como: las grandes guerras imperialistas, las guerras interburguesas, los bombardeos nucleares, las nuevas guerras; las grandes desigualdades sociales y penurias de las masas; la degradación cultural y moral en todos sus ámbitos; recientemente, la crisis ecológica y el cambio climático.

Por todo lo anterior, Miguel Fuentes nos dice un enunciado verídico: “La perspectiva de un colapso civilizatorio adquiere para las organizaciones de izquierda una importancia teórica y estratégica central ya que representa una situación, tal como hemos remarcado en secciones previas al discutir la gravedad de la crisis ecológica, no considerada en profundidad por ninguna de las corrientes de pensamiento revolucionario de los siglos XIX y XX […] En el ámbito del marxismo…la mayoría de las tendencias adscritas a esta escuela teórica…han excluido casi totalmente de sus reflexiones el papel de la crisis ecológica y energética mundial como vectores de su pensamiento estratégico…no han logrado integrar la perspectiva de un posible colapso civilizatorio durante el futuro cercano en sus discusiones centrales, lo anterior al modo de un problema estratégico-práctico y no meramente teórico-hipotético[44].

A partir de conceptos como el de fuerzas destructivas, progreso destructivo, fractura metabólica, capital imperialista, dialéctica negativa, barbarie, razón instrumental, deshumanización, fascismo y holocausto, crisis de dirección como crisis de la humanidad, crisis capitalista y crisis civilizatoria, etc., el pensamiento marxista ha tematizado y contemplado, aunque de modo muy insuficiente y precario, la barbarie desde las fases de: (i) explotación exacerbada del capital al humano laboral, los animales y la naturaleza terráquea, (ii) la regresión civilizatoria y sociedades menos complejas, hasta (iii) la extinción humana y ecológica de otras especies. La degradación material y cultural humana, el genocidio antropológico y el ecocidio planetario.

Por esta razón, si queremos ser radicalmente materialistas dialécticos, el socialismo científico no le debe ser difícil desarrollarse y contemplar críticamente la plausibilidad material de hipótesis arqueológicas, antropológicas y climáticas más recientes sobre el susodicho colapso civilizatorio o fenómenos de destrucción ambiental y social, a lo largo de la historia. Claro está, sin que por ello el diagnóstico no objetivista implique capitular a la psique y política burguesa resolutiva ante dicho proceso contradictorio de colapso del capital-sistema, en los que lamentablemente incurre el colapsista chileno Miguel Fuentes Muñoz.

El autor enarbola una grandiosa y correcta divisa materialista: Hasta ahora, los marxistas no han hecho más que interpretar de diversos modos la barbarie…¡pero de lo que se trata ahora es de derrotarla![45]. Pero una vez vayamos avanzando, en el fondo nuestro colapsista demagogo deseará fervorosamente que se profundice el barbarismo capitalista, antes que buscar derrotarlo o contenerlo, con planteamientos cercanos al fascismo. Esto es cierto así Miguel Fuentes Muñoz se auto exculpe y se escude en un mentado objetivismo de una ‘crisis inevitable’ de la civilización moderna, tan odiada por la clase media radical posmoderna y precaria, un colapso civilizatorio capitalista en su resolución inicial negativa/regresiva. Pasemos a este penúltimo punto álgido, que desnuda al autor, antes de finalizar con la rebelión popular chilena y el programa de acción.

 

 IV. Ecofascismo de izquierda y neo-stalinismo ecológico:

Propuesta política “comunista” colapsista y programa reaccionario

 

FOTO9.JPG

 

Pese a todo lo dicho y el panorama siniestro, desolador, apocalíptico, la inminencia de colapso civilizatorio…hay un “principio de esperanza” post-Bloch en el colapsismo nihilista del señor Miguel Fuentes. El autor no promueve la extinción de todo el género humano, ni más faltaba, como sí parece insinuar un extincionismo misantrópico de corte ecológico deshumanizado (ejemplo: VHEMT). Aunque de todos modos, Fuentes sí desee la destrucción de la civilización moderna, así como la depuración y regresión de la población humana a un mínimo (i.e. antinatalismo, etc.).

En la “teoría política” ecológica de Miguel Fuentes, luego de una labor nihilista, de vaciamiento de las ideologías modernistas y el abismo, hay lugar para una “utopía comunista” de una nueva sociedad y la posibilidad de su realización histórica, eso sí, para una ínfima minoría superviviente. El autor lo denomina la última escatología de la historia, un camino contradictorio de lucha de clases y programático, para llegar a este estadio civilizatorio post-colapso, que será comunista o no será, en el sentido ontológico más desgarrado. No todo está perdido…nos dice el profeta obscuro…hay una alternativa…así sea un punto isleño rojo en un mundo caótico negro de desolación, tinieblas y obscuridad, ya perdido para la mayoría de la humanidad. La redención comunista será para una minoría humana, la mayoría humana habrá de pagar el precio por su pecado de no haber sepultado al capitalismo moderno y su civilización decadente y contaminante, por no haber mandado al averno a la burguesía, antes del siniestro colapso civilizatorio.

Finalicemos entonces con el problema de los escenarios de transición del capitalismo, el proceso del colapso civilizatorio y el programa de lucha ante el mismo. Lo primero que habría que decir es que, para Fuentes, siendo coherente con su análisis objetivista del colapso, miles de millones de masas perecerán a causa del mismo y habrá una imposibilidad sistémica de una liberación anticapitalista de la mayoría y de la consecución de una sociedad socialista industrial-compleja. No podrá ser posible una sostenibilidad material de la actual masa demográfica y su modo de vida, tan solo será posible sobrevivir y liberarse una minoría ilustrada, popular y obrera, por el peso del proceso de barbarie. Basta ver los siguientes enunciados ligeros y categóricos, de suma frialdad y deseabilidad, donde sin inmutarse el intelectual Miguel Fuentes reitera este escenario catastrófico contra-revolucionario y la lucha comunista acotada dentro de este. Una época, totalmente nueva, a la psicológicamente habrá que adecuar la estrategia-programa y prepararse para este nuevo conflicto social entre los hombres y de éstos con la naturaleza:

En pocas palabras, la situación de escasez crónica de recursos que se avecinaría en el futuro cercano implicaría, lisa y llanamente, que un sector importante de la población mundial se encontraría ya, literalmente, perdida (muerta), esto incluso en un contexto futuro cercano de reorganización socialista del sistema económico[46].

Si tienes 100 explotados ante un proceso de colapso civilizatorio inevitable, 80 de los cuales están condenados por un escenario de escasez absoluta de recursos a la muerte inmediata, 15 a convertirse en “zombies” (es decir en entes incapaces de asegurar su sobrevivencia sin poner en riesgo la de otros) y 5 de los restantes con los recursos necesarios para asegurar su sobrevivencia (pero no la de otros) y seguir desde allí luchando por la construcción del horizonte comunista…esto significa que, para ser capaces de asegurar la victoria de esta sociedad comunista hipotética, estos 5 explotados deberán, luego de haber exterminado con todas las castas explotadoras acaparadoras de recursos [minoría capitalista-imperialista], acabar con los 15 “zombies” restantes (es decir todos aquellos explotados y oprimidos [ojo, la mayoría del lumpen proletariado, la clase obrera y los sectores populares], que también podrán sobrevivir, pero a costa de una degeneración de su condición y existencia social).

Bien, esta es, precisamente, la realidad futura de la lucha comunista.

En otras palabras…una realidad muy distinta a aquella planteada durante la época moderna en la cual los 100 explotados, unidos, podrían haber luchado por imponer un sistema comunista basado en la abundancia de recursos [metáfora Cornucopia]: es decir, una sociedad [socialista compleja y tecnológica] que podría haber constituido, efectivamente, una respuesta de desarrollo y progreso para todos los explotados y oprimidos del mundo[47].

En diálogo con un exponente del decrecimiento y el peak oil, el científico español Antonio Turiel, así como con el ecosocialismo del filósofo neo-mandelista franco-brasilero, Michael Löwy, el colapsismo caníbal de Miguel Fuentes, sostiene sin inmutarse lo siguiente, sin despertar una indignación antifascista y furibunda de sus interlocutores:

No se trata de discutir aquí cuál es el nivel de calentamiento global que los humanos pueden soportar en tanto individuos. Es más simple que eso, se trata de saber a partir de qué rangos del calentamiento global que se espera durante este siglo [o subsiguientes, no hay que ser centurista] la agricultura se vuelve imposible en condiciones naturales y los recursos planetarios comienzan a venirse abajo. Sabemos, por ejemplo, que todo calentamiento global igual o superior a los 2 o 3 grados centígrados por encima de la línea de base del siglo XIX (un nivel alcanzable durante las próximas décadas) significaría que, producto de su impacto sobre la producción mundial de recursos, una parte significativa [¿mayoritaria?] de la humanidad morirá de manera inevitable. Pero no deberemos esperar mucho tiempo para presenciar el comienzo de esta mortandad en masa, aquello si tenemos en cuenta que el límite catastrófico del calentamiento global (el cual rebasaremos durante la próxima década) es de tan sólo 1.5 grados centígrados. La cuestión aquí es empezar a pensar no en como “detenemos” este fenómeno de extinción humana [mayoritario] (ya imparable), sino que, en realidad, en cómo podemos evitar la desaparición total de nuestra especie [humana], esto incluso si aquello sólo sea posible en el 50%, 10% o 1% de la población humana actual capacitada para sobrevivir. Y es justamente aquí, en esta lucha [material y política] por la sobrevivencia [común de una minoría o una muestra a la mitad o menos de ella] y por la preservación de nuestra evolución genética y los mejores logros del desarrollo [cultural] civilizatorio de eras pasadas, en donde la perspectiva comunista [colapsista] adquiere una importancia redoblada para el futuro”[48].

Para redondear cifras poblacionales y daños al bienestar humano de las masas, podemos decir de entrada que la victoria de la teoría-pronóstico reaccionario de Miguel Fuentes y compañía, depende de la derrota de la revolución socialista mundial y el triunfo del frente contrarrevolucionario de la burguesía imperialista y la pequeña burguesía nihilista, durante las próximas décadas. La política colapsista de Miguel Fuentes y otros energúmenos es ‘dejar hacer, dejar pasar’ (laissez faire, laissez passer).

Se trata de una añoranza pasional de que llegue el colapso civilizatorio inevitable y se profundice la crisis socioecológica, al punto de la más severa barbarie y el acercamiento a la extinción humana, con masacres y exterminio de la mayoría humana sufriente. Mientras tanto y en el proceso de lucha y desastres, crear una élite ilustrada de “preppers” (supervivencialistas), es decir, gentes especializadas en técnicas de supervivencia y grupos combatientes de sectores minoritarios de las masas. De ahí que el autor exalte la teoría vanguardista del foco del Che Guevara y la guerra popular prolongada de Mao, en un contexto de colapso. Esto en vista a las futuras comunas tecnológicas regionales y situadas, que Miguel Fuentes plantea como viables y sostenibles, en guerra contra los inmigrantes proletarios-populares y ataques a las fracciones dominantes, en el marco de lo que el Dr. Fuentes denomina “revoluciones cayendo en el abismo” y “despiadadas”.

Este es el precio a pagar por el porvenir socialista, la apuesta por una teleología “común” de una minoría superviviente que admite cualquier medio, inclusive el combate abierto (métodos de guerra civil y terror) no solo a capitalistas sino a las masas obreras y populares, a su misma clase mayoritaria.

Contrario a la dictadura del proletariado, lo que nos propone Fuentes es una dictadura pequeñoburguesa de una minoría sobre una mayoría obrera, popular y burguesa. Es decir, en esencia, una dictadura capitalista de corte ecofascista, que él llama demagógicamente “colapsista comunista”, porque busca asegurar la estabilidad demográfica, la sostenibilidad socializada de los recursos, la protección del medio natural de vida y una tecnología industrial por nuevo humano y nueva sociedad post-capitalista, superior a la plebe pecadora, no apta para la supervivencia y el mantenimiento del espacio vital (Lebensraum). De lo que aquí se trata es de la reedición “nueva” de un viejo “socialismo” territorial de feudos antiinmigrantes, es decir, un remanente stalinista e imperialista, además de primitivo y feudal, traído del pasado de barbarie, resurgido por la propia política burguesa y las contradicciones sociales entre clases dominantes y masas errantes de países semicoloniales y coloniales, que influencian la cabeza del autor.

Para el modelo de sociedad del autor, pese a sus limitaciones reformistas y policlasistas, si el movimiento juvenil Extinction Rebellion y la juventud mundial del 20-27 septiembre 2019 movilizada[49], propugna por rebelarse al ecocidio planetario. Igualmente, si el movimiento sindical y social lucha por las condiciones de vida de la clase obrera mundial y los pueblos en escenario neoliberal y de caos climático (Chile, Ecuador, Líbano, Haití), lo hace también, Miguel Fuentes les da la espalda por derecha, subvalora los procesos de lucha en curso o demagógicamente llama a la lucha por el caos contra los ricos. Para él, profeta colapsólogo, de todos modos, al final, por mucho luchismo social, mortales ingenuos, verdaderos insectos y parásitos, plaga ecológica, es inevitable un exterminio en masa de más del 50% o 70% o 90% de la población humana.

La política fuentista de minimización de riesgos y costos, en última instancia, contempla comunidades pequeñas supervivientes y descomplejización relativa de las sociedades humanas con remanentes tecnológicos futuristas. Es su deseo y proyección objetiva. No hay nada que hacer, sino esperar y prepararse para la guerra fratricida y las revoluciones cayendo al abismo. No vale la pena rebelarse ahora, mañana y pasado mañana al infierno de los capitalistas y tomar el poder, en el sentido revolucionario clásico, ya es demasiado tarde y no se puede revertir la espiral climática, geológica y ecológica. Si se conquista el poder político y logramos triunfos en las luchas actuales, en la guerra de clases colapsista, es para construir fortines de “comunas socialistas”, contra las minorías capitalistas-imperialistas-fascistas y las masas errantes. Este es el reaccionarismo ecofascista y sectario, trasvestido de radical, pero en el fondo profundamente derrotista, oportunista y contrarrevolucionario en la lucha de clases, enarbolado por la pluma y psique de Miguel Fuentes. Una lucha clasista que, según Miguel Fuentes, se irá apagando y degenerando sus cuatro o dos clases fundacionales (clase empresarial burguesa vs clase asalariada y proletaria), ahora en una nueva guerra inter-tribal de clases.

La “política colapsista” por el futuro comunista es esperar y desear con todas las fuerzas que todo empeore, una lógica y estética política de ‘en cuanto peor, mejor’, una loa a la barbarie y la política burguesa de la muerte (tanatos, necropolítica)[50]. Hay que batallar, dice Fuentes, para que las tres cuartas partes de la humanidad perezcan, para ahí sí refundar comunidades tecnológicas con pequeñas oligarquías o aristocracias ecológicas, según se mire, sociedades comunistas post-colapsistas y democracias territoriales, tribales y hostiles entre sí. Masacrando sin clemencia a las masas obreras y populares, zombis y desclasadas, en la lucha por la supervivencia material terrena y por la conquista del cosmos hacia otro planeta habitable (antropófuga, diría Jorge Riechmann), en un escenario de escasez de recursos y calentamiento global crónico. Tal es la distopía burguesa del autor Fuentes en la que éste se erige como Rey-Dios, Marx Mutante, salvador del patrimonio cultural, tecnológico y genético humano, representado por él (¡salve Phd!) y por una minoría guerrera superior. Una serie de enviados y generaciones, nacidas en este siglo, para erigir un paraíso oligárquico en la Tierra o en su defecto, el paraíso común en otro planeta habitable.

¿Podemos catalogar de ‘marxista revolucionario’ y dar crédito a este prototipo colapsista que desconfía en profundidad de las masas y de la clase obrera, por el contrario, que fija la suerte civilizatoria en una fracción de menos del 1% de la clase media (intelectualidad colapsista y gobernante), los indígenas y una ínfima minoría obrera y popular? ¡Por supuesto que no! Por ello decimos abiertamente, y el mismo Dr. Fuentes lo reconoce bien, el materialismo fuentista es post-marxista y post-moderno. El antagonismo absoluto de clase entre el socialismo proletario contemporáneo y el colapsismo ecofascista pequeñoburgués de éste y el gran burgués, es claro.

Miguel Fuentes, la Margaret Thatcher colapsista y el Pinochet de la ultra-izquierda, señala que: ¡No hay alternativa (There’s no alternative) al neoliberalismo imperialista y su colapso! ¡Estamos en guerra!, diría Piñera. Las propuestas políticas colapsistas del Dr.  Fuentes, que van moldeando su programa pequeñoburgués y ecofascista de izquierda en construcción (es decir, neo-stalinista ecológico), son hasta el momento las siguientes propuestas (cabe prever que su demagogia colapsista y retórica izquierdista sociópata, matizará y corregirá ciertos enunciados de modo ultra-oportunista, o los profundizará):

i) Aborto obligatorio y control dictatorial de la natalidad[51]. Para este macho chileno, se valen y son legítimos los infanticidios y asesinatos selectivos y grupales, para el sostenimiento racional de una sociedad comunista post-colapso. Por una reducción de la población al 10%, esterilizaciones y una decisión comunitaria sobre el número de miembros según los recursos disponibles. Como contraprestación “democrática”, habría matriarcados y consejo de hombres comunitarios, sin patriarcado, pero habría que abandonar la individualidad liberal moderna, tanto para una minoría ociosa como para una mayoría irresponsable. Por ejemplo, el derecho democrático al aborto de las mujeres es producto moderno del feminismo burgués y del capitalismo, dice nuestro colapsista, menospreciando las luchas reivindicaciones contra las opresiones y flagelo de las mujeres trabajadoras. El aborto, en una sociedad stalinista como la que propone Fuentes, en un contexto de colapso ecológico, debe ser obligatorio y con severas restricciones a la natalidad y la muerte natural. El género deberá subordinarse a los dictámenes de la comunidad y el imperativo de la supervivencia.

b) Defensa militar de las comunas tecnológicas y control fronterizo. El autor pregona un control pequeñoburgués (aunque él le llame “obrero y popular”) de fronteras y territorios no devastados por el cataclismo climático. Se trata de guerras inter-tribales, masacres justificadas por el nuevo orden político-legal, con un control militar a las masas inmigrantes de los países semicoloniales y coloniales. Ante una guerra de recursos, la racionalidad “ecológica” comunista, debe manifestarse contra el humanitarismo sentimentalista y en cambio abrazar un colapsismo ecofascista.

c) Por la protección de la familia tradicional nuclear y heterosexual[52]. Según el autor, hay que promocionar núcleos de corte heterosexual y con roles reproductivos y laborales bien delimitados y disciplinados, para la efectividad de la división del trabajo y la supervivencia ecológica, si queremos que sobreviva la especie humana. Inutilidad de las familias homosexuales/lesbianas/trans y de las personas con discapacidades. La población LGBTI es inservible en términos reproductivos y solo sería permisible y legalizada en sentido ritual exótico, ocio cultural y útil dicha orientación sexual y erótico-afectiva, si está dispuesta a trabajar y dar beneficios extras a la comunidad (posibilidad o necesidad de campos de trabajo forzados y de reeducación para toda clase de chandalas: no solo lgbtis, sino delincuentes, presos, burgueses, fascistas, trabajadores consumistas, etc.). De resto se le expulsará de las nuevas sociedades comunistas pos-colapsistas, segregará, se les exterminará social o naturalmente, pues el autor dice que estas poblaciones no son aptas para sobrevivir y la furia de la naturaleza y la selección natural, los aplastará. Este es un claro argumento stalinista travestido de materialismo biológico, sobre el degeneramiento liberal de las “sexualidades disidentes”, como producto del capitalismo y su opulencia cultural.

d) Establecimiento de una propiedad común de la tierra y comunas tecnológicas. Expropiación de la gran propiedad capitalista transnacional y nacional, vueltas industrias comunales livianas, de lo poco que quede. Construir organizaciones tribales y sociedades des-complejas, bajo gobiernos comunitarios aristocráticos y regímenes burocráticos totalitarios, sin renegar de la tecnología de punta para la supervivencia material y para la utopía de la colonización del espacio exterior. Para ello serían necesarios, entre otros: los bancos de genes y almacenamiento del patrimonio cultural humano; naves espaciales; comunas artificiales en climas hostiles o en zonas de menor impacto climático; sistemas de ingeniería para la disponibilidad de recursos naturales y sociales, industria ecológica; transhumanismo e ingeniería genética, etcétera. Por supuesto, es de esperar que en estos tesoros civilizatorios estén las páginas sagradas del Profeta Fuentes (o como él se llama: Marx Mutante), sus obras completas, su opus magnum y su cuerpo congelado-embalsamado.

e) Decrecimiento abrupto de la población y economía sostenible austera. Contracción radical de las poblaciones y las ciudades a través de la economía socializada y austera de producción, distribución, consumo y reproducción. En términos nihilistas y ecológicos aclasistas, los migrantes y la especie humana –su mayoría obrera y popular, paridora de prole– es una “plaga” ecocida para el planeta, para el resto de seres vivos y para sí misma. Por eso la adopción legal y justa de políticas comunitarias de genocidios y exterminios selectivos. La solución final no será como tal no un terror rojo contra la burguesía sino contra las “clases modernas” seniles y degeneradas, esto es, la clase obrera, los sectores populares y desclasados. Para no resultar inequitativos, dice Fuentes, como primera medida fundamental, habría que expropiar y volver a los burgueses recursos de jabón y guillotinarlos (y que vuelvan las hogueras inquisidoras, los hornos crematorios y un Auschwitz de izquierda o gulags, al diablo el imperativo categórico antifascista de la Escuela de Frankfurt). Como segunda medida, las masas mayoritarias, obreras y populares, también habría que contenerlas y exterminarlas. Este es un razonamiento pequeñoburgués radical, además de patológico, sobre una planificación sostenible de vidas y recursos, verdaderamente ‘racional’, bajo una nueva moralidad y racionalidad comunitaria.

f) El sujeto social del cambio revolucionario será post-obrero y post-holocénico. La subjetividad revolucionaria y combatividad social estarían encarnadas en algunos pueblos indígenas guerreros y no cooptados, lo mismo en una fracción obrera, popular y pequeñoburguesa minoritaria (entre las que estaría el sabio Fuentes), con capacidades de supervivencia, ilustración y sostenibilidad ecológica. Del resto, la mayoría de la humanidad, es decir, la clase obrera industrial, cuyo pacto de sangre con el capital fósil e industrialista es irrompible, lo mismo las masas urbanas lúmpenes y migrantes, al igual que los asalariados urbanos consumistas junto con la burguesía, serían parte de la contrarrevolución y estarían muertas por la sexta extinción masiva de especies y la crisis climática catastrófica, no tanto por la necropolítica de la burguesía ni siquiera por el terror ejercido por esta nueva vanguardia revolucionaria. Se trataría de una justa venganza de la naturaleza contra los pobres y las mayorías sociales, su pecado de no haber hecho la revolución antes. Esta sería la “lucha de clases” postmoderna y colapsista inter-tribal, Homo homini lupus, estado de naturaleza y nuevas formaciones políticas en el tablero, que pensaría el visionario Miguel Fuentes.

g) Programa de fuga espacial (antropófuga) y tecnología futurista. Todo esto…en un frágil equilibrio entre la perspectiva de un infierno perpetuo y la conquista de las estrellas[53], dice Miguel Fuentes, como parte de llamado ‘Proyecto Octubre’, homónimo del Proyecto Manhattan y el proyecto espacial soviético del siglo XX[54]. En el largo plazo, bajo la lógica de que una minoría se salvará del desastre planetario en comunas artificiales y que en sus primeras fases tendrá que sobrevivir por décadas o unos pocos siglos, exterminando a la mayoría y subsistiendo en relación contradictoria con la naturaleza terráquea y buscando un repoblamiento de la Tierra. Entonces, cuando se agrave la crisis socioecológica, dichas tribus post-colapso o comunidades, no tendrían otra opción que elegir aristocráticamente a sus líderes iluminados para que emprendieran el viaje a otro planeta, la “colonización de las estrellas”, al no haber ya condiciones de habitabilidad humana, en el nuestro. Por supuesto, en el asiento de primera categoría iría el ilustre terrícola Dr. Fuentes y todo el tesoro cultural de la humanidad, patrimonio inmaterial en naves futuristas (¿nanotecnología?).

*** 

Hasta aquí el programa colapsista singular de Miguel Fuentes Muñoz y la pérdida de tiempo con esta bazofia. Compañeros: ¿Acaso no sería mucho mejor que el proletariado, sus aliados populares (campesinos, indígenas, lgbti proles, etc.), los movimientos sociales y su vanguardia revolucionaria, tomaran el poder y ejerciera su dictadura implacable mayoritaria contra los ricos y las capas medias derechistas, ecofascistas y colapsistas heterogéneas, una minoría francamente reaccionaria, delirante y contrarrevolucionaria? Tal es la propuesta de terror rojo, violencia revolucionaria y economía planificada de emergencia del marxismo obrero revolucionario, ante el colapso del capitalismo imperialista y la transición socialista, opuesta por el vértice al colapsismo y el fascismo.

El dirigente socialista latinoamericano e internacionalista del trotskysmo mundial, Nahuel Moreno, señaló que, de seguir este sistema de barbarie, no solo se repetiría un Hitler, sino que sería superado[55]. De manera análoga, podríamos decir sin exageración, lo siguiente: de las filas de la izquierda, el movimiento obrero y el movimiento estudiantil universitario, puede surgir un burócrata tipo Stalin (o bien un Benito Mussolini, un ex socialista, devenido en fascista), que legitime una política de Gulags y campos de trabajo forzados y reeducación ideológica contra el proletariado, un estado totalitario contra los sectores populares y contra los revolucionarios y disidentes. Esto para legitimar un estado burocrático que habría expropiado al capital y que a la postre restauraría el capitalismo, con ilusorios socialismos nacionales. De hecho, existen ya varios lúmpenes contrarrevolucionarios en la mayoría de la izquierda que abalaron la política genocida de Bashar Al-Assad contra el pueblo sirio y su resistencia revolucionaria.

El colapsismo fuentista comparte con el stalinismo el socialismo localista y la dictadura burocrática en contra de las masas, por la entelequia del porvenir socialista como teleología, uno como tragedia histórica, otro como farsa ideológica distópica ecológica. Algo totalmente ajeno al pensamiento incólume de nuestros maestros Karl Marx y Friedrich Engels, residentes londinenses. De hecho, el chileno Miguel Fuentes Muñoz, radicado en Londres y visitante de países europeos, Ucrania y Rusia, exalta la política burocrática totalitaria de los “imperios rojos” y los “reinados de terror” de líderes stalinistas como Mao S-tung, Iósif Stalin, Kim Il-Sung y Kim Jong-un, Pol Pot, etcétera, a espaldas de las lecciones históricas de la lucha de clases.

Por toda esta basura de discurso, es misión del proletariado y la dictadura revolucionaria de los trabajadores del mundo[56], esta vez, exterminar y reprimir sin clemencia a las hordas neo hitlerianas y neo stalinistas, colapsistas de derecha, centro e izquierda, con el terror rojo revolucionario y la represión más implacable conocida en la historia: bellum internecinum. Esta vez como una rebelión justa y política de contención, en aras de construir una sociedad socialista antiburocrática global y sostenible, sin repetir los errores tácticos y estratégicos del Stalinismo, que para Miguel Fuentes, son aciertos históricos ensalzados.

La dictadura democrática de los trabajadores y los sectores populares, significaría la violencia a la contrarrevolución burguesa, sus aliados pequeñoburgueses y un pequeño sector de obreros, algo opuesto por el vértice a la tergiversación del colapsismo anticomunista de Miguel Fuentes, la ultra-izquierda y la extrema derecha. Ya decía un refrán: “A los enemigos, ni agua”, a la par que no escatimaremos esfuerzos por una política flexible y persuasiva de “mano extendida”. Esfuerzos denodados por una democracia obrera y popular, de ganarlos y consolidar la sociedad en transición mundial que tendrá que afrontar múltiples contradicciones de sociedad-sociedad y sociedad-naturaleza.

A 100 años de la Internacional Comunista como partido revolucionario mundial, la actualización necesaria del programa global de la Revolución Permanente (proceso contradictorio de transición del capitalismo en el pre-colapso, colapso y post-colapso) que proponemos a todo el movimiento obrero y de masas mundial, al igual que a las corrientes internacionales y partidos de izquierda, se sintetiza en lo siguiente: que la crisis socioecológica la paguen los imperialistas y los fascistas, incluidos los eco-fascistas y la clase media reaccionaria.

¡Podemos vencer! Vamos por la rebelión mundial de los explotados y el socialismo mundial, es decir, por la democracia del pueblo trabajador, por un gobierno soviético de los explotados y oprimidos, contra la omnipresente tiranía de la minoría. Pasemos de la prehistoria de barbarie a la historia humana. Tal es el proyecto democrático contemporáneo de liberación integral del proletariado y los oprimidos: el comunismo será ecológico o no será.

 

V. Apéndice. Rebelión popular en Chile y programa: socialismo proletario revolucionario vs colapsismo pequeñoburgués

 

FOTO10.JPG 

“Ahora bien…¿Qué es, en definitiva, el estallido popular que está teniendo lugar en este Octubre Rebelde? ¿Es una reedición, más o menos parecida, aunque más violenta, del movimiento social del 2011? ¿Es acaso una réplica, en pleno siglo XXI, de las jornadas de lucha popular de los 80’s en contra de la dictadura? ¿Han sido las recientes jornadas de lucha popular “jornadas revolucionarias”, esto quizás al modo de desarrolladas en diversos puntos de América Latina durante las últimas décadas?”,

Miguel Fuentes Muñoz.

 

Frente a la crisis chilena 2019, Miguel Fuentes retoma eclécticamente y de manera tergiversada las experiencias de la gran revolución burguesa francesa y la gran revolución obrera rusa. Terror, soberanía popular y expropiación, indistintos, en un nuevo marco sintético de colapso civilizatorio del capitalismo, es decir, una racionalidad tribal-colapsista de recursos, tecnologismo futurista y comunismo des-complejizado neo primitivo, que pese a sus buenas intenciones clase media radical, bien puede servir a intereses ajenos populares y a la clase obrera, es decir, a la contrarrevolución fascista galopante.

Frente al supuesto pronóstico mediato pero inminente e irreversible del derrumbe en las próximas décadas de las fuerzas productivas modernas y del Estado-nación chileno en particular por su situación geográfica, por una serie de factores sociales y ecológicos imbricados, Miguel Fuentes nos plantea propuestas programáticas ante la coyuntura y la dinámica de crisis.

Según este escenario inédito, el programa revolucionario tendrá un carácter antidemocrático: “El último programa revolucionario del socialismo tendrá un perfil frankensteniano brutal…una política anti-capitalista carnicera, brutal, sanguinaria, en otras palabras, frankensteniana”. Hay que tomar y construir un cuerpo programático con las partes vivas y descuartizadas muertas de todas las experiencias revolucionarias de la humanidad y los órganos vitales e ideológicos de líderes variopintos, revivirlas. Un marxismo mutante, le llama éste. Miremos de cerca el engendro.

El programa en acción, en caliente, tras el estallido de la rebelión popular chilena de octubre en curso y la crisis del régimen, también se piensa en frío para las próximas décadas incandescentes de megasequías, inundaciones, estrés hídrico, escasez agrícola, cambio climático, desigualdad social crónica y pugnacidad geopolítica sin precedentes.

 

Asamblea popular de emergencia y dictadura popular colapsista

 

En contraste con la apuesta constituyente de parte de la izquierda reformista (Partido Comunista y sectores de la Nueva Mayoría, Frente Amplio) y la izquierda centrista (PTR y MST-UIT, etc.) para presionar una reforma o cambio del régimen venido del pinochetismo, para imponérselo a la burguesía, Fuentes llama en cambio a una “asamblea popular de emergencia”, para que tome las riendas del país.

El autor no habla de echar abajo a Piñera y su gobierno (como plantea MIT-LIT[57] y la mayoría relativa del pueblo; algo difícil y empantanado, pero no imposible) por la movilización permanente ni tampoco de la conquista e instauración de un gobierno obrero y popular basado en las organizaciones sociales en lucha, los barrios y el control de la producción, y sobre todo, vía a la reconstrucción de un partido revolucionario unificado de los trabajadores, pues ya no habría tiempo ni bases ecosociales para ello. Tampoco el autor nos habla de cómo esa mega-asamblea popular u órgano de poder de emergencia, ante el derrumbe de Chile, sería capaz de centralizar las innúmeras asambleas populares y espontáneas que hoy por hoy hacen las organizaciones sociales, la juventud, los sectores precarizados de la clase media y los trabajadores.

El autor comete los mismos errores que endilga a sus contradictores, ya que se plantea un escenario popular constituyente, obviando el plano inmanente destituyente y proceso concreto de lucha efectiva contra la constitución neoliberal del 80, el régimen chileno y, en lo más inmediato, su cabeza presidencial y gobierno desacreditado pero apoyado en las FFMM.

Ahora bien, frente a la dictadura de los capitalistas, es decir, el poderío de las 5 familias patronales, grupos empresariales y sus monopolios, los partidos de derecha neoliberal, las fuerzas armadas y la cúpula, el autor plantea una “dictadura popular”, sin especificar qué clase dirigirá al resto del pueblo, ¿la clase media y una élite colapsista, encargada de la planificación? Recordemos que el autor plantea el perecimiento senil y degenerado de la clase obrera y trabajadora, además los cataloga como un soporte del régimen neoliberal chileno, el capital fosilista y capital cultural y suntuario.

Con ello Miguel Fuentes, desconoce la dura lucha que están dando contra la privatización de las pensiones, el empleo y los servicios públicos básicos, así como las libertades democráticas, etc. Solo esta clase puede hacer una dictadura consecuente sobre los ricos junto al apoyo popular de los indígenas mapuches, los campesinos, los sectores populares, los jóvenes de barriadas y estudiantado, los sectores pauperizados de la clase media, que no estén por alternativas derechistas y fascistas, en nombre de la “racionalización de los recursos” y queriendo matar de hambre a una parte considerable del pueblo trabajador.

El programa colapsista de austeridad planificada se pasa por la faja y tiene desprecio por las necesidades materiales inmediatas y deseos democráticos de las mayorías obreras y populares, a las que tacha de chandalas, consumistas y desmedidas, similares a la élite chilena. Así es imposible hacerse del poder y derrotar a los capitalistas. Ni el fascismo, con su programa populista oportunista, es tan estulto como el ecologismo colapsista, que hace un populismo propagandístico bastante mediocre.

Recordemos que el contrarrevolucionario Miguel Fuentes, hace unos meses (31 de mayo 2019), antes de celebrar desde Londres la rebelión popular de Octubre –que él, como la mayoría absoluta de la izquierda no previó, así se ufane de profecías–, se refería de manera infame a su propio pueblo y a su propia clase y sus organizaciones, tachándolas de carne de gusanos. El colapsista, que hoy posa de radical revolucionario, decía que su lucha había sido en vano y que las oportunidades ya habían sido perdidas y que no había ya nada que hacer, típico razonamiento colapsista, fruto del impacto de la restauración capitalista, el proceso de barbarie eco-social y la desmoralización:

La oportunidad de haber “hecho algo” se perdió en Chile en 1973 al farrearnos la oportunidad de acabar con el capitalismo mediante una revolución triunfante. Luego, otra oportunidad se perdió en los 80’s al farrearnos esa otra oportunidad de acabar con la dictadura como producto de un ascenso revolucionario, lo cual habría sentado mejores condiciones, también, para un posible avance de una revolución socialista. Y luego, al perderse otra oportunidad (mucho menor), la del 2011, aquello al llevarse toda la combatividad de dicho proceso a “los bolsillos” de los farsantes socialdemócratas del Frente Amplio. Hay que decir aquí, en todo caso, que la “oportunidad” del 2011 no fue en realidad tal, esto ya que a esas alturas ya era demasiado tarde para hacer nada que evitara el tipo de crisis climática súper catastrófica que está comenzando hoy a desarrollarse a nivel mundial y porque dicho “ascenso” no pasó, en realidad, de ser una mera protesta estudiantil.

Todas estas oportunidades, perdidas, podrían haber servido para que Chile, mediante el impulso de una revolución socialista, pudiera haber aportado con su grano de arena para haber “frenado” el cambio climático, un producto directo de la destrucción medio-ambiental capitalista.

Pero hoy ya es tarde y nada de lo hagas, incluyendo una revolución socialista (hoy también inservible para detener el proceso de derrumbe eco-sistémico planetario), puede evitar que Chile sea, en las próximas décadas, totalmente destruido por el tipo de crisis ecológica, súper catastrófica, que tenemos en nuestras narices.

Lo anterior quiere decir, en pocas palabras, que no importa lo que tú y tus amigos, tu sindicato, tu partido o tu movimiento hagan, esto porque Chile, y gran parte de su población, están muertos y son ya, de hecho, “carne de gusanos[58].

El que está muerto es el pensamiento gusano de Fuentes. La apuesta del socialismo revolucionario es opuesta por el vértice a estas fantasías y deseos barbáricos del socialismo posmoderno pequeñoburgués. La apuesta realista es por la dictadura proletaria con una economía socializada extendida a nivel de toda la Patagonia, la región sudamericana, latinoamericana y el mundo, frente al colapso capitalista y el frente contrarrevolucionario de la burguesía nacional chilena, la burguesía imperialista y la pequeña burguesía que quiera ejercer su dictadura a “nombre del pueblo”, como lo es el caso de los pinochetistas, derechistas (José Kast y Movimiento Social Patriótica), neo concertacionistas…y ecofascistas, los ecologistas radicales o colapsistas.

Para este nuevo gobierno y lucha contra el régimen imperante, es necesario tácticas/consignas anti régimen que movilicen a las masas contra el gobierno y su poder real: convocatoria de constituyente popular impuesta a los de arriba, para tumbarlos y conquistar reformas, sin caer en la trampa de la reacción democrática y la contención de la rabia: diálogo social, secciones parlamentarias, nuevas elecciones, etc; destitución y juicio del Pdte y los represores del pueblo ante organismos nacionales e internacionales y cercamiento a los edificios-íconos del poder institucional; milicias urbanas populares, armamento y autodefensa popular, asambleas en barrios obreros y empresas; llamado a las bases del ejército y policía, división y quiebre; obligar a los gremios y gobierno a una serie reformas y revertir medidas, etcétera.

 

Tribunales populares, gulags del pueblo e ilegalización

 

En un proceso revolucionario completo, en una situación revolucionaria y en un estallido de rebelión, como es el caso del proceso chileno desde el 18 de octubre del presente año, el respeto a la legalidad burguesa y la violencia legítima del estado capitalista, se pone en entredicho. Se acaban las buenas maneras del pacifismo y las masas entran en acción dispuesta a acciones valerosas e incluso a morir.

La rebelión popular chilena, justa y legítima, ha promovido saqueos, incendios de 16 estaciones de metro y edificios (Diario El Mercurio, la Bolsa, grandes tiendas y supermercados, etc.). Sabotajes, enfrentamientos, barricadas y cortes de ruta, fogatas, protestas de masas y desobediencia civil no violenta y violenta. Derrumbe de 60 estatuas coloniales y monumentos, cacerolazos, etc., como respuesta activa al estado de emergencia y toque de queda, la militarización de las calles, la represión de la policía y la selectividad de asesinatos y abusos sexuales de las fuerzas del régimen. Hasta el momento son 24 muertos y 20 desaparecidos, 3.500 detenidos, miles de heridos y 15 denuncias de violencia sexual, 50 por tortura y 437 heridos por armas de fuego y similares, el saldo en curso. La chispa de los estudiantes de secundaria en una colatón masiva por el alza de 30 pesos del metro, encendió la pradera de 30 años de descontento, el 18 de octubre de 2019 hasta la fecha. Hermoso. Marchas que han llegado a picos de 2 millones de personas en las calles en todo el país, con ciudades como Santiago, Valparaíso, etc.

Miguel Fuentes llama a la instauración de tribunales populares de manera que se juzguen a los enemigos contrarrevolucionarios del pueblo en actos públicos sumarios. Como en el proceso francés termidoriano y el ruso stalinista, es probable que muchos revolucionarios e inocentes, esta vez socialistas y proletarios, pasen al fusilamiento, la ejecución y la tortura, por enfrentar la dictadura burguesa de corte neoliberal o bien la dictadura colapsista ecofascista que este propone. La continuación de la represión por otros medios y actores. Cuando lo correcto que hay que exigir es el encarcelamiento de la cúpula gubernamental y militar por su responsabilidad de los que hayan reprimido al pueblo y hayan violado los derechos humanos, bien con tribunales de la justicia burguesa o con la justicia popular con organismo asamblearios de las masas, que hoy no existen.

Además de ello, bajo el argumento de la escasez de recursos y la implacabilidad, según Miguel Fuentes, necesariamente habría que reeditar gulags del pueblo, el autor los llama “Campos de Concentración Anti-Capitalistas” y reeducación ideológica. Sitios de trabajo y reclusión, en los que se someta a la esclavitud a los ricos, a las capas medias reaccionarias, trabajando gratis en pos del bien de la comunidad y sin que el Estado socialista gaste dinero-recursos en alimentar gratis a estos parásitos en las cárceles públicas.

A primera vista, esto parece una postura intransigente de clase contra la contrarrevolución burguesa, al ilegalizar sus partidos y privarles de derechos sociales y políticos, a la par que se ejecuta a los sediciosos y se concentra a los presos para que trabajen. Nada mal. Pero, de nuevo, el fondo del asunto es la represión contra quién, a favor de quién, sumando cuáles aliados y enemigos, por qué y con qué fin y resultados.

Pero más allá de eso, la cuestión también estriba en si un estado permanente de esclavismo laboral carcelario, justicia punitiva y legalización permanente de la pena de muerte, ilegalización de toda oposición, nos permitirá pasar transicionalmente desde una dictadura roja provisional (democracia obrera-popular, terror a la burguesía) hacia el socialismo. O si por el contrario, será una reedición del stalinismo contrarrevolucionario y la supervivencia de una nueva sociedad brutal burocrática de clases y tribalismos, tal como puede deducirse de un ecologismo radical de clase media. Plantear solo un exterminio físico de la burguesía y las clases parasitarias y no extinción social y cultural del clasismo en todos los ámbitos de la vida social, es un grave error si nos planteamos una transición anticapitalista y ecológica, hacia una nueva sociedad.

Si el proceso chileno fracasó en el pasado al plantear la solución del socialismo por vía pacífico-parlamentaria y en un gobierno de frente popular con la experiencia de Salvador Allende, apoyado por la clase obrera y las masas, pero sin establecer una dictadura frente a la reacción burguesa fascista y el imperialismo. También corre la suerte de ser derrotado vía a un democratismo constitucionalista o una reforma institucional del régimen sin la caída de Piñera y sus sucesores. Pero tampoco la solución es un régimen burocrático y stalinista de partido único y terror consolidado, legalizado y prolongado, frente a la oposición burguesa, frente a la oposición obrera y pequeñoburguesa, al servicio de una casta iluminada, colapsista, encargada de la construcción socialista bajo “criterios sostenibles” o “ecológicos”, con órganos populares amañados, que no tomen en cuenta la mayoría de la población. Todas las tres opciones son derrotas estratégicas históricas y nos llevan al triunfo de la barbarie.

 

Expropiación, reconversión productiva y movilidad colonizadora

 

Miguel Fuentes, como ningún otro intelectual radical en el orbe, en su país y en América Latina, se ufana de haber encontrado el secreto y la magia de un programa de transición en el terreno económico, en sintonía real con la crisis capitalista y su colapso, la historia contemporánea en sí. Por lo tanto, en ruptura absoluta con todas las organizaciones revolucionarias, centristas y reformistas de Chile y del mundo entero, que para él, son parte de una modernidad ya caduca. Se trata de un programa visionario post-industrial en construcción, que se casa, como dijimos, con el peor de los pronósticos y la más agreste de las transiciones anticapitalistas y lucha aguerrida de revolución-contrarrevolución, desde el punto de vista de clase de la clase media radical colapsista.

Sobra recordar de nuevo la tesis central de la teoría materialista de Miguel Fuentes y la familia colapsista, que determina su programa subjetivo de lucha, agitación y propagandismo: el sistema económico capitalista y sus Estados-Nación y modelos productivos-tecnológicos imperantes y culturales consumistas, desigual y combinadamente, van a colapsar, implosionar, derrumbarse o autodestruirse. No por la ira popular y la revolución social, al menos no como factor principal, sino por el factor objetivo de la crisis eco-social y un nuevo tipo de revolución, ante el abismo del cataclismo climático y todas sus derivaciones causales que condenarán a la mayoría de una franja poblacional a la muerte y a la disolución de los órganos de poder modernos.

Fuentes llama a que el pueblo genérico –no crean, él no se refiere ni a la clase obrera ni a otra clase social popular mayoritaria, ni más faltaba, sino a una fracción social remanente y superviviente que quede viva, apta para sobrevivir y se enfrente a los ricos– arrebate los grandes medios de producción industriales y bélicos, comerciales, financieros y servicios, públicos, culturales e institucionales de los capitalistas. De nuevo, se pide tomar el poder económico, sin pensar antes en una estrategia viable de conquista insurreccional del poder político y el organismo de gobierno obrero-popular, sino una reedición etérea de una “asamblea popular” de emergencia o “dictadura popular” vía al espontaneísmo –aunque Fuentes lo diagnostique y vea como una falencia[59]–. Algo típico de los colapsistas, saltarse procesos y pensar en un telos por encima del presente de lucha de clases contra el gobierno concreto y el régimen imperante.

Como sea, supongamos que tenga éxito esta empresa. ¿Qué habría que hacer para erigir un nuevo modelo? La socialización de la economía capitalista vía la expropiación violenta de tierras, empresas, bancos, instituciones económicas, bienes y propiedades, activos, de todos modos, no estaría como tal en la satisfacción de las necesidades de la mayoría popular sino de una minoría popular, ateniéndonos a la sostenibilidad ambiental y viabilidad planificadora económica. Por eso este tipo de “programa socialista”, a la par que habría que realizar una expropiación capitalista y socialización, también tendría que hacer inmediatamente una reconversión productiva y una destrucción de fuerzas productivas que la modernidad industrial las habría vuelto fuerzas destructivas, de ahí el imperativo ético y necesidad objetiva de desmantelarlas y decrecer, a toda costa…y a cualquier precio. Al respecto, nos dice el sabio Fuentes, en unas cuantas líneas:

Proceso de reorganización económica-productiva basado, entre otras cosas, en el cierre y la prohibición de aquellas ramas industriales destructivas que, tal como en el caso de la mega-minería de litio o el cobre, propiciaron el descalabro medioambiental que amenaza nuestra existencia. Todo esto en el camino de la creación de un sistema económico basado en la implementación de medidas agresivas de decrecimiento, desindustrialización forzada y de desarrollo científico-tecnológico en el marco de un programa de reorganización económica colapsista del sistema productivo destinado a brindar al pueblo chileno [lo poco que quede de este] las mejores posibilidades de sobrevivencia ante el inevitable descalabro internacional (asociado a un potencial colapso mundial de las fuerzas productivas) que estaría a punto de producir el avance (ya imparable) de crisis ecológica y energética mundial.

La economía industrial del periodo moderno es incompatible con la sobrevivencia humana. Uno de los objetivos a mediano y largo plazo del establecimiento de este programa de reconversión económica-productiva sería, entre otras cosas, sentar las bases para una transición entre el actual sistema económico (propio de la era industrial y del marco de existencia de las grandes urbes y los estados nacionales) hacia uno de tipo descentralizado y basado en la existencia de comunas tecnológicas autosuficientes o centros urbanos de menor envergadura (tipo polis [antiguas]) interconectados. Estos últimos más aptos para la sobrevivencia humana y la reproducción de los sistemas sociales ante los escenarios de escasez de recursos, reducción poblacional y quiebre eco-sistémico agudo que será a mitad de este siglo. Otro de los beneficios de un programa de transición económica post-industrial de este tipo durante este siglo sería constituir una base para los futuros procesos de colonización del extremo sur de Sudamérica y la Antártida, aquello ante la perspectiva de un calentamiento global entre 3 y 4 grados que vuelva la mayor parte del actual territorio chileno inhabitable[60].

En términos generales y objetivos, el fenómeno de la sobrepoblación, el sobreconsumo energético y la matriz energética fosilista; la sobreproducción de mercancías y su fetichismo; la contaminación del aire, el agua, el suelo; el calentamiento global y la huella ecológica, desertificación de regiones y efectos desastrosos en algunos países (insulares y zonas costeras), entre otros; son problemas reales y críticos no resueltos por la civilización capitalista. Por ende, una economía planificada socialista global debe dar un vuelco radical, no gradual, al modo de producción, de consumo y distribución y de reproducción de la vida material, así muchas de las medidas no sean tan democráticas a primera vista, de todos modos la planificación deberá basarse en la democracia obrera y no en una oligarquía de clase media y sabia colapsista. Se necesitan políticas públicas efectivas de control de natalidad y reducir la población, de planeación urbana y reducción de las otrora megalópolis depredadoras a ciudades sostenibles, de tránsito de energías renovables y sepultamiento de las viejas energías e industrias, de disminución de la jornada laboral y racionalización del consumo, movilidad poblacional y refugios, nuevos canales de comunicación entre pueblos, etc, etc. Todo esto con mediaciones, según los ritmos de la lucha de clases y la propia crisis socioecológica.

Lo curioso de los planes quinquenales colapsistas y burocráticos, entre ellos el de Miguel Fuentes, es que plantean las comunas planificadas, descentralizadas y autosuficientes en el territorio chileno y la colonización tribal de otros territorios, debido a la adversidad climática y agrícola, pero no apelan a ningún tipo de solidaridad entre pueblos e internacionalismo proletario. Lo que se promueve, al mejor estilo burgués fascista, es una supervivencia del más apto para crear la sociedad socialista y enterrar la vieja sociedad, así como una serie de alianzas y compromisos tácticos entre las susodichas comunas anticapitalistas.

Como decíamos en el anterior capítulo, es una mirada reeditada de socialismo en territorios y protección frente a la rapiña imperialista por los recursos naturales/sociales y la rapiña…popular, de otros pueblos hambrientos y de un sector desclasado y zombi del pueblo chileno y los inmigrantes, que habrá que exterminar y/o contener, según el planteamiento colapsista de Fuentes. No se plantea pues la Segunda y Definitiva Independencia latinoamericana y de los pueblos oprimidos de África, Asia y Europa del este, en esta “guerra popular planetaria”, materializada en la Federación de Repúblicas Socialistas a nivel regional de la Patagonia, la región sudamericana e intercontinental.  

Además de este burdo comunalismo tribalista o nacionalista de autosuficiencia, de fortalezas y protección frente al enemigo en una guerra neomalthusiana, con colonizaciones de gran marcha, debido al desplome de los estados-nación burgueses, Miguel Fuentes sataniza y desprecia el programa mínimo de satisfacer las necesidades de las masas y de socializar la industria existente del capital. No olvidemos que Miguel Fuentes calificó de reaccionarias las demandas y movilizaciones sociales en Ecuador y los chalecos amarillos en Francia.

En su etapismo colapsista a la inversa, es decir, teleológico, que solo ve el final del túnel creado en su mente pero no todo el proceso, Miguel Fuentes no contempla que la nacionalización del cobre, litio, industrias pesadas, etc.,  combinado con la prohibición de la megaminería y defensa del agua, entre otras consignas, si bien podrían ser desmantelarlas estratégicamente según su nivel de contaminación y depredación, en lo inmediato pueden servir para sanear las necesidades poblacionales y para el comercio con otros pueblos y el proletariado latinoamericano, frente al imperialismo. De nuevo, se diluye el presente de lucha, el problema del poder y los intereses de clases, en un futuro ecológico distópico y utópico. Miseria programática y estratégica, miseria política, miseria táctica.

En contraste con ello, los revolucionarios socialistas y los trabajadores con conciencia de clase, decimos: ¡Viva el pueblo trabajador chileno! ¡Abajo el mal gobierno de Piñera y su cúpula! ¡Huelga y Paro Nacional hasta que renuncie! ¡No a la represión de los milicos! ¡No a las AFP’s y las medidas antipopulares! ¡Imponer reformas concretas! ¡Abajo la constitución del 80 y su régimen! ¡Por un gobierno obrero y popular! ¡Constituyente, ya! ¡Chile despertó! ¡Viva las resistencias de Ecuador, Chile, Bolivia, Venezuela, Haití, Argelia, Líbano, Cataluña, Hong Kong, Irak e Iran, Colombia! ¡Unidad de los de abajo contra la crisis socio-ecológica en curso y la recesión económica global de los de arriba! ¡Que la crisis la paguen los ricos, no los pobres! ¡Viva la revolución permanente en el siglo XXI!

 

Notas

 

[1] Véase por ejemplo los textos de Miguel Fuentes: “Conformación del paisaje industrial a partir de la ocupación de la Compañía Explotadora (1895 – 1953). Una aproximación desde la Arqueología industrial y la Arquitectura (2010), Compañía, Estado y Comunidad isleña. Entre el “pacto colonial” y la resistencia. Antecedentes y nuevas informaciones con respecto al periodo 1917 – 1936 (2010), Estado Inka, Aylly y “Paradoja estructural en la zona de San Pedro de Atacama. El caso de Catarpe-este (2009, Rebelión).

[2] Entre los primeros trabajos marxistas de Miguel Fuentes (antes de devenir colapsista anti proletario), están: Gabriel Salazar y La Nueva Historia (exposición y debate). Elementos para una polémica desde el Marxismo Clásico (2007, Repositorio U. Chile, Tesis Pregrado),  Entre el nacimiento de la clase obrera en Chile y su constitución como sujeto político. El “congreso obrero” de 1885 y la huelga general de 1890 (2009, Archivo Chile), Avance para una Arqueología del Capitalismo en Chile (1880 – 1930) (2010), Espacio pampino, disciplinamiento laboral y lucha de clases. Una discusión en torno a los patrones de asentamiento salitrero en la región de Antofagasta (1880 – 1930). Avance para una Arqueología del Capitalismo en Chile (2009, Archivo Chile), Un acercamiento a la Arqueología Social Latinoamericana (2009), entre otros.

[3] Fuentes, M. (2015). La traición neoliberal del Partido Comunista y Revolución Democrática a las luchas sociales. La pelea por la educación gratuita y el concepto de Asamblea Popular Constituyente. Disponible en Issuu: https://issuu.com/miguelfuentespublicaciones/docs/la_traicion_neoliberal_del_pc_y_rd

[4]  Miguel Fuentes, valiéndose del método fraccional de la amalgama contra la FT-CI, ha hecho graves denuncias políticas y morales (abuso sexual y encubrimiento, pacto con la burocracia institucional universitaria, etc.) de miembros que son o hicieron parte del PTR Chile.

[5] Fuentes, M. (2015). Por la refundación del Conicyt. Disponible en La Izquierda Diario: https://www.laizquierdadiario.cl/Por-la-refundacion-de-Conicyt

[6] Fuentes, M. (2015). Respuesta al “Manifiesto de los Intelectuales Chilenos” ¿Intelectualidad crítica funcional al Neoliberalismo o al servicio de la lucha de clases? Disponible en Rebelión.org: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=193742

[7] Fuentes, M. (2019). Octubre Rebelde: Chile ante la perspectiva doble de la Revolución y el Colapso [sección I y II]. Disponible en Scribd [archivo personal de Miguel Fuentes] y Kaos en La Red: https://es.scribd.com/document/431298471/Octubre-Rebelde-Chile-ante-la-perspectiva-doble-de-la-Revolucion-y-el-Colapso y https://kaosenlared.net/chile-octubre-rebelde-seccion-i/

[8] En 2016 el equipo argentino de LID (sección ecología y medio ambiente) planteó el programa de 5 puntos “¡Que la crisis ecológica y ambiental también la paguen los capitalistas!” (18/11/2016) de cara a las elecciones del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) y las luchas que adelanta el PTS, aunque con poco “eco” en sus núcleos dirigentes oportunistas y adaptados a ellos. Entre los militantes que están elaborando sobre estos temas se encuentran: Roberto Andrés, Andrés Arnone, Marisela Trevin, Andrés Garcés y Diego Lotito, Sören Geti, Domingo Lara, Lorena Gjik, entre otros. Tras la segunda Universidad de Verano Internacionalista y Revolucionaria, del 3 al 8 de julio en France, miembros de la sección española y alemana sacaron el texto conjunto “Debates sobre la crisis climática, el “capitalismo verde” y la estrategia revolucionaria” (23/7/2019).

[9] Véase El capitalismo destruye el planeta, destruyamos el planeta (Declaración internacional ante la Huelga Mundial por el Clima, 15/09/2019), firmada federativamente por 14 partidos de la FT-CI, disponible en Revista Ideas de Izquierda: http://www.laizquierdadiario.com/El-capitalismo-destruye-el-planeta-destruyamos-el-capitalismo-138252

[10] Ruiz, F. (2015). Ecofascismo. Disponible en la Revista 15-15-15: https://www.15-15-15.org/webzine/2015/01/12/ecofascismo/

[11] Véase su Manifiesto poético: la poesía como instrumento de verdad (I, II, III, IV, V, VI, VIII y Una contextualización histórica necesaria o Introducción “¡Este es nuestro manifiesto!”, 2011-12, 2015) y los poemas socialistas, antes de devenir oportunista (locus colapsista o ecofascista), pero augurando ya su ethos utópico, guerrero y trágico: http://letrasparaelcombate.blogspot.com/ ,  http://critica.cl/anexos/manifiesto-poetico.pdf,  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=193993

[12] Véase su sitio web oficial y textos en Scribd [archivo personal de Miguel Fuentes]: https://www.facebook.com/Marxismo-y-Colapso-392583714897364/, https://es.scribd.com/user/91514165/MF2017, https://www.marxismoycolapso.com/

[13] Véase en la red social Facebook: “Letras para el Combate – III” (IV, IV: hoy llamada Letras para el combate – La Preparación) y “Grupo de Seguimiento de la Crisis Climática Mundial”. Entre otras cuentas canceladas y/o borradas, por infringir las normas comunitarias y debido a las amenazas a otros usuarios y su propio desprestigio intelectual y delirios degenerados de Miguel Fuentes alias: (Мигель Красный), Marx Mutante, Pedro Garrido, Grace Oliveira, Gabriel Hansen, Francisca Quiroga, hoy Andrés Rengo, mañana otro camuflaje y así el modus operandi de este “Marat cibernético del colapso”, etc.

[14] Véase Cómo la apuesta de Chile por el litio está desatando una disputa por el agua en Atacama (Grace Livingstone, BBC, 18/8/2019), “Megasequía” en Chile: las catastróficas consecuencias de la mayor crisis del agua de los últimos 50 años (Fernanda Paúl, BBC, 11/10/2019), Chile se enfrenta a la mayor sequía de su historia (Rocío Montes, El País, 12/10/2019).

[15] Guerrero, N. (2019). Huelga Climática Global: este es solo el comienzo (El Socialista). Disponible en Blog Socialist XXI: https://blogsocialist21.wordpress.com/2019/10/26/huelga-climatica-global-este-es-solo-el-comienzo/

[16] Ceballos, J. (2019). La clase trabajadora y la izquierda ante el colapso social y ecológico del capitalismo. Disponible en Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI): https://litci.org/es/menu/ecologia/la-clase-trabajadora-la-izquierda-ante-colapso-social-ecologico-del-capitalismo/

[17] Dussel, E. (2008). La crisis civilizatoria: fin del modelo neoliberal [Foro Social Mundial 2008]. Disponible en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=2ErUZWLBf3c https://www.youtube.com/watch?v=auZJqaAUju0

[18] Fuentes, M. (2018).  El calentamiento Global como Horizonte Cataclismico de la Historia: Notas para un Marxismo Colapsista (Introducción). Disponible en Scribd: https://es.scribd.com/document/396114428/El-Calentamiento-Global-como-Horizonte-Cataclismico-de-la-Historia-Grado-1-La-Antesala-del-Infierno

[19] Fuentes, M. (2017). La crisis del capitalismo y el socialismo moderno desde el punto de vista del colapso ecológico inminente. Disponible en El desconcierto: https://www.eldesconcierto.cl/2017/11/23/la-crisis-del-capitalismo-y-el-socialismo-moderno-desde-el-punto-de-vista-del-colapso-ecologico-inminente/

[20] Fuentes, M. (2015). A propósito de la Cumbre Climática de París (I). ¿Cuál es la gravedad de la crisis climática? Disponible en La Izquierda Diario: https://www.laizquierdadiario.com/Cual-es-la-gravedad-de-la-crisis-climatica

Fuentes, M. (2017). La verdadera gravedad del calentamiento global y la crisis ecológica. Disponible en El Mostrador: https://m.elmostrador.cl/noticias/opinion/2017/08/14/la-verdadera-gravedad-del-calentamiento-global-y-la-crisis-ecologica/

[21] Fuentes, M. (2015). A propósito de la Cumbre Climática de París (II). Crisis del oxígeno: la nueva amenaza del calentamiento global. Disponible en La Izquierda Diario: http://www.laizquierdadiario.com/Crisis-del-oxigeno-la-nueva-amenaza-del-calentamiento-global

Fuentes, M. (2017). Harvey, Irma…y el futuro. O el último peligro de la crisis ecológica: La desoxigenación. Disponible en El Mostrador: https://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2017/09/10/harvey-irma-y-el-futuro-o-el-ultimo-peligro-de-la-crisis-ecologica-la-desoxigenacion/

[22] Fuentes, M. (2017). El Ártico en peligro [Entrevista a Peter Wadhams]. Disponible en Revista Viento Sur: https://vientosur.info/spip.php?article12286

Fuentes, M. (2015). Peter Wadhams Interview: Could Modern Civilization Collapse? Disponible en Investigación y Movimientos sociales [Cuenta YouTube de Miguel Fuentes]: https://www.youtube.com/watch?v=NO1mdHYSEV8

[23] Fuentes, M. (2017). 6 grados que cambiarán al mundo: La derecha neoliberal y la izquierda marxista ante el colapso del capitalismo. Disponible en El Desconcierto: https://www.eldesconcierto.cl/2017/12/13/6-grados-que-cambiaran-al-mundo-la-derecha-neoliberal-y-la-izquierda-marxista-ante-el-colapso-del-capitalismo/

[24] Para una adaptación audiovisual del libro de Lynas, véase el documental de National Geographic, Seis grados que podrían cambiar el mundo: https://www.youtube.com/watch?v=qy9vFmAmhVo

[25] Véase LO QUE NO PUEDE ESPERAR: Un acuerdo verde para España. Adelanto de programa electoral 2019. Disponible en Más País: https://maspais.es/uploads/Programa-verde-Mas-Pais.pdf

[26] Véase el libro conjunto de Emilio Santiago y Héctor Tejero ¿Qué hacer en caso de incendio? Manifiesto por el Green New Deal (2019).

[27] Torres, L. (2019). El ballenero Essex, la embarcación que llevaba en sus entrañas a un temible polizón: la extinción. Disponible en Un marxismo para el planeta [Blog]: http://unmarxismoparaelplaneta.blogspot.com/2019/07/el-ballenero-essex-la-embarcacion-que.html

[28] Fuentes, M. (2018). La naturaleza insuperable (e inviable) del Capitalismo contemporáneo. Crisis terminal del Neoliberalismo y el Socialismo Moderno desde el punto de vista del colapso ecológico inminente (Parte III). Pág. 6.  Disponible en Revista Viento Sur: https://vientosur.info/IMG/pdf/crisis_ecologica_colapso_y_marxismo_iii_.pdf

[29] Engels, F. (1890/2001). Carta a José Bloch (en Königsberg). Disponible en Marxist Internet Archive: https://www.marxists.org/espanol/m-e/cartas/e21-9-90.htm

[30] Rieznik, P. (2006). En defensa del catastrofismo. Disponible en Revista En Defensa del Marxismo [#34 – Partido Obrero de Argentina]: https://revistaedm.com/verNotaRevistaTeorica/503/en-defensa-del-catastrofismo

[31] Wadhams, P. (2015). Conference: Global Warming and Collapse of Civilization. Disponible en Investigación y Movimientos Sociales [Cuenta YouTube de Miguel Fuentes]: https://www.youtube.com/watch?v=O854kS0-AYw

[32] Lenin, V. (1908/2000). Marxismo y revisionismo. Disponible en Marxist Internet Archive: https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1900s/3-iii-08.htm

[33] En el libro La izquierda ante el colapso de la civilización industrial: Apuntes para un debate urgente (2016, La oveja roja), el ingeniero decrecentista español, Manuel Casal Lodeiro, cita en al menos cinco ocasiones a Miguel Fuentes Muñoz, sobre todo, en las notas al pie:

Aunque yo utilice ambos conceptos [crisis y colapso de la civilización], no estaría de más distinguir, como propone Raúl Zibechi (2015): «Me parece necesario distinguir entre crisis y colapso, no porque sean excluyentes, sino porque encarnan dos análisis distintos. El concepto de crisis está asociado, en el campo antisistémico, a la crisis periódicas que atraviesa la economía capitalista». El puente entre ambos campos semánticos vendría de la mano del concepto de crisis terminal (presente por ejemplo, en Fuentes Muñoz, 2015) […] Y ahí bien haríamos en recuperar las apuestas de un pionero de la ecología social como Murray Bookchin a favor de un Decrecimiento que solo podía ser anticapitalista, pues es el capitalismo quien precisa del crecimiento a toda costa, a base de explotar/dominar biosfera y seres humanos. Se pregunta retóricamente Miguel Fuentes Muñoz: ¿«puede acaso concebirse hoy otro punto de inicio para una política ecológica» que no pase por «aniquilar» el capitalismo? […] Esto no quiere decir que no haya autores en la izquierda clásica reflexionando sobre la necesidad de adaptar la perspectiva revolucionaria al momento histórico de colapso ecosocial. Este es el caso, por ejemplo de Miguel Fuentes Muñoz (2015ª), quien advierte de que este proceso de colapso está «erosionando». «disolviendo», las bases objetivas del «horizonte revolucionario moderno». El antropólogo chileno nos urge a «revoluciones sociales al calor de una potencial dislocación fundamental del modo de producción capitalista, el estado nación, el imperialismo, la vida urbana, el desarrollo científico-tecnológico y la propia lucha de clases moderna». [vg. revoluciones cayendo en el abismo] […] Con todo, una minoría de intelectuales de izquierda sí que va tomando consciencia de la inminencia del colapso. Así, Miguel Fuentes Muñoz llega a reclamar una II Conferencia de Zimmerwald y advierte que “cualquier ascenso revolucionario futuro deberá ser pensado (…) asumiendo un escenario de desastre inminente (Fuentes Muñoz, 2015a) […] La perspectiva de una revolución internacional anticapitalista favorecida por el colapso capitalista y por el caos climático («revoluciones en el abismo») también está presente en Fuentes Muñoz ( 2015ª ), aunque distorsionada por unas optimistas estimaciones acerca de la capacidad de carga del planeta […] Seamos claros: el sistema político actual es incompatible con la situación de colapso progresivo que viviremos hasta que acabe de morir esta civilización. Las salidas ante esta situación se reducen claramente a dos extremos: o se decantará hacia una auténtica democracia, o hacia una auténtica dictadura. Lo que pretendo decir es que resulta innegable que el fin de esta civilización va a abrir una oportunidad irrepetible de construir utopías –ahora sí: también ecotopías– impensables hasta hace poco, y la izquierda debería asumir ese enorme reto en sus auténticas dimensiones, inéditas en la historia humana (nota. 367: Miguel Fuentes (2015ª), entre otros […] Ahí están las notas ecológicas en la obra de Marx que numerosos autores han destacado, o la conocida previsión de que las contradicciones implícitas del capitalismo lo acabarían destruyendo, que se puede recuperar en clave entrópica. Como dice Federico Ruiz: «para un marxismo no especialmente dogmático, superar este productivismo manteniendo lo fundamental del corpus teórico marxiano no debiera ser tarea complicada». También hay quien reclama que se recupere el diálogo «entre la tradición marxista clásica y sus precedentes teóricos»” pp. 31, 71-72, 78, 134, 196, 207, 309.

Por su parte, Miguel Fuentes, entrevistó al mismo en 2017, véase Entrevista a Manuel Casal Lodeiro. La izquierda ante el colapso de la civilización industrial (10/03/2017, Revista Viento Sur): https://vientosur.info/spip.php?article12334

[34] Fuentes, M. (2019). Marxismo y Colapso: La última frontera teórica y política de la revolución. Disponible en El Desconcierto: https://www.eldesconcierto.cl/2019/03/09/marxismo-y-colapso-la-ultima-frontera-teorica-y-politica-de-la-revolucion/

[35] Fuentes, M. (2015). Crisis Ecológica, colapso civilizatorio y crisis terminal del marxismo clásico. Disponible en El Ciudadano: https://www.elciudadano.com/especiales/calentamiento-global/crisis-ecologica-colapso-civilizatorio-y-crisis-terminal-del-marxismo-clasico/09/25/

[36] Fuentes, M. (2015). Por una nueva conferencia de Zimmerwald para enfrentar el desastre planetario. Disponible en Rebelión: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=197358

[37] Fuentes, M. (2017). La crisis ecológica como crisis estratégica del marxismo (entrevista a Lucho Torres). Disponible en Rebelión: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=228381

[38] Fuentes, M. (2017). El peligro de un eco-suicidio planetario como problema estratégico central de la izquierda: Entrevista a Michael Löwy. Disponible en Revista Viento sur: https://vientosur.info/spip.php?article12555

[39] Fuentes, M. (2019). Agujeros Negros, Colapso y la caducidad cercana del Marxismo Clásico. Disponible en Scribd [Archivo de Miguel Fuentes]: https://es.scribd.com/document/406673868/Agujeros-Negros-y-Colapso-Nota

[40] Fuentes, M. (2017). CLIMATE CHANGE, MARXISM AND COLLAPSE: The possibility of collapse from a marxist perspective: Marx, Luxemburg and Benjamin. Disponible en Scribd [Archivo de Miguel Fuentes]: https://es.scribd.com/document/334548177/Conferencia-Cambio-Climatico-Miguel-Fuentes

[41] Fuentes, M. (2016). Conference: Could Modern Civilization Collapse? A multidisciplinary approach from Archaeology, Climatology and History on Climate Change and the possible Collapse of Civilization. Disponible en Scribd [archivo personal de Miguel Fuentes] y Events Archive ULC [University College London]: https://es.scribd.com/document/310912047/Conferencia-Internacional-ante-Cambio-Climatico-2016 y https://www.ucl.ac.uk/research-frontiers/civilisation/events/events_archive

[42] Fuentes, M. (2019). Crisis ecológica catastrófica, colapso civilizatorio y extinción humana. En: Ecosocialismo versus Marxismo Colapsista (I). Disponible en Sin Permiso [revista electrónica]: http://www.sinpermiso.info/textos/ecosocialismo-versus-marxismo-colapsista-i-y-ii

[43] Fuentes, M. (2018). La naturaleza insuperable (e inviable) del Capitalismo contemporáneo. Crisis terminal del Neoliberalismo y el Socialismo Moderno desde el punto de vista del colapso ecológico inminente (IV). Disponible en Revista Viento Sur: https://vientosur.info/spip.php?article13897

[44] Fuentes, M. Op. cit.

[45] Fuentes, M. (2019). Proyecto Octubre: Por un Nuevo Programa para asumir la Batalla Final de la Lucha de Clases. Disponible en Marxismo y Colapso [Fanpage de Miguel Fuentes]: https://www.facebook.com/392583714897364/photos/a.493422404813494/493422441480157/?type=3&theater

[46] Fuentes, M. (2019). Algunos elementos de la crítica del colapsismo marxista al Ecosocialismo. En: Ecosocialismo versus Marxismo Colapsista (I). Disponible en Sin Permiso [revista electrónica]: http://www.sinpermiso.info/textos/ecosocialismo-versus-marxismo-colapsista-i-y-ii

[47] Fuentes, M. (2019). Comunismo Moderno y Comunismo Colapsista. ¿Cuál es la diferencia? La Analogía de los 100. Disponible en Marxismo y Colapso [Fanpage de Miguel Fuentes]: https://www.facebook.com/392583714897364/photos/a.392588791563523/445097226312679/?type=3&theater

[48] Fuentes, M; Turiel, A; Löwy, M. (2019). Ecosocialismo versus Marxismo Colapsista (I y II). Disponible en Sinpermiso [revista electrónica]: http://www.sinpermiso.info/textos/ecosocialismo-versus-marxismo-colapsista-i-y-ii

[49] Fuentes, M. (2019). Huelga mundial por el clima: un llamado que no logra frenar el colapso climático y civilizatorio. Disponible en Politika: https://www.politika.cl/2019/09/20/huelga-mundial-por-el-clima-un-llamado-que-no-logra-frenar-el-colapso-climatico-y-civilizatorio/

[50] Noruega, I. (2016). La muerte en la pintura de “El Viejo” Brueghel y “El Bosco”: colapso capitalista y revolución socialista. Disponible en Blog Socialist XXI: https://blogsocialist21.wordpress.com/2019/05/11/la-muerte-en-la-pintura-de-el-viejo-y-el-bosco-colapso-capitalista-y-revolucion-socialista/

[51] Fuentes, M. (2019). Ni Aborto Libre, Ni Prohibición del Aborto…¡Aborto obligatorio! Disponible en Marxismo y Colapso [Fanpage de Miguel Fuentes]: https://www.facebook.com/392583714897364/photos/a.392588791563523/501769770645424/?type=3&theater

[52] Fuentes, M. (2019). Colapso y Función Reproductiva. O la Superioridad Biológica de las Relaciones Heterosexuales en un contexto de Colapso. Disponible en Marxismo y colapso [Fanpage de Miguel Fuentes]: https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=431896700966065&id=392583714897364&__tn__=-R

Fuentes, M. (2019). La necesaria re-lectura estrategia de la homofobia de Marx y Engels. Disponible en Marxismo y colapso [Fangpage de Miguel Fuentes]: https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=431440644345004&id=392583714897364&__xts__[0]=68.ARDXCNeqGMIyV2B13eh73tt19UOkQiUF3bwdLXg9JRxgb3wASnBxWDOZBnviBwgwUjwTqQfQXAyuXIg5zmq6bbiA7dw6NHsXIHKI_A92ClhllDHYGvGNnqJF5hlnBT7PCTu85hPuOsBofFgRKx2nGuUrn2k2pg4-u3JP2dx1xQvJhyFrtpjdFwovXakiCI5xi6llfFPXVZVUu7PA-TE86nprxS05RzK0_J2cgMmKPwGI2gEd0bAsyz5803SCo4vy6P20h2dAG51Ckd7E3vnIipS5KZ1ncwPzizkiD6ApBsv8D9w-firArLy_cLRV6v4L_Po0jMzYssfGhXW9gHGyVj8&__tn__=-R

Fuentes, M. (2019). Lo “Personal es Político”… el Programa LGTB al interior de la Izquierda Marxista y el Colapso. Disponible en Marxismo y colapso [Fanpage de Miguel Fuentes]: https://www.facebook.com/392583714897364/photos/a.392588791563523/431466801009055/?type=3&theater

[53] Fuentes, M. (2018). La naturaleza insuperable (e inviable) del Capitalismo contemporáneo. Crisis terminal del Neoliberalismo y el Socialismo Moderno desde el punto de vista del colapso ecológico inminente (IV). Disponible en Revista Viento Sur: https://vientosur.info/spip.php?article13897

[54] Fuentes, M. (2019). Proyecto Octubre: Por un Nuevo Programa para asumir la Batalla Final de la Lucha de Clases. Disponible en Marxismo y Colapso [Fanpage de Miguel Fuentes]: https://www.facebook.com/392583714897364/photos/a.493422404813494/493422441480157/?type=3&theater

[55] Mahecha, E. (2019). Nahuel Moreno sobre la ecología y la crisis del capitalismo mundial. Disponible en Blog Socialist XXI: https://blogsocialist21.wordpress.com/2019/04/21/nahuel-moreno-sobre-la-ecologia-y-la-crisis-del-capitalismo-mundial/

[56] Moreno, N. (1979). Dictadura revolucionaria del proletariado. Disponible archivo Nahuel Moreno – UIT: http://www.nahuelmoreno.org/escritos/dictadura-revolucionaria-del-proletariado-1978.pdf

[57] MIT. (2019). Declaración del MIT ante el proceso chileno: ¡Fuera Piñera asesino! Disponible en LIT-CI: https://litci.org/es/menu/mundo/latinoamerica/chile/declaracion-del-mit-frente-a-la-rebelion-popular-fuera-pinera-asesino/

[58] Fuentes, M. (2019). Se multiplican los tornados en Chile…¿Puede hacerse algo? ¡No! Disponible en Grupo de Seguimiento de la Crisis Climática Mundial [Fan page Facebook de Miguel Fuentes]: https://www.facebook.com/seguimientocrisisclimatica/posts/2390441261035836?__tn__=-R

[59] Escribe Miguel Fuentes en Octubre Rebelde: Chile ante la perspectiva doble de la Revolución y el Colapso (Sección I y II):

Por el momento, este carácter “inorgánico” (que, como dijimos, podría ser un fenómeno más bien transitorio), visible además en la “inexistencia” de figuras centralizadoras o líderes, le conferiría al movimiento de lucha la ventaja de potenciar su dinamismo y radicalidad en los métodos de lucha callejera, haciendo por ahora más difícil su cooptación política (esto tal como sucedió con el estallido del 2011, rápidamente capitalizado por las burocracias estudiantiles del PC y el actual Frente Amplio). Al mismo tiempo, el carácter “inorgánico” de las movilizaciones populares que se desarrollan hoy en Chile presenta el riesgo de que aquellas puedan perder fuerza con rapidez y, eventualmente, “disiparse”, esto por ejemplo en el caso de que el gobierno de Piñera decida realizar ciertas concesiones a las masas con el ánimo de recuperar la ofensiva política (aunque asumiendo con ello el costo de una importante derrota táctica ante los sectores en lucha. Sería, de hecho, esta carencia de organicidad que caracterizaría el estallido popular chileno en curso lo que constituiría, aun cuando la propia explosividad y masividad del mismo lo haya presentado en el escenario político al modo de un “ente unificado” (coherente), una de las mayores debilidades de éste […] sería justamente la inexistencia de un programa político y de acción de largo aliento y la ausencia de estructuras políticas que puedan darle una continuidad al movimiento de lucha, lo cual podría comenzar a jugar, tal vez pronto, en contra del avance del estallido popular, esto posiblemente al modo de un primer reflujo del mismo […] Con todo, lo que ganaría el actual movimiento en explosividad y espontaneidad, lo perdería, al menos por ahora, en profundidad programática y organizativa, constituyendo lo anterior, tal y como ya dijimos, uno de los flancos más débiles del presente proceso de lucha”. Disponible en Scribd [Archivo de Miguel Fuentes]: https://es.scribd.com/document/431298471/Octubre-Rebelde-Chile-ante-la-perspectiva-doble-de-la-Revolucion-y-el-Colapso

[60] Fuentes, M. (2019). ¿Asamblea Constituyente o Asamblea Popular de Emergencia? Chile ante la doble perspectiva de la revolución y el colapso. Disponible en Politika: https://www.politika.cl/2019/11/07/chile-ante-el-precipicio-asamblea-constituyente-o-asamblea-popular-de-emergencia/

Publicado en Uncategorized | 6 comentarios

Alfredo Molano Bravo (1944 – 2019): cultura taurina e izquierda senil y ambigua

IMÁGEN TORERO.JPG

Escrito por: Camilo Molano, 31/10/2019.

Alfredo Molano Bravo expresa un oxímoron risible de vida y muerte propio de un disfraz de Halloween: fue un sociólogo taurino. Toda una contradicción cultural agraria: alma hispánica de oligarca terrateniente por su cuna familiar privilegiada y alma campesina por su etnología comprometida. Así es la vida y la muerte.

Nihil admirari. La mayoría absoluta de la izquierda colombiana, latinoamericana y española es senil e hija de su tiempo: el siglo XX. No están parados mental y materialmente en el siglo XXI. Los viejos líderes e intelectuales están muertos para la revolución social y cultural. Ayudemos con estas letras a su fenecimiento. Los jóvenes, de la mano de los trabajadores, debemos revolucionar el programa y la teoría, la táctica y la estrategia de la izquierda por el socialismo mundial.

En este tercer milenio, las viejas razones a favor de la tauromaquia de siglos añejos, abundan y redundan. Las he oído de las mentes más progresistas y lúcidas, defensoras de las manos laboriosas del campo y la ciudad, de reforma del régimen político, como el gran sociólogo colombiano, periodista y escritor Alfredo Molano Bravo. Su prosa social narrativa de Trochas y fusiles (1994), A lomo de mula (2016), Los años del tropel (1985), casi 30 libros, y la crónica taurina en los medios de comunicación de la burguesía y editoriales, es tanto elogiable como cuestionable[1].

Hasta en las filas binacionales de los reformistas, también los revolucionarios y compañeros trabajadores, hermanos de clase, he escuchado desvaríos y recibido no pocas veces disparos de «fuego amigo». Sectarismo, conservadurismo y ambivalencia, no dan otra cosa que el más vil oportunismo.

La mayoría de direcciones de los partidos de izquierda, sindicatos y organizaciones sociales, son cómplices de la derecha, sus gobiernos y el empresariado. Tienen su cuota de responsabilidad por la pervivencia de las corridas de toros y otros flagelos más prioritarios como el asesinato de los líderes sociales, las masacres paramilitares, represiones a las protestas, etc.

El pueblo trabajador y la izquierda colombiana, española y latinoamericana deben levantar la política de estar en contra del maltrato animal taurino y exigir mediante la movilización a los gobernantes, jueces y magistrados, expedir leyes, consultas populares democráticas, fallar demandas y sentar jurisprudencia, para que el pueblo y no los empresarios taurinos, decida si siguen o no. Nuestra postura democrática debe ser sin medias tintas la prohibición, la abolición definitiva de la herencia colonial de las corridas de toros.

Me permito recuperar el common sense, de pasada, antes de examinar en particular las opiniones estéticas y sociales sobre la tauromaquia del intelectual senil “progresista”, Alfredo Molano Bravo, egresado de la Universidad Nacional, Doctor Honoris Causa 2014 y amigo del taurino centroizquierdista colombiano, Antonio Caballero. Seamos bravíos[2] como los toros y seamos iconoclastas humanos…muy humanos, ante los ídolos de barro de la izquierda senil y la ambigüedad-pusilanimidad de la ‘izquierda revolucionaria’ que se sitúa en contra, de labios para afuera, pero no en la acción comprometida. Kill Your Idols.

Defensa irrestricta de la clase asalariada. Situarse a favor del derecho al trabajo de toreros, novilleros, operadores de espectáculo e informales, sindicalización de ellos frente a su patronal, con independencia de clase. El torero es un trabajador como cualquier otro, no es un sádico, no comete un delito, es su profesión, de hecho ha cumplido roles progresivos y hay que ganarlos para la lucha de clases. Por ejemplo, el torero Álvaro Zúñiga (Álvaro Torel), combatiente colombiano de la Brigada Simón Bolívar en la revolución nicaragüense. Los estultos de izquierda no contemplan que se pueda prohibir las corridas y a la vez defender los derechos laborales, con una reubicación y capacitación y respeto a su seguridad social.

Derecho a la cultura popular. Si la mayoría del pueblo trabajador asiste, las izquierdas no podemos ir en contra del ‘sentir popular’, perderíamos votos y nos alejaríamos de este. Aumento de salarios y socialización de la industria del entretenimiento taurino, regulación, etc. Si llega a ver una ‘mayoría’ en contra de ella, lo mejor es tramitar una ley de prohibición de corridas, vía el Congreso con las bancadas parlamentarias alternativas. Los cambios, sobre todo los culturales, deben ser graduales. Los estultos de izquierda no piensan en una reconversión y alternativas culturales de uso de las plazas, así como de la labor educativa y debate público.

 La lucha contra las corridas de toros en particular y contra el maltrato animal en general es una bandera justa/injusta de la clase media urbana no de los trabajadores. Aunque es una lucha justa/injusta, no es prioritaria y no va dirigida contra el régimen político imperante, contra los gobiernos y los capitalistas, a favor de los pobres, luego, no hay que pronunciarse a favor/en contra de ella. Política del mutismo y el déficit de compromiso, indiferencia y la omisión. Los estultos de izquierda son tan limitados que no proponen una unidad de acción de los movimientos sociales, campañas y demandas antitaurinas con las sociales, pueden hacer avanzar sus objetivos estratégicos.

Las corridas de toros expresan toda una estética y cultura digna de análisis de la filosofía del arte, la sociología y las humanidades. Es un arte y entretenimiento. Este no debe ser censurado por ningún gobierno, sea este capitalista o socialista. El gusto por esta festividad, debe ser del fuero interno de cada persona y hay que respetarlo. Va en contra de los valores de la ‘izquierda’ de respeto a la diversidad, las minorías y la democracia…burguesa. Los estultos de izquierda se olvidaron de combatir el statu quo y promover una estética verdaderamente humanista.

– Antes que abolir o prohibir las corridas de toros habría que regularlas. Por unas corridas de toros menos cruentas y más humanitarias. Que siga el espectáculo pero que no se sacrifique al toro, no se permita el ingreso de menores y los empresarios tributen mayores impuestos e IVA, no subvenciones públicas, etc. Los estultos de izquierda plantean un reformismo tibio sin reformas de los de arriba, en vez de ser radicalmente intolerantes con el maltrato animal y promover santuarios para toros de lidia y reforma agraria que expropie a los terratenientes y capitalistas del campo, en favor de los trabajadores y campesinos.

Bien, escuchemos ahora las razones del ilustre Alfredo Molano. En el Debate Taurino “¿Se deben prohibir las corridas de toros en Bogotá?”, realizado el 25 de marzo de 2015 en la Universidad del Rosario (Bogotá, Colombia), dijo nuestro intelectual senil:

“El argumento básico es porque me gusta. Me gusta la corrida y el espectáculo, me gusta desde el principio hasta el fin. Voy a toros desde los 4-5 años, iba con mi abuelo, como padre llevé a mis hijos y llevo a mis nietos…Yo veo a mis hijos y mis nietos que van a las corridas, y no los veo violentos y salen con una pistola a matar a nadie ni asesinar con un cuchillo, son niños común y corriente que se divierten con muchas cosas. Inclusive con esa monstruosidad que se llama la televisión, con todos los contenidos que allí pasan, todo lo que sucede, todos los link, y que producen lo que sabemos lo que producen…contra eso, no hay ningún tipo de rechazo en esta mesa” (Min. 19:43 – 20:07, 1:16:08 – 1:16:48).

Molano tiene razón en que, per se, la asistencia a una corrida de toros de un niño, un adolescente, un adulto y un viejo, no hace automática y necesariamente a una persona violenta, en el sentido delictivo y psicológico. Que alguien carezca de empatía moral por el sufrimiento de los toros o ciertos animales, no lo hace un psicópata y sádico, un delincuente o un ultraviolento, sobre todo si se es un espectador.

Sin embargo, la UNICEF-ONU no recomienda que los niños asistan a las corridas, en vistas a su desarrollo integral moral y personal, sus derechos, consumo de licor, etc., también en función del progreso de la cultura ciudadana[3]. Es mejor una sociedad y familia, con mayor empatía moral hacia humanos y animales, que una que tiene menor déficit de esto. Es mejor promover un arte, entretenimiento, espectáculos, etc., que fomente el gusto estético o cultural que no implique violencia física, tortura, maltrato, a uno que no.

La televisión infantil y el cine, tiene varios contenidos violentos, pero son simbólicos y representativos, no mueren humanos o animales. Además de ello, los programas tienen restricción de edad, según los contenidos de violencia, erótico sexuales, entre otros.

“Encuentro en la corrida una una metáfora sobre la vida y la muerte, es por lo tanto, una experiencia poética en el sentido más profundo del término, una sensación que me vincula con la belleza y que creo, tenemos ese derecho primordial a gozar de la belleza, como se goza de un espectáculo o de una exposición de pintura o de una pieza musical” (Min. 20:11-20:57).

Para muchos asistentes a las corridas, ésta es una experiencia estética, es decir que produce emociones y valores dignos de gusto, ante una suerte de entretenimiento teatral o ritual del torero enfrentado con un toro, etc. Además, se han producido poemas, cuadros, películas, documentales, costumbres y eventos de corte cultural, que exaltan la tauromaquia desde el punto de vista estético o artístico. La corrida de toros es una cultura sobre la vida y la muerte…sí, pero es una cultura reaccionaria. Una práctica cultural que puede ser cambiada y ser rechazada, por implicar muerte, sufrimiento, tortura, etc.

“El argumento principal si el toro sufre o no. Yo creo lo siguiente: el toro siente dolor, como todos los animales, yo he vivido desde niño rodeado de animales, nací en una finca, vivo en una finca, conozco de cerca, los he sentido, los he vivido, los he amado también. Y sé que los animales sienten dolor pero me distancio de la creencia que sufren, y no sufren porque no se victimizan, no hacen gala de su dolor, simplemente lo sienten. Y eso nos diferencia de los seres humanos, fundamentalmente por la conciencia, que existe entre nosotros y los animales…Esos grados de que hay un poquito de conciencia y un poquito de no conciencia. Y coincido con la tradición filosófica del hombre tiene conciencia y por lo tanto es susceptible de una mirada ética de la sociedad. Por tanto, no le reconozco que el animal sea sujeto de derecho, por no tener esa conciencia y por no tener ese concepto ético implícito en su conciencia. Por último quisiera decir que si, debe haber estudios en la Universidad de Cambridge o la Universidad de Yale o la Universidad que ustedes quieran sobre el sufrimiento animal. Y hay otros, en la Complutense o en la Universidad de Salamanca, que dicen lo contrario, así que es muy difícil discutir un concepto frente al otro…Yo desconfío mucho de los estudios científicos: sociología, antropología, psicología, filosofía, me parece son disciplinas humanas donde la ciencia es muy esquiva, así que todos esos estudios que existan me parecen que son discutibles y son objeto de polémica” (Mins. 20:56-22:56, 1:14:53-1:15:16).

Vaya estulticia. Que un animal no tenga una mente humana no quiere decir que no tenga auto conciencia biológica de su sentir, por lo tanto, de su sufrimiento exteriorizado conductualmente, aunque no lingüísticamente o articulación de palabras, pero sí sonidos, gritos, etc. Es importante el contraste de estudios académicos, pero lo cierto es que hay un consenso científico que los toros sienten cantidades ingentes de dolor con la daga, banderillas, etc. Independiente de que los animales sean o no sujetos de derechos, eso es irrelevante para una protección de un daño cometido hacia ellos, entre caso, el horrendo maltrato y tortura del toro.

Solo un relativismo anticientífico de un sociólogo vulgar puede dar la espalda a la medicina, la etología, la zoología y las neurociencias, incluso la filosofía de la mente y la filosofía antiespecista. La sociología y la psicología explican estos enunciados de Molano no por la ignorancia sino como autoengaño y sesgos y disonancia cognitiva basados en la tradición de los taurófilos terratenientes y el antropocentrismo de la modernidad que parte de la izquierda senil abraza. Igualmente, la sociología de la ciencia puede explicar el conflicto de intereses de los estudios veterinarios del negacionismo de la sintiencia psicofísica animal, por tener conflictos de intereses con el capital ganadero, taurino y experimental.

El antitaurino tiene dos fuentes: esa fuerza que tiene la cultura anglosajona, que es, por lo demás, las más violenta de las guerras mundiales y guerras coloniales, hablando de colonialismo, justamente…y la otra fuente es una especie de proyección [humana] de ‘yo no quiero que el animal sufra como yo no quisiera sufrir’ y se anula ahí la diferencia entre uno y otro” (Mins. 40:20-41:36).

Molano dice que los que estamos en contra de las corridas, promovemos el antropomorfismo o psiquismo de humanizar a los animales, además, que somos influenciados por el imperialismo cultural anglosajón y occidental, que busca destruir las culturas, entre ellas, la española. Doble falsedad.

Primero, la riqueza de la cultura española, no puede reducirse a las corridas de toros, muchos reivindicamos la lengua castellana, el flamenco, la literatura cervantina, el rock de los pueblos de España, es decir, los aspectos progresivos de la misma. Rechazamos, sí, el colonialismo de tradiciones reaccionarias como la tauromaquia, pues somos antiimperialistas. Las corrida de toros son el legado colonial superviviente de la conquista española, otrora un Imperio, hoy una potencia imperialista.

Segundo, que haya empatía moral por el sufrimiento de animales como los toros, no implica que los consideremos agentes racionales, tan solo seres sintientes que sufren como nosotros. Esa regla del oro, tiene bases biológicas y sobre todo culturales empáticas, que no impiden que haya una real diferenciación o discontinuidad entre animales y humanos. No debemos causar sufrimiento innecesario a ningún ser humano o animal, a menos que haya una razón de peso para ello, la banalidad del espectáculo taurino, no lo amerita.

“A qué tradición pertenezco yo, dónde están mis valores éticos y estéticos, de parte de quién, cómo, de la minoría o mayoría. Indudablemente hay una mayoría, si se hacen unas votación sobre las corridas, gana la mayoría, si se hace sobre votación sobre el matrimonio homosexual, también gana la mayoría que no. Así que eso de las mayorías es relativo, y lo que nosotros pedimos que citemos es el derecho de las minorías, y de la minoría amiga de las corridas de toros” (Mins. 42:18-43:00).

¡Bravo! Nuestro sociólogo criollo equipara las “minorías” oprimidas del capitalismo, tales como indígenas y campesinos, negros, lgbtis, discapacitados, mujeres, adultos mayores desamparados, con los asistentes minoritarios a este espectáculo de barbarie. Un error categorial garrafal y reaccionario, que banaliza la victimización a estos sectores sociales oprimidos humanos, sus derechos democráticos, frente al goce estético de una minoría taurina reaccionaria. Exabrupto jurídico.

Un derecho a la cultura y derechos individuales de la libertad de los ciudadanos, no debe implicar el daño físico a otro inocente, al punto de la muerte y maltrato cruento. De modo que el estado está en la obligación de garantizar el bienestar animal, el acceso a una cultura al pueblo en sus gustos minoritarios y mayoritarios, su diversidad, siempre y cuando no implique maltrato animal ni daño a sus congéneres.

“Hay una idea que de todas maneras, siempre flota. Que las corridas es de un grupo de ricos, de la élite consolida, como le llaman, que van a divertirse con la muerte del toro. Yo no lo he visto en las plazas de toros, ni en las grandes como la de Bogotá, ni las pequeñas como Lenguazaque o Boavita, etcétera, etcétera. Allí la gente va a mirar, va a sentir lo que transmite la relación con el toro. No es un goce ver la muerte, es un goce ver la manera como se burla la muerte representada en el animal…Me parece que el cuento de que es una diversión de ricos es una falacia más que se ha montado, con una intención populista y francamente demagógica…Estar contra la corrida de toros es realmente una posición política que tiene una buena ganancia electoral y que se basa en imágenes, y sobre todo en adjetivos, pero cuántos de ustedes, de los que están aquí, han ido a una corrida” (Mins. 1:15:17 – 1:16:08, 1:16:51-1;17;05, 41:38-42:08).

La corrida de toros, al menos con la Plaza Santamaría de Bogotá y las principales plazas del país (Manizales, Medellín, Cali), es un símbolo cultural de la burguesía colombiana y el régimen semicolonial de Colombia y también de España (por algo, la brega en Cataluña buscan prohibirlas y el poder de veto central por legalizarlas de nuevo).

Molano tiene razón de que el público asistente es policlasista, de todas las clases, sin embargo, por los precios, en los grandes centros urbanos, su población tiende a ser más de élite. Los sectores populares desclasados también asisten, sobre todo en regiones y a otras actividades culturales similares con animales: corralejas, peleas de gallos, coleos, etc, para divertirse.

Las corridas de toros, ante todo, son un negocio de los empresarios y con un consumo relativo de una franja de las clases dominantes, ergo, representa los intereses del statu quo cultural, político y económico del país. Por eso el empeño porque no se acaben y el odio de clase de la oligarquía por el reformista de la Colombia Humana y ex Alcalde de Bogotá, Gustavo Petro Urrego, que en su momento las suspendió por unos años. Uno de los pocos políticos, con algo de sintonía con el siglo XXI. Alfredo Molano, ex comisionado de la verdad, no supo vislumbrar que no habrá paz con vida digna si no se para la barbarie humana de la violencia, pero tampoco si no se finaliza la barbarie animal y taurina.

Hasta aquí las palabras estultas de un pensador del siglo pasado.

Errar es humano. Los revolucionarios del siglo XXI compartimos el sentido pésame por el fallecimiento por cáncer del gran sociólogo reformista colombiano Alfredo Molano y a la vez celebramos que haya un taurino senil menos en nuestro país, nuestra tierra y nuestras filas. Las palabras del testamento del viejo joven, León Trotsky, parecen apropiadas: “La vida es hermosa. Que las futuras generaciones la libren de todo mal, opresión y violencia y la disfruten plenamente”.

Notas

[1] Revista Semana. El amor a los toros desde dos orillas. Disponible en: https://especiales.semana.com/toros/

[2] Revista Semana. Vladdo vs. Alfredo Molano, un debate bravo. Disponible en: https://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/articulo/alfredo-molano-vladdo-frente-frente-vuelta-toros-santamaria/31891

[3] Revista Semana. (2014). Naciones Unidas afirma que las corridas de toros atentan contra los derechos de los niños. Disponible en: https://sostenibilidad.semana.com/impacto/articulo/naciones-unidas-afirma-corridas-toros-atentan-contra-derechos-ninos/30693

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

¿Colombia está cambiando? Dos notas sobre el proceso electoral 2019

Escrito por: SCH, 27/8/2019.

Turbaco: un síntoma relativo de lo nacional

Sorprendente derrota electoral de la burguesía, los Conservadores y Cambio Radical (el otrora partido de Galán) en Turbaco (Bolívar, Colombia). Una mayoría de 21.466 ciudadanos (50.07%) de estratos populares eligen a un artista social y ex combatiente revolucionario, Julián Conrado, que en su momento se alzó en armas contra un régimen político que hasta la fecha tiene un talante genocida y anti democrático. Julián tiene una canción vallenata que es bella y recomiendo escucharla con atención: “Alrededor del amor” (s.f.).

A pesar de las diferencias que se puedan tener con el partido rosa pálido y la persona (que se ha alejado de la organización en que militó la mayoría de su vida, por eso el aval de la coalición Colombia Humana – UP), ojalá no atenten contra su vida. Como lo hizo recientemente el poder mafioso a través de un sicario contra la humanidad de Alexander Parra en una ETCR (Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación). Lo mismo el caso de Dimar Torres por los militares y con el silencio cómplice del Ministro de Defensa. Hay que unirnos y parar esta matanza.

Aunque seguramente la nueva Alcaldía de Turbaco (de donde es oriundo Julián) será de conciliación de clases con varios roces con las élites locales, pues Marx señaló la contradicción viva de que bajo el estado capitalista, la democracia no es más sino la administración de los negocios de los ricos (por los propios cuadros de la burguesía o en su defecto por los reformistas electos) con algunas dádivas (y ataques) a los pobres y capas medias, según el vaivén de la lucha de clases. De todos modos, esto puede ser un síntoma nacional de cambio (todavía muy tenue) tras el cese del conflicto con la guerrilla más vieja del mundo y estructurada, su incorporación al régimen desde el 2016. No comparto la tesis de “continuidad invariable del conflicto”  armado y que “nada ha cambiado” en el país, pese a la pervivencia de disidencias y otras insurgencias residuales de vieja data, altos índices de violencia en algunas regiones y narcotráfico, etc.

También es una oportunidad para exigirle (en especial, sus sufragantes turbaqueros) al nuevo alcalde y para que el pueblo trabajador luche y se movilice, con absoluta independencia de clase de su mandato y las élites. Hacer frente al asesinato sistemático de líderes sociales y la impunidad, el despojo de tierras y la explotación laboral, así como la degradación ambiental y el saqueo de las multinacionales. Por la promoción del Paro Nacional del 21 noviembre contra el paquetazo del Pdte. Duque, agenciado por los empresarios en las regiones.

200 años después de la gesta de Simón Bolívar y el pueblo neogranadino, Colombia está madura para la revolución socialista. Lo demás son cuentos. La Segunda y Definitiva Independencia sí es posible…aunque no será conquistada vía acumulativa en las urnas y espacios institucionales con “programas democráticos” ni alianzas espurias y sí con ríos de gente al asalto insurreccional y armado de las instituciones. Es decir, con partidos rojos de los trabajadores –y no guerrillas agrarias, como hace 50 años– que den la lucha social, la lucha electoral y lucha política integral en esta nueva etapa. Organizaciones audaces que levanten las banderas de la caída del régimen y un programa transicional que dé respuesta a las necesidades materiales y democráticas más sentidas. Por un gobierno obrero y popular democrático, un cambio revolucionario permanente hacia un sistema socialista global de nuevo siglo XXI (es decir, anti-estalinista). Sin eso, no habrá ‘paz con justicia social’.

Nueva alcaldesa verde en Bogotá e independencia de clase

Es sensato que la Colombia Humana de Petro corrija desde ya sus errores y su pifia de haber elegido “a dedo” en el partidor a un candidato macho (impresentable un voto crítico por Hollman Morris, al igual que una eventual alianza y apoyo al programa socio neoliberal y figura aglutinadora de “centro” de Claudia López), al tomar la decisión de declararse desde ya independientes de la administración de la nueva alcaldesa de la ciudad de Bogotá. No nos representa, dijo. Acertadísimo. Está bien una postura democrática de veeduría ciudadana, independencia política, pero ante todo, una oposición-independencia de clase (como proponemos los socialistas), independiente de cómo hayan votado, los bogotanos debemos adoptarla.

Pese a que el sufragio bogotano de 1.108.541 votos por Claudia y los verdes (35.21%), los 440.591 por Morris y los petristas (13.99%), y los 149.111 votos heterogéneos en blanco (4.73%) y 531.419 mil blancos en Concejo, incluso una parte de la abstención y nulos. Estos expresan distorsionadamente el descontento y derrota del saliente alcalde Peñalosa-Uribe (“Recuperemos Bogotá”, “Avancemos”) y su continuidad con el independiente Galán (“Bogotá para la Gente…rica”). Aunque este sea un proceso electoral que en parte rechaza las actitudes machistas y homofóbicas. Al igual que expresa un deseo por la justicia social y una ciudad menos inequitativa y sin corrupción, también a nivel de otras alcaldías y gobernaciones (Medellín, Magdalena y Cartagena, Turbaco, etc.). No por ello hay que alimentar confianza alguna, embellecer y sembrar ilusiones en el nuevo gobierno distrital.

Los trabajadores, los jóvenes, las mujeres de abajo y sectores populares de las 20 localidades, que hayan votado de manera distinta en blanco, Morris y Claudia, por Galán, Uribe, o que se hayan abstenido o anulado, mañana lunes estarán luchando individualmente por sobrevivir. Todos estos deben unirse y seguir luchando socialmente en todo este cuatrienio, por las cuestiones importantes: la privatización y pésimo servicio de Transmilenio y el SITP, la corrupción del metro elevado y el Plan de Ordenamiento Territorial, la informalidad laboral y la salud, el desempleo y la deserción educativa, feminicidios, las corridas de toros reaccionarias y la degradación ambiental y contaminación, etc, etc.

Una oportunidad de ello es participar masivamente (real ejercicio democrático) en el próximo Paro Nacional (ergo, el Paro Cívico Distrital) del 21 noviembre contra los planes de contrarreforma del Pdte Duque en materia pensional, laboral y educativa, a los que debe oponerse desde ya Claudia López y el Polo Democrático Alternativo de Robledo y Manuel Sarmiento. Una prueba de fuego será si los avala o agencia desde su alcaldía o no, su tratamiento a la protesta social, entre otros asuntos. Lo mismo su “mandato del cambio” y plan de gobierno para los próximos 4 años.

Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden. Independencia de clase de los trabajadores. Miremos no más a Chile, Ecuador y Haití, tiempos de rebelión y descontento popular, no de electoralismo estéril.

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario

Huelga Climática Global: este es solo el comienzo

 

ONLY HOME.jpg

Escrito por: Nubia Guerrero, 26/11/2019.

Balance y perspectivas de la semana de clima del 20 al 27 septiembre de 2019. Artículo publicado en El Socialista # 724 (Octubre): http://www.pstcolombia.org/

Según alertan y prevén varios analistas, el capitalismo está al borde de entrar en una de las peores crisis de su historia. El nubarrón de una nueva recesión económica luego de la burbuja del 2008 y la guerra comercial entre USA-China. La indignación popular por el incumplimiento neoliberal de los gobiernos de tratados y resultados sobre índices de desarrollo humano (DDHH), planes de ajuste y la nula “mitigación” del cambio climático, lo muestran.

La Huelga Climática Global (Global Climate Strike) de una parte de la juventud y un sector minoritario de trabajadores, luego de fuertes oleadas de calor en Europa y países como la India, huracanes como el Dorian en el Caribe, inundaciones e incendios en Amazonas y Siberia, constituye una respuesta a este cataclismo social y ambiental del sistema. Este es solo el comienzo de los retos colosales que nos depara el siglo 21.

Semana combativa

Del 20 al 27 de Sept (2019), jóvenes de primaria, secundaria y universitarios, padres de familia, docentes, trabajadores y sectores populares (campesinos e indígenas), se sumaron a la jornada de lucha contra la crisis climática y social de los gobiernos y los empresarios. Fueron más de 5 millones (algunos hablan de 7[1]) los que se movilizaron en 5 continentes, más de 140 ciudades, con más de 65 sindicatos que adhirieron y más de 820 organizaciones y colectivos. La mayor de las movilizaciones desde protesta global contra la guerra de Irak, entre otras.

Hubo plantones, tomas, protestas masivas y movilizaciones, muestras artísticas, charlas, eventos y entrevistas, con impacto en los medios, la sociedad y los gobiernos. Aunque no hubo paro de la producción, las mujeres del 8 de marzo y los jóvenes, vuelven a reivindicar la herramienta movilizadora de ¡la Huelga!, ante la postración y soberbia de los estados capitalistas, sus burocracias sindicales y su izquierda electoralista.

Desde la Liga Internacional de los Trabajadores nos unimos participando en cerca de 10 países.

Colombia, un grano de arena que suma

Aunque el carácter de masas con consignas “radicales” frente a las multinacionales contaminantes y los países del G7 se vivió en los países imperialistas, con cientos de miles de personas en las calles de Alemania y Australia, entre otros. En los países del Sur y Colombia, sumamos nuestro granito en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín y Cartagena.

El día 20 de septiembre, más de 1.700 manifestantes estuvieron la Plaza de Bolívar para rechazar: los asesinatos a los líderes sociales en medio de conflictos agrarios y ambientales, el Fracking y el glifosato de Monsanto, la destrucción del Amazonas, el Plan de Ordenamiento Territorial de Peñalosa, la contaminación de los operadores privados de Transmilenio y las corridas de toros coloniales.

El día 27 septiembre empalmó la movilización estudiantil con un plantón frente a la sede de Ecopetrol, ya que la Agencia Nacional de Hidrocarburos “proyecta” reservas petrolíferas hasta 2025-26, previendo crisis de las regalías y el empleo, llamando a la promoción intensiva de la fracturación hidráulica y la importación. Por eso llama a feriar los recursos naturales al capital extractivista transnacional y a subyugar nuestra maltrecha soberanía nacional, en medio del bicentenario de la independencia de Colombia.

Reacciones, apagafuegos

Como una forma de contener la marea y seguir con la retórica de promesas, los gobiernos de la ONU celebraron la Cumbre sobre la Acción Climática, realizada en Nueva York. En dicho evento, Greta Thunberg, joven sueca de 16 años y líder icónica del movimiento, aprovechó el espacio y la fuerza de la movilización sincronizada y convocada hacía unos meses, para dar un discurso de indignación:

Los jóvenes están empezando a entender vuestra traición”, “Si eligen fallarnos, nunca se lo perdonaremos”, “Solo les importa el dinero y el crecimiento económico infinito, ¡cómo se atreven!”, “El mundo se está levantando. Y el cambio está llegando. Les guste o no”, llamando a desconfiar en los políticos del sistema como Trump, Duque, Bolsonaro y Macron, pero sin proponer una salida de fondo.

Revolución socialista o extinción

Hasta el momento, no hay voluntad estatal ni empresarial por un tránsito a energías renovables y “limpias”, tampoco hay una voluntad política gubernamental por reducir de aquí al 2030 en +45% las emisiones de gases CO2. Una nueva matriz energética, implicaría disminuir la tasa de ganancia que por décadas y en el último siglo, alimentaron la avaricia de los ricos. Esto sin contar las dificultades técnicas de dicho cambio y el apéndice subsidiario de las no renovables en función de las renovables.

Es probable que los capitalistas y sus gobiernos títeres, sigan quemando nuestro hábitat, la Tierra. Incrementando el calentamiento global y sobrepasando los 1.5°C, límite de riesgo según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU. Hay que recordar que, contrario a la ideología de que todos los humanos somos igual de responsables por este problema, 100 grandes compañías son responsables del 70% de las emisiones globales y la sobreproducción de mercancías. Se trata de las grandes compañías petrolíferas, energéticas o extractivas de carbón y gas, para una población ascendente e insostenible. Su sistema social irracional –el capitalismo– nos condena a la barbarie. Ya le falló a nuestros padres y abuelos, ahora a nosotros, sus hijos.

Ante este escenario, las generaciones obreras, populares y juveniles, debemos rebelarnos ante la desigualdad social, el colapso y la extinción de especies, entre ellas, la nuestra. Hoy más que nunca necesitamos formarnos, politizarnos y organizarnos en partidos revolucionarios anti-sistema, sindicatos combativos y organizaciones sociales, en los barrios, los lugares de trabajo y estudio.

No caigamos en la desesperanza y la desmoralización funcional a los de arriba, construyamos un mundo nuevo socialista. Precisamos luchar por una revolución que arrebate el poder económico y político a los ricos, siguiendo las recientes luchas de Ecuador, Chile, Haití, Líbano, Cataluña y Hong Kong, entre otros. Por un gobierno de los trabajadores para la segunda y definitiva independencia y una economía planificada que hoy en día es inconcebible sin una sostenibilidad ambiental. Promover un plan de emergencia frente a la matriz fosilista, el caos climático y la constante precariedad laboral y desigualdad social que vivimos.

La Liga Internacional de los Trabajadores (LIT-CI) y el Partido Socialista de los Trabajadores de Colombia (PST-C) se suman a esta causa común de un movimiento por la revolución mundial. Invitamos a unirte a nosotros en tu país, aportar y luchar juntos, en la misión más importante de nuestras vidas.

[1] Roberto, A. (2019). Siete millones de personas en la semana mundial de acción climática. Disponible en Izquierda diario: http://www.laizquierdadiario.com/Siete-millones-de-personas-en-la-semana-mundial-de-accion-climatica

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

VIDEO SUSTENTACIÓN TESIS Y TRANSCRIPCIÓN: ‘Liberación Animal’ en Singer y Francione desde el Marxismo

 

Difundimos video de la sustentación pública del trabajo de grado: “El concepto de ‘Liberación animal’ en Peter Singer y Gary Francione visto desde un análisis marxista” (2019, Univ. Rosario).

El texto fue escrito por el compañero Sergio Chaparro, colaborador del Blog Educativo Socialista XXI, versa sobre la crisis-colapso del capitalismo y las condiciones materiales de vida de animales y humanos. Los invitamos a ver el siguiente video-resumen pedagógico, la transcripción del audio y leer la tesis.

Link Descarga diapositivas Power Point de la exposición: SUSTENTACIÓN FINAL – 2019

Link Video Canal YouTube [Subs English  – Close caption (c)] Suscríbete: https://www.youtube.com/watch?v=DOpSmUaRVtw

Canción del inicio y el final: Chucho Merchán – Meat is Murder (Cover a The Smiths, 2013/1985). Link: https://www.youtube.com/watch?v=TQvqAPZJUFg

 

Transcripción de la sustentación pública: ‘Liberación animal’, Liberalismo y Marxismo.

 

Presentación

D0.JPG

Sergio: Bueno, antes empezar, cabe hacer una aclaración, para los que no están muy familiarizados con el tema. “Liberación animal” no significa que los animales sean agentes humanos racionales, en búsqueda de su libertad y que se puedan auto emancipar, o cosas por el estilo de antropomorfización. Aunque se pueda discutir si hay [o no] una carga lingüística o ideológica en el discurso de Singer y Francione [en efecto, la hay, ¿de qué tipo?]. Pero más allá de esto, liberación animal refiere a una sociedad democrática sin o con mucho menos (sentido cualitativo) explotación y tiranía hacia los animales.

Este cuadro del pintor catalán, Joan Miró, que se llama “Le Coq” expresa más o menos esta idea de Liberación Animal: aquellos animales que están sometidos a unas condiciones de vida deplorables de explotación y opresión, y la labor de los seres humanos por su liberación. La liberación de su dolor, no natural [aunque eventualmente podamos hacer algunas intervenciones positivas en la naturaleza a favor de ellos, desastres naturales, etc.], sino [social] arbitrario, cometido por la industria [los estados y la sociedad civil]. [Repetición].  Lo que quise mirar un poco o lo que está en discusión es: primero, si tiene sentido o no hablar de “Liberación Animal”. Y segundo, si es posible o no [esta liberación].

D1.JPG

Bueno, mi problema fue un estudio comparativo de la liberación animal en dos referentes de la ética y “política” contemporánea de los animales. De un lado, Singer, filósofo australiano, que empezó a elaborar su concepto en el 73-75 [hasta nuestros días]. De otro lado Gary Francione, filósofo estadounidense y jurista, que empieza a lo sumo desde el 93 [hasta el presente]. La cuestión es que ambos se les suele situar a las antípodas: uno, una postura abolicionista, que en principio está en contra de todas las formas de cosificación a los animales. Y la otra, es la de Singer, que según Francione, es neobienestarista, es decir, apunta a un bienestar animal maximizado [o cualitativo], aunque tenga en el horizonte un fin de liberación animal. Entonces, quise hacer un estudio comparativo entre ambos autores.

D2.JPG

En una breve pesquisa del estado del arte y la justificación relativo al mismo, encontré que: primero, no existe como tal un diálogo bilateral entre Singer y Francione. Uno no responde los argumentos, críticas y objeciones del otro, de modo que no hay vasos comunicantes. Y tampoco hay un diálogo con los marxistas. Singer y Francione, tienen “buenas críticas” al Marxismo, de modo que hay un vacío en ese sentido. También en lo que se llama ética aplicada o filosofía moral, si bien hay algunos [pocos] estudios comparativos, se tiende a relegar a Francione por radical y excéntrico. Y también hay un enfoque que yo denomino hermético o eticista, que tiende a mirar divergencias absolutas entre ambos, en una lógica formal.

Por último, encontré que en el Marxismo contemporáneo, el déficit sí es absoluto. No se han analizado en concreto estos dos autores. A lo sumo lo que hay son estudios que hoy podríamos llamar ecológicos, pero nada más. Y en los Estudios Críticos Animales, opera algo similar, hay como estudios interdisciplinarios de corte sociológico pero no de corte filosófico. Y también hay una hermenéutica de Marx y Engels sobre lo que dijeron y no dijeron sobre los animales, pero nada más. Entonces mi trabajo quiso como, digámoslo así, aportar en “algo”, viendo este vacío bibliográfico.

D3.JPG

La metodología que emplee es un análisis marxista. La definición operativa o epistemológica [del Marxismo] es que es un paradigma crítico de investigación: de las ciencias sociales, humanas, incluida la filosofía [y las humanidades, en general]. Y también es una tradición socialista de los movimientos sociales, de la izquierda y de los trabajadores. En síntesis: el Marxismo una teoría-praxis de la liberación. O sea, la liberación proletaria, como pre-condición, desigual y combinada, de la liberación humana genérica y otras posibles…si tiene sentido o no hablar de “liberación animal”.

La otra cuestión es una lógica dialéctica. Yo me quise ocupar de buscar tanto convergencias como divergencias, morales y políticas, de la Liberación Animal en ambos autores, en el capitalismo contemporáneo. Y dada la variedad, heterogeneidad, pluralidad de corrientes marxistas en el Marxismo contemporáneo, todo mi trabajo asumió estos tres ejes:

El primero es que es, digámoslo así, anti-estalinista. Esto no nació con la caída del Muro de Berlín, sino que viene desde la década de los 20 del siglo pasado [con León Trotsky y el Trotskysmo, la Teoría Crítica y las disidencias, etc], y es [entre otras] una apuesta por la relación entre la explotación capitalista y las opresiones [raza, género, etc]. Entre ellas, [el reconocimiento democrático a] la realizada al cuerpo de los animales, sus condiciones materiales de vida, de humanos y no humanos. Luego, esto es lejano a una visión economicista, reduccionista de clase o totalitaria, como pregonó el Stalinismo, pero es algo ajeno al materialismo histórico de Marx y Engels.

Segundo, es no especista. En esto retomo un poco las elaboraciones del filósofo marxista, Renzo Llorente, en que, si la apuesta por una transtopía, es decir, por una liberación integral del socialismo, es una revolución permanente de las relaciones sociales, entre ellas, humanos-humanos, entre sí. Potencialmente, esa alteración tendría efectos en la relación de humanos con animales y el resto de la naturaleza. De modo que, indaga sobre las condiciones de posibilidad o imposibilidad no solo de la liberación humana, sino también la “animal”.

Y tercero, es que es socio-ecológico. Es decir, que el materialismo dialéctico, es una relación de naturaleza-sociedad, como esta imagen, la Espiral del Tiempo Geológico [Servicio Geológico de los Estados Unidos​ (USGS)], estamos ahí en el Holoceno. Y la apuesta es que el Marxismo es un sistema abierto y crítico, a teorías [e ideas], ciencias [naturales y sociales], fenómenos, en este caso, el discurso anti-especista.

D5.JPG

Los objetivos o derroteros que perseguí en esta investigación fueron dos: la primera, mostrar una convergencia común liberal entre Singer y Francione. No como tal un principio de identidad (A = B) invariable o metafísico, de A es B y B es A, sino más bien un principio de convergencia [Intersección] o de contradicción. O sea que, A y B tienen n elementos comunes. Ambas teorías tienen elementos comunes que los hacen converger, en este caso una convergencia ético-política fundamental [identidades en la diferencia]. El segundo objetivo, fue hallar, analizar o plantear potencialidades y limitaciones del concepto liberal, neobienestarista o abolicionista, de Liberación Animal.

D6.JPG

Bien, el resultado # 1 que encontré fueron: de un lado 7 u 8 divergencias, frente a 5 cinco convergencias. No me detendré en todas ellas, sino más que todo en las convergencias, pero las enumero.

1) Diferencias epistemológicas y metaética. Por un lado tenemos a Singer, con una ética utilitaria basada en razonamientos coste-beneficio, minimización dolor y demás. Y por otro lado, tenemos a Francione con una ética más deontológica de normas más rígidas sobre no cosificar a los animales, un poco más incondicionada. Esta diferencia es fundamental. Por otro lado, en cuanto los juicios morales: Francione plantea un realismo moral, es decir que, por ejemplo, un enunciado de “está mal violentar a humanos y animales” es un enunciado verdadero, independiente del emisor y el contexto, es decir, un Idealismo Objetivo en ética. Mientras que Singer lo que plantea es que, los juicios morales se deben a las emociones y a la evolución sociobiológica de las especies, pero que hay una tendencia de los humanos y de la ética, más bien, a plantear juicios universales y racionales [constructivismo racional].

2) La segunda diferencia es en los medios de acción. Francione plantea para esta Liberación Animal, reformas abolicionistas, es decir, reformas prohibitivas y restringidas de no hacer cosas. Mientras que Singer son más reformas neobienestaristas, o sea, de minimizar el dolor efectivamente, aunque también contemple algunas prohibiciones, en varios planos.

3) Principios morales distintos. Por un lado el principio de igual consideración de intereses. Es decir, tomar en cuenta de manera más o menos simétrica la sintiencia animal y la humana. Y por el lado de Francione es un principio de derecho a no ser considerado cosa / propiedad, que comparten humanos y animales.

4) Ambos tienen nociones diferentes de lo que son derechos y personalidad, aplicados a los animales o algunos de ellos.

5) Un cálculo moral comparativo. Ambos no le dan igual ponderación a la vida humana y animal, basados ambos en la sintiencia.

6) Singer promueve un veganismo heterodoxo y Francione un veganismo de corte más ortodoxo.

7) En cuanto opiniones o preferencias políticas. Singer plantea un darwinismo de izquierda, una socialdemocracia australiana y escandinava. Mientras que Francione es un socialismo democrático estadounidense.

8) Otros matices y singularidades. Como el argumento de la reemplazabilidad y ética de matar animales, que ahí se mostró.

Lo que me quise enfocar fue en las convergencias. Algo que no se ha hecho mucho énfasis. El estudio encontró cinco.

1) Fin moral anti-especista. Ambos están a favor de liberar los animales. Esto es crucial porque a diferencia del siglo XVIII y XIX, Jeremy Bentham o Henry Salt [aunque este último, de algún modo, ya era proto-abolitivo], planteaban una industria humanitaria de no maltrato a los animales. Estos autores van un poco “más allá” y plantean desmantelar [gradualmente] la industria de explotación animal o tiranía estructural a los animales. Por ejemplo, ambos están en contra de la industria intensiva y propugnan por desmantelarla, ambos están en contra de la industria de entretenimiento con animales, y ambos están en contra de lo que llamamos vivisección o experimentación animal [con varias excepciones]. Luego, ambos tienen una misma teleología moral. Incluso Francione reconoce esto a Singer, dice: los neobienestaristas buscan la Liberación Animal o la abolición, pero con diferentes medios [y no lograrán el fin]. O sea, ambos tienen diferentes medios, pero tienen una teleología común.

2) Ambos promueven una ontología sensocéntrica. Es decir, la consideración moral de ambos está basada en la sintiencia que tienen animales y humanos, así varíen las cuotas cuantitativas y cualitativas de dolor y placer. Y hay una gran noción de  protección de los individuos interespecies. Pese a que uno sea deontológico y el otro sea utilitario, hay fuertes nociones de individualidad moral, así los animales no sean agentes.

3) Valores liberales reformulados. Está la igualdad interespecies, el universalismo de los valores morales igualitarios, una ética liberal secular y un individuo-agente racional que es ese sujeto humano [constitutivo de lo real, esto es, cierto individualismo metodológico] que opera en el plano institucional, social y personal, en defensa de los animales.

4) Las reformas son de corte pacífico. Pese a que uno plantee unas bienestaristas y otros abolicionistas, ambos promueven un pacifismo liberal. Es decir, una serie de tácticas de acción directa no violenta, desobediencia civil y un desmantelamiento gradual de estas prácticas de explotación u opresivas, en las democracias burguesas contemporáneas.

5) Una preferencia política común y fin político común en ambos. Y es que, tanto Singer como Francione plantean la Liberación Animal y Humana en un capitalismo reformado. Por ejemplo, Francione dice textualmente: “yo prefiero el capitalismo democrático a un capitalismo oligárquico” y da una serie de razones a favor de ello. Mientras que Singer plantea: “Yo estoy a favor de una sociedad cooperativa y altruista efectiva, que aumente la cuota de bienestar para humanos y animales, soy contrario a un estado totalitario”. Luego, ambos promueven un modelo [político] reformista del capital.

D7.JPG

Bueno, acá la pregunta central es: ¿por qué una convergencia? Si tenemos por un lado 7 o 8 o más divergencias y por el otro lado 5 convergencias [en un juego de sumas-restas], ¿por qué el énfasis en nuestra investigación en la convergencia? Tengo dos razones: la primera, es porque la literatura no ha ahondado en las convergencias que tienen ambos, y la segunda, porque nuestro análisis marxista le dio un alto valor o ponderación a la preferencia política subjetiva de los autores, aun cuando ambos autores como tal, no tengan una teoría política. Para nosotros, la Liberación Animal de los autores, lo plantean en un plano inmanente o intrasistémico, es decir, ambos quieren la Liberación Animal en el modo de producción capitalista actual. Estos dos subconjuntos de teorías operan dentro de un conjunto mayor que es el sistema capitalista.

Para verlo, por ejemplo, ambos plantean una reforma profunda de la industria de explotación animal, ¿cómo? Desmantelando [gradualmente] el Complejo Animal Industrial [AIC], un sector muy importante de la economía capitalista. Pero manteniendo las relaciones de la propiedad privada y también una reforma de los estados democráticos [burgueses]. O sea, la Liberación Animal la plantean en estados democráticos que estén en contra del especismo,  pero que también estén en contra del “clasismo”, aunque ambos autores no planteen abolir las clases, o que la clase obrera gobierne, ni nada de esas cosas. Pero están en contra del racismo, del sexismo, del capacitismo, del colonialismo, del machismo, [de la xenofobia, homofobia], etcétera. Es decir, un compendio de discriminaciones negativas u opresiones, que los autores consideran injustificadas y deben ser superadas.

Que haya esta ponderación, no significa que se anulen las singularidades o divergencias entre ambas [teorías]. Nosotros señalamos en la síntesis: el bienestar utilitario de Singer y la abolición deóntica de Francione con “X características”, mantenido las diferencias entre ambos. Pero, no obstante, se mantiene la convergencia, esta es crucial porque para nosotros la Liberación Animal no es un concepto apolítico sino un concepto ético-político, de cinco elementos morales y políticos, que hacen una idea [filosófica] más global: una sociedad liberal democrática post-especista. Es decir, un “capitalismo democrático” donde haya: (i) un fin moral antiespecista, (i) una ontología zoo-sensocéntrica, (iii) unos valores liberales reformulados, (iv) unas reformas pacíficas, y (v) una preferencia política común, que es donde se operacionaliza el concepto de Liberación Animal.

D8.JPG

El resultado # 2 es una serie de potencialidades y limitaciones. Valga decir que la mayoría de teorías hegemónicas, tanto marxistas como liberales, no ven potencialidades en el discurso anti-especista. Aquí buscamos, en un diálogo, mirarlas.

La primera, ambos autores o conceptos tienen una crítica ética antiespecista a la reificación animal del capital. Por ejemplo, Singer cuestiona la agroindustria intensiva, la ganadería extensiva, y también lo que se ha llamado últimamente como agroecología o modelos sostenibles de ganadería [a gran escala comercial]. Lo que su concepto transgrede es la lógica del capital, que tiene altos costos medioambientales, también para los consumidores y trabajadores en cuanto a los precios y sus condiciones laborales. Y también a los animales, por las altas cuotas de sufrimiento. Es decir que el concepto tiene una realidad frente a sí,  que son las sociedades industriales avanzadas con las que riñe y busca reformar radicalmente, por ejemplo, y desmantelar [gradualmente].

Lo mismo Francione, cuando hace un link jurídico-moral entre los derechos de propiedad privada y los derechos de propiedad animal en particular, hace ese link y critica todas las reificaciones que tiene esta industria, en particular.

La segunda potencialidad de ambos autores es una desnaturalización teórica y ética del especismo. Esto es algo complicado porque riñe con el sentido común. Por ejemplo, ambos autores riñen con una dieta omnívora de la mayoría de grupos humanos en 200.000 años. Y lo que expresa esto es que para los autores el especismo no es un fenómeno natural, como tal, o social invariable [aunque tracen a veces tracen una continuidad], puede cambiar. Para ambos es un fenómeno cultural [muchísimo más reciente, de hace 15 mil o 3 mil años], que ha cambiado hacia atrás, y cambiará a lo largo del tiempo.

La explicación que nosotros damos, es que no es del todo utópico, absolutamente utópico, plantear una Liberación Animal o una sociedad liberal democrática post-especista. Sino que esto tiene una base real, que está operando, y es el desarrollo de las fuerzas productivas del capital moderno y contemporáneo. Por ejemplo: el paso de la fuerza de tiro animal a las máquinas; el paso de las grasas animales a las energías vegetales, petróleo y demás, para la industria y la electricidad; una industria de entretenimiento rural a una urbana sin animales, una industria peletera a una sintética, etc. Es decir, todas estas reconversiones del capital, son las que permiten que estos dos filósofos vean una cuota de posibilidad real de sus conceptos anti-especistas.

Las limitaciones que nosotros vimos en esta investigación es que: (1) en ambos hay un déficit de una crítica anti-capitalista. Nosotros lo miramos en los dos principios morales de los autores. Y el argumento consiste en que no hay un link entre especismo y capitalismo, los subsistemas no se miran en una globalidad del sistema. La 2) es un déficit de un enfoque estratégico [revolucionario], de cómo esos medios de acción o reformas resultan ser materializables en el plano de lo político. Porque ambos autores dicen: Liberación Animal y Humana, es decir, proponen una serie de “cambios colosales” sin una revolución anti-capitalista. A lo sumo lo que proponen es una “revolución ética”, del corazón, de la razón ilustrada y la cultura, una supuesta revolución en la superestructura, pero no en la infraestructura de alterar las relaciones sociales productivas.

La explicación que nosotros damos es que hay un poderoso despliegue de fuerzas destructivas del capital [que pesan más que las productivas e invierten la balanza], signadas en: el cambio climático antropogénico, la sexta extinción masiva de especies, la pérdida de biodiversidad, la crisis energética y el pico del petróleo. Lejos de todo pronóstico, hay un despliegue de la agroindustria intensiva que aumenta la reificación de los animales, y también hay unas crisis cíclicas de sobreproducción y sobreacumulación, que lo que plantean es una crisis civilizatoria y un colapso de este sistema de 200 o 500 años, que da una imposibilidad sistémica altamente probable, de apuesta por una sociedad democrática post-especista…e incluso una sociedad socialista, sea especista o no. Vivimos en una crisis de apuestas de liberación [por el grado de barbarie y peso de la contrarrevolución burguesa].

D9.JPG

Bueno, al final del trabajo, a modo de bosquejo, se da una sugerencia de ¿qué hacer con esas potencias y límites?  La primera es una transtopia. Es decir que, no necesitamos ni una utopía liberal ni una utopía socialista en su connotación negativa [“sin-lugar”, οὐτόπος], es decir, que nunca va a operar en el espacio-tiempo de las sociedades humanas. Pero tampoco una topología o tópica liberal, que es la que plantean Singer y Francione. Es decir, una liberación animal y humana en un supuesto “capitalismo reformado”, basado en algo [supuestamente] real, que son el desarrollo de las fuerzas de producción reales [ad infinitum] y posibles reconversiones tecnológicas [y culturales], a futuro. No. Lo que nosotros planteamos es que se necesita una sociedad transtopia (i.e. sociedad socialista factible) [socialismo científico], es decir, transformar el modo de producción actual y el poder político en manos de los trabajadores, en el que sea mucho más compatible la materialización o armonía con estos principios éticos del antiespecismo singeriano y francioneano.

La segunda es un enfoque de las necesidades materiales, siguiendo la categoría de Marx [y Engels] de las “condiciones materiales de existencia”. Y lo que plantea esto es que: tenemos que considerar, moral y políticamente, la vida laboral y humana en su diversidad, pero también a la sintiencia de los cuerpos animales. Pero debemos ir más allá del zoo-sensocentrismo liberal, e incluso del racionalismo liberal basado en los individuos abstractos [de la subjetividad burguesa proyectada sobre el mundo humano y animal, incluso natural]. Atendiendo, por ejemplo, a las especies vegetales, que no son sintientes, por ejemplo: árboles, montañas, flores, plantas, [ecosistemas], debido a la magnitud de la crisis socioecológica del capital.

Y la tercera es una liberación integral. Básicamente, lo que plantea es que la idea de Liberación Animal es una idea constitutiva radical, radical…y que por ende se plantea una revolución permanente. No es que la historia esté en constantes revoluciones o cosas así, sino que en esos lapsus de revoluciones, la apuesta es: plantear la liberación humana y hasta donde sea posible, según las necesidades materiales diferenciadas, la de los animales. Y con un programa de transición [o transicional], que en ocasiones le apueste a medios no violentos, en otros violentos, y una selectividad de reformas, tanto abolicionistas como bienestaristas. Pero no quedándose en el “nicho animalista”, sino demandas ambientales, ecológicas, sociales, políticas y económicas, de y desde la clase trabajadora hacia los oprimidos humanos y el resto de la naturaleza, es decir, desde un punto de vista revolucionario de clase.

D10.JPG

Bueno, las conclusiones es que esto es una discusión abierta y resumo los posibles aportes que pueden ser negativos o positivos, para la discusión [académica,  política y social].

El primero: en contraste con la postura tradicional de los Animal Studies / Ethics, el eticismo de Singer y Francione, y el activismo social animalista [una parte del mismo o la mayoría], sí existe una convergencia ético-política liberal fundamental entre los autores, contrario a lo que plantea la mayoría de la bibliografía [y el movimiento].

Dos: la tesis es materialista dialéctica, en ningún modo niega o anula las importantes divergencias ético – políticas, las singularidades y tensiones entre ambos autores. Nunca traza un principio de identidad de los conceptos, sino que mantiene la contradicción y la identidad en la diferencia, en la primera.

Tercero: desde un diálogo socialista que se quiso hacer en este trabajo de grado. Lo que se quiere decir es que hay valiosas potencialidades y significativas limitaciones de los conceptos de los autores, de los que el Marxismo contemporáneo puede aprender y enriquecerse.

Y cuarto: que las 5 convergencias halladas, las 8 divergencias y las 2 potencialidades y limitaciones, más esta propuesta de reformulación conceptual y enfoque marxista utilizado, pueden ser útiles para futuras investigaciones en filosofía práctica, Estudios Críticos Animales (Critical Animal Studies) y ciencias sociales. Y pues… ¡Bienvenido el debate!



 

Discusión y debate

 

D11.JPG

Carlos Miguel: Muchas gracias Sergio….

Comentario y preguntas David Zambrano Hernández: …[Veo] un plan de ruta muy claro para su proyecto, entonces quería felicitarlo primero por eso. Y tengo varias preguntas. Voy a empezar por unas cuantas y luego miramos si seguimos o no.

Una de las cuestiones que me llama la atención es que usted está transitando entre la ética evaluativa, considerar si algo está bien o no está bien, a través de la comparación de Singer y Francione, a una cuestión prescriptiva del cambio político. Entonces, pensando que usted está haciendo una crítica al Liberalismo, se desprenden dos preguntas: usted cómo pasa, cuando habla de Francione, por buenas razones, por su deontología, usted dice que hay que pasar del principio moral a una obligación legal, y en eso usted parece estar de acuerdo con Francione. Y desde una perspectiva de filosofía política, cuando usted está armando toda una teoría alrededor de eso, es cómo legitima eso. Usted al final dice: “Oye yo quiero hacer una transtopia”. La cuestión es cómo se valida ese cambio: ¿a través de una lógica democrática, en la que el centro de valor moral es la autonomía y la capacidad de participación? Es decir, ¿cómo conjuga usted la forma de sacar estos principios morales para hacer una transformación política legítima?  Es una de las cosas como importantes y tal vez una de las razones por las que Singer es tan “magro” en sus opiniones políticas. Esa es la primera pregunta.

Pongo otra pregunta más para discutir, si nos queda tiempo. Cómo cree usted que sus conclusiones y estos aportes se mezclan con otras discusiones que usted menciona de manera tangencial como aborto, eutanasia, en los que Singer se mete, Francione también se mete. ¿Cuál serían sus conclusiones, cómo entra esto a vincularse con otros debates? No solamente aborto y eutanasia, sino por ejemplo, cuando usted habla al puro final, y en eso no estaba en la Tesis: de una cosa que está pasando, de que Colombia es pionera de darle derechos a los ríos, o algo así. Con base en qué tipo de consideraciones se hace esto, si la sintiencia es la que genera toda esta convergencia que usted habla en la tesis. Y ya no lo abrumo más.

D12.JPG

Respuesta Sergio:…Desde una mirada global, mi tesis fue un análisis marxista [comparativo], no un análisis crítico, en el sentido de “voy a derrumbar la idea de Liberación Animal y voy a plantear una propuesta alternativa”. No fue mi objetivo. Tal vez al final se bosqueja estas tres opciones [transtopía socialista, ontología de las necesidades materiales y liberación integral], pero para futuras investigaciones, no busqué fundamentarlas.

Sin embargo, creo que la inquietud es más ese paso de lo ético a lo político, de lo legal, y de cómo articularlo. Creo que eso es una buena pregunta, porque la mayoría de textos hablan de Ética de Singer y Francione y punto. Aquí yo retomo la categoría de una “preferencia política” de ambos que la podemos encontrar en sus textos, no solo marginales, entrevistas, sino por ejemplo en el libro de Singer sobre Izquierda Darwiniana (1999) o en un Manifiesto de Francione (1993) con dos personas [Sue Coe & Anna Charlton], de por qué La Izquierda debería adoptar los Derechos de los Animales. No busqué justificar eso, pero sí creo que se puede hacer un “salto político” sin plantear que ambos plantean un estado democrático ideal [o una teoría política], pero sí plantean una idea de una sociedad democrática sin o con mucho menos (cualitativo) explotación y tiranía hacia los animales. Eso es lo primero.

Lo segundo es que yo creo son éticas liberales, porque la base en la que están ambos es estar en contra de las “discriminaciones”. Creo que eso es fundamental, para ellos, instrumentalizar animales es arbitrario, de algún modo [distinto, deontológico y utilitario]. Y creo que eso se conjuga con los debates del aborto y la eutanasia [los dos están a favor de ambas]. Y creo que habría que hilar muy fino, pues se suele descalificar la teoría, sobre todo la de Singer como: “No, usted está planteando una ética y posición activa a favor de matar niños infantes o personas con grandes discapacidades”. No. Eso es un argumento técnico [de casos marginales o superposición de especies], de llevar al límite las comparaciones entre seres humanos y no humanos, que no tienen grandes capacidades cognitivas, pero tienen esa sintiencia, no otra cosa. Pero creo que si, en ambos está una idea de Liberación Animal y Liberación Humana que opera de un modo indistinto [anti-discriminatorio].

Ahora, sobre los derechos del ambiente, derechos de la naturaleza o derecho al medio ambiente. La definición de Francione de derecho es la protección de un interés, de alguien que desea o prefiere evitar dolor y conseguir placer, [vivir y no morir, un ser que puede ser dañado]. Desde ese punto de vista, no se podría hablar de derechos ambientales, porque no hay un mínimo interés psicofísico de las plantas, los ríos, de decidir lo que quieren o no. En ese sentido, es válido. Pero en una reformulación, uno puede plantear una protección de un interés, incluso en el sentido más antropocéntrico, en función de una comunidad humana o en función de un grupo de animales. Eso se podría.

En el caso de Singer, me gusta más su definición de derecho, él plantea de modo totalmente anti-metafísico, no sustancializado, dice: un derecho es una medida de protección, pero que no es inalienable a ningún ser, ningún humano o animal. Sino que utilitariamente, podemos asignarle un peso de evitar unos costos negativos y favorecer unos costes negativos. En ese sentido, también tendría sentido hablar de “derecho ambiental” o algo así. Mi punto es que ambos se podrían plantear desde un punto de vista meramente antropocéntrico [o más bien zoocéntrico].

David: ¿Sin contradicción con lo que usted defiende? Es decir, defender el medio ambiente desde una perspectiva puramente antropocéntrica.

Sergio: Sí [relativo], Singer y Francione plantean: para nosotros la naturaleza no tiene una consideración moral intrínseca sino instrumental, en función de los animales y los humanos [su sintiencia o intereses]. Lo que yo planteo, es solo una perspectiva, es que uno puede hablar de derechos ambientales o la naturaleza, aunque no me interese la solución-cuestión de los derechos liberales, pero si la protección, en cuanto a una crisis socio-ecológica del capital, que está destruyendo las condiciones [materiales] que posibilitan la vida más compleja…la animal y la humana.

D13.JPG

Comentario Beira Aguilar Rubiano: …Bien, ya hemos de alguna manera conversado con las evaluaciones anteriores. Al igual que David, creo que la primera versión a la versión final, hiciste un trabajo de pulimento, que era necesario y que es importante. Y creo que ayuda a que expreses mejor la tesis que planteaste en el documento.

Yo tengo una inquietud y de esta se desprenden algunas preguntas. Mi inquietud va relacionada con el uso del Marxismo o de una perspectiva marxista, para hacer una evaluación crítica, una aproximación hacia estos dos autores. En principio me parece novedoso e interesante y sí arroja algunas perspectivas que de pronto estaban vetadas por esta posición que se ha puesto como excluyente y extrema entre la concepción utilitarista de Singer y la concepción deontológica de Francione. Me parece interesante esa perspectiva analítica. Pero, al mismo tiempo que es interesante, me surgen varias preguntas.

Una de las conclusiones es que, finalmente, independientemente de las diferencias entre el utilitarismo de Singer y el normativismo de Francione, finalmente tu análisis arroja que ambos están en un mismo plano, y es el plano del Liberalismo. En virtud de eso, no sé cómo lo piensas, o cuáles podrían ser las limitaciones de este enfoque analítico, en tanto que, además de arrojar esa conclusión, no se diferencian qué tipos de Liberalismo, y sí sería importante apuntar qué tipos de Liberalismo. En algunos apartes de tesis no solo hablas de Liberalismo, sino de Liberalismo Político. Y creo que un problema o una pregunta que me surge es bueno: ¿y cómo es que estas entendiendo acá esa convergencia liberal? Y si es efectivamente es un liberalismo político, o de qué tipo, o si quizás habría diferencias dentro de esa misma perspectiva liberal, habría diferencias importantes en estos dos autores. Esa sería la primera pregunta.

La segunda pregunta, está relacionada con esta inquietud general. Si te entendí bien, tu crítica, precisamente por el enfoque analítico que escogiste, se enfoca muchísimo en la producción, en el sistema producción. En donde los animales no humanos, resultan siendo un grupo que sufre opresión, explotación, violencia, etc, que desde esta óptica de Liberación Animal son reprochables y problemáticas. Pero, en virtud de esto, tú te centraste en las convergencias y eso lo entiendo. Pero aquí yo quisiera quizás enfatizar en las divergencias entre Singer y Francione. Esta crítica de Francione al derecho de propiedad, no sé si desde el enfoque marxista, podría ser explotado mucho mejor o ser llevado a sus conclusiones. Y aquí mi pregunta es, si bien entiendo y tu explicas por qué centrarse en el problema de la producción, cómo se podría también, desde el enfoque analítico que tu escoges, ir más allá en esta crítica, o este cuestionamiento de los derechos de propiedad sobre los animales, al cual Francione le está apuntando: me refiero a otros ámbitos, otras dimensiones, donde el derecho de propiedad sobre los animales o la noción de que los animales son “algo” que nos apropiamos…

Sergio: ¿Puede ser más benigna?

Beira: No, cobra vigencia, no sé si es más benigna o no, lo único es cómo plantear esta discusión que tu estas poniendo allí, no solamente sobre el sistema producción capitalista, entendido como la producción de mercancías, sino también como un sistema de “producción simbólico”, donde se median las relaciones entre los animales humanos y no humanos.

Estoy pensando en todo el problema de tener o no tener mascotas, es decir, cuando uno tiene una mascota, una posible interpretación de esto es: vive en el espacio en que yo le determino, que es el espacio donde tiene que vivir. De alguna manera, hay una relación de apropiación allí. Mi pregunta es: si el mismo enfoque de pronto no tiene limitaciones o cómo podría ampliarse, hacía entender la crítica de Francione sobre el derecho de propiedad de los animales, a otros ámbitos más allá de la producción industrial de animales. Esas dos preguntas.

D14.JPG

Sergio: Hmmm…okey, tal vez si hay una generalidad de lo que significa “Liberalismo” o “Liberalismo Político”.  La definición marxista que damos en el trabajo, es que es una reflexión política y ética [dominante] sobre el individuo y la sociedad, en el marco de un estado democrático burgués, en el modo de producción capitalista. Una reflexión sobre la “libertad” individual y colectiva [y valores derivados democráticos: la justicia, etc], pero que siempre se enmarca en este conjunto [intrasistémico y nunca se sale de él, lo legitima y reforma].

Lo que yo encontré es que el quiebre de estos dos autores [Singer y Francione] es que es como una reformulación anti-especista del liberalismo. Y es que, tanto el Marxismo como el Liberalismo son “bienestaristas clásicos”. Ambos plantean una sociedad democrática con altos niveles de bienestar, pero no se casan con una idea de “Liberación Animal”, para nada, para nada.

Yo creo que es básicamente eso, o sea, lo que ellos hacen es una reformulación anti-especista y en varios apartes del texto digo que se trata de un Liberalismo Progresista [o socioliberal], lo que está en ellos. Obviamente, las diferencias están en que uno es utilitario, el otro es deontológico, uno es más propenso al “socialismo democrático” estadounidense, otro a uno de corte escandinavo [y australiano]. Pero sí, acepto que habría que mirar más con filigrana…pero, en parte, creo que esto se debe a que ambos autores no hablan o dan el paso, como ya lo han hecho otros autores [Sue Donaldson & Will Kymlicka]: “vamos a hacer una teoría política de los [derechos] animales”. Y en ese sentido, sí creo que habría que diferenciar más.

Reconozco que el Marxismo por su constitución [revolucionaria] tiende a ser un poco anti-normativo, tiende a ser más explicativo [y transgresor], tiende a dejar más abierta esa posibilidad [destituyente de lo existente, basado en la lucha de clases real]. Y en ese sentido, sí tiene un déficit ético y político, de fundamentación [constituyente], etc. Pero creo que ese es el reto de la renovación [o revolución] teórica, no solo del Marxismo sino en general de las teorías políticas contemporáneas. Porque la “matriz moderna” antropocéntrica, es algo que hace común al liberalismo tradicional, más conservador, tanto el marxismo hegemónico, más estalinista.

La segunda, sobre la producción material, si el ámbito de la crítica, o el ámbito de la compresión, estaría solo en eso. Yo creería que no. En la relectura marxista que hicimos de las potencialidades y límites de Francione: primero, está una noción de “derecho” que es muy abstracta. La noción de la “crítica de la propiedad” de Francione es muy abstracta, porque lo que él dice es que, básicamente, lo genera la “explotación” es la misma tenencia doméstica o personal, desde el Neolítico, la misma apropiación del animal como una “cosa”. La domesticación es como la “Causa”. Lo que nosotros planteamos es que: ¡No!, hay que situarse no en un antropocentrismo milenario [metafísico] sino en las condiciones concretas donde se desarrolla el capitalismo y donde opera el concepto de ambos autores.

Pero nosotros resaltamos que el autor también hace una crítica a la superestructura. Él hace una crítica al sistema judicial [capitalista], al sistema cultural. Y eso es una muestra, que hay que ir de un vaivén, de ida y vuelta: entre la producción material (o sea, la “poiesis”), las “ideas” ideológicas culturales [y la vida intersubjetiva y personal], y la “praxis”, que son las actuaciones sociales y políticas, legales e institucionales. Si bien enfaticé en la producción material en Francione, porque me pareció algo genial o constitutivo de lo que llamamos “tratamiento discriminatorio”. Creo que también, cuando hablé de la desnaturalización teórica y ética del especismo, se dio también prevalencia a ese aspecto cultural, que es el más difícil, porque, digamos, los trabajadores tienen esos mismos hábitos…

D15.JPG

David:  En parte, solo que en parte, no sé, veo ahora más claramente con sus respuestas, cómo su tarea es más descriptiva y más de encontrar el vacío en la literatura y tratar de llegarle ahí para abrir debates. Pero sí me llama mucho la atención, hacia donde iría usted, ya pensando en el pasado siguiente, si fuera a darlo. Porque su texto claramente está muy preocupado de la parte activista y por la justificación activista de este tipo de conceptos. No solamente una delimitación, y una definición, sino es una instrumentalización para su uso político. Me gustaría saber un poco más, hacia donde apuntaría usted, sabiendo que no era el objetivo de la tesis, me gustaría saber qué tipo de dirección argumentativa tomaría usted, de decidir tomar ese paso.

D16.JPG

Sergio: Hmmm [risas]…pues no lo había pensado. No. Lo que yo pienso es que en ambas teorías no hablan en abstracto de “medios de acción” o “reformas”. Ellos plantean un programa [reformista]. Un programa de qué medidas estarían a favor o acuerdo, y eso hace al análisis que hicimos, y es ver, convergencias ético – políticas [y divergencias], ellos plantean cambios en la institucionalidad. Francione plantea leyes normativas o prohibitivas, de prohibir prácticas, prohibir, no sé, la zoofilia con animales, la corrida de toros, el comercio con especies silvestres. Lo que él plantea es un movimiento abolicionista, él lo denomina de “base” […] Las reformas están ahí y los medios de acción, que no son solo son morales sino políticos.

Mi interés es que, de manera muy “burda”, la preocupación es bastante “encarnada”. Yo considero que los partidos de izquierda y el movimiento obrero y social, deben tener un programa [de lucha y revolucionario socialista]. Así como lo tienen muchos programas de “partidos verdes” o “liberales progresistas”. Creo que ahí hay un déficit que hay que subsanar. Y que si pensamos una sociedad democrática sin o con mucho menos grado [cualitativo] de explotación y tiranía hacia los animales…si es imposible incluso la liberación [la historia lo dirá]…, hay que apostarle a esos medios, o programa [revolucionario anti-capitalista].

D17.JPG

Carlos Miguel: …¿Listos? Muchas gracias a todos. Les pedimos el favor de salir de la sala por unos cinco minutos, mientras los jurados deliberan y ya pasan…

[Decisión] Así como el carácter novedoso del trabajo que consigue vincular la reflexión ética con la política, y procura llenar un vacío en los Estudios Críticos Animales. Quedan por desarrollar temas interesantes que se abren en el trabajo. A partir de eso, se considera que el trabajo es aprobado, muchas gracias, felicitaciones…

D18.JPG

Eduardo Rincón Higuera [Director de Tesis]: …Creo que lo más pertinente sería publicarlo en la Revista de Estudios Críticos Animales, la versión internacional. Precisamente porque denuncia, o mejor, enuncia y muestra que ahí hay un vacío, y en tu texto empieza a llenarlo. Así creo que lo más pertinente sería pensar pulirlo, por lo menos para ella. Ya podríamos mirar el ámbito nacional.

Marce: Y que abra el debate, interesante.

Eduardo: Ujum…, y probablemente también, como es una preocupación tuya y lo mencionaste, en una publicación digamos importante de la Izquierda nacional en general, también sería importante ponerlo allí, porque permite el debate al interior de un sector que nos interesa que debatan ese tipo de asuntos…

Marce: Sí, que se abran [o actualicen] sus programas [y teorías]…

***



 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Carta abierta a dos luchadores argentinos: Daniel Ruíz y Sebastián Romero

BANNER DANIEL.jpg

 

 

Desde Colombia, el Blog Educativo Socialista XXI – Ideas para la Acción adhiere a la causa solidaria y campaña internacional por la libertad inmediata de los presos políticos y el cese de la persecución a los luchadores sociales de la Argentina, entre sus cabezas más visibles: Daniel Ruíz y Sebastián Romero. Ellos resisten, nosotros luchamos.

Te enviamos un saludo solidario a ti, Daniel, también a ti, Sebas, donde quiera que estés. Sois luchadores argentinos con temple guerrero, laburantes del sector petrolero y automotriz. Perseguidos por el gobierno antidemocrático de Mauricio Macri (aliado del genocida Duque/Uribe y el ecocida Bolsonaro) y la justicia burguesa de un Estado impune con la dictadura de Videla y los milicos, mientras da la espalda a las víctimas de los desaparecidos.

¿Cuáles fueron vuestros “delitos” que tanto disgustaron a los medios vendidos y los banqueros corruptos, serviles al FMI? ¡Protestar legalmente junto a miles contra la lesiva reforma pensional y laboral del 17-18 diciembre 2017 que afectaría a las familias argentinas y defenderos de la arremetida y represión policial registrada ese día, documentada y denunciada por organismos de Derechos Humanos! La historia os absolverá y seréis libres. De hecho, la primera derrota electoral del macrismo es sintomática y Daniel fue candidato a diputado provincial de Chubut por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad (FIT – U). Este gobierno se tiene que ir ya vía la movilización social como en 2001 hizo el pueblo argentino con De La Rúa.

Han pasado meses y este 12 septiembre se cumple un año de la detención injusta e ilegal en la cárcel de Marco Paz, de ti, Daniel, sin juicio y debido proceso, así como un exilio forzado de vos, Sebas.

Les escribimos para darles aliento y decirles que el “Gordo Mortero” y el “Perro Ruíz” son un ejemplo vivo para una franja de la juventud rebelde y los trabajadores combativos de la Argentina, Latinoamérica y, por qué no, del mundo. Son la encarnación viva del lema «ideas para la acción». En esta vida hay que moverse y luchar, ser pasivo es morir, «quien no se mueve, no siente las cadenas», dijo Rosa Luxemburgo. No por casualidad sois activistas del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado – Argentina (PSTU-A) y la Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI).

Para enfrentar la colosal crisis civilizatoria capitalista y su posible colapso[1], necesitaremos miles y millones de luchadores como Uds. Hoy el horizonte de luchas y gravedad de los problemas, nos impone retos enormes. En Chubut, lugar oriundo de Daniel y radiografía al micro del país, se desarrollan protestas (docentes, petroleras y vecinales, estatales y camioneros) contra el gobierno ajustador y la burocracia sindical, entreguista y estrecha de miras.

Ante la crisis social, energética[2] y climática, de los planes de ajuste y los combustibles fósiles, que ponen en riesgo la vida humana y obrera. La pelea por la renta petrolera y los puestos de trabajos automotrices ya no solo es por la estabilidad laboral y contra los despidos, la subida de salarios y jubilación digna, la nacionalización bajo control obrero de nuestros recursos contra el saqueo imperialista y oligárquico nacional. También está porque un gobierno socialista, expropie y desmantele las fuerzas destructivas contaminantes de la General Motors y la Shell/Chevron/YFP, inicie una industria de energías renovables y plan de obras públicas y servicios sociales de transporte, con ahorro energético y contracción, disminución de la jornada laboral a la mitad y una planificación sostenible de toda la vida social.

Hay que cambiar de raíz todo. Hay que tomar el poder estatal en las manos laboriosas de personas como Uds. La clase obrera debe rebelarse y arrebatarles el poder político y económico a los ricos, por una nueva sociedad y conquistar la Segunda Independencia, so pena de perecer la civilización. Revolución socialista o extinción.

Este 20 y 27 de septiembre será la Huelga Mundial de la juventud y algunos sindicatos contra el Crisis Climática y Social de los empresarios y su sistema capitalista depredador que nos está afectando y matando[3]. Sabemos que cuando estéis libres, Daniel y Sebas, seráis la vanguardia de esa lucha central y otras luchas justas que haya que dar (por los líderes sociales asesinados en Colombia [4], las mujeres, los presos políticos, contra las guerras imperialistas…). Para acabar de una vez por todas con este podrido sistema en vías posibles a colapsar en este siglo y construir un mundo nuevo socialista, a la medida de los sueños de los que trabajamos…

 

¡Fuerza compañeros!

¡Libertad inmediata de Daniel Ruíz y los presos políticos por luchar!

¡Basta de perseguir a Sebas Romero y a los luchadores sociales!

¡Fuera Macri y el Fondo Monetario Internacional!

¡No más líderes sociales asesinados en Colombia!

¡Saludos internacionalistas!

¡La clase obrera vencerá!

BS.XXI

12 septiembre 2019.

 

[1] La clase trabajadora y la izquierda ante el colapso social y ecológico del capitalismo, Juana Ceballos, Web LIT-CI: https://litci.org/es/menu/ecologia/la-clase-trabajadora-la-izquierda-ante-colapso-social-ecologico-del-capitalismo/

[2] Atardece en el Día del Petróleo en Chubut, Demián Morassi, Izquierda Diario: http://www.laizquierdadiario.com/Atardece-en-el-Dia-del-Petroleo-en-Chubut

[3] 20-27 de septiembre: semana global de lucha contra el cambio climático (Declaración LIT-CI): https://litci.org/es/menu/ecologia/20-27-setiembre-semana-global-lucha-cambio-climatico/

[4] Asesinatos a luchadores sociales: expresión sangrienta de la lucha de clases, Ivonne, PST Colombia: http://www.magazine.pstcolombia.org/2019/08/asesinatos-a-luchadores-sociales-expresion-sangrienta-de-la-lucha-de-clases/

 

 

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario